Hernan Migoya, guionista y maestro de ceremonias de la sobresaliente NUEVAS HAZAÑAS BÉLICAS nos dedica unos minutos para responder unas preguntas sobre su nueva obra.

Hablamos con el guionista Hernán Migoya con motivo de la salida del magnifico tomo NUEVAS HAZAÑAS BÉLICAS.
Hernán Migoya rodeado de cuatro de los 23 grandes artistas que dibujan dentro de ‘Nuevas hazañas bélicas’. De izda. a dcha.: Albert Monteys, Juaco Vizuete, Cels Piñol y Joan Marín. (Foto de Flor Castellanos en el marco del día del libro – Sant Jordi).

Hay lanzamientos que por su interés, importancia y trascendencia obligan a los amantes del noveno arte a saber algo mas sobre ellos. Y Nuevas Hazañas Bélicas, es uno de ellos. Para esto, hablamos con Hernán Migoya, guionista y coordinador del tomo que acaba de editar Norma Editorial. Una charla bastante esclarecedora en la que nos habla de como surgió la idea, su periplo editorial, su inspiración y otros datos bastante interesantes. ¡Disfrutadla!

-¿De donde surge la motivación para crear este Nuevas Hazañas Belicas? ¿No era muy arriesgado recuperar una cabecera que no conocía una reedición desde hace 25 años?

Bueno, nació del puro amor que le tenemos al tebeo clásico tanto Joan Navarro como yo. En 2012, Joan estaba en una posición como editor en que podía permitirse invertir en proyectos poco comerciales, en este caso el relanzamiento de un cómic épico español sin referencias ni tics anglosajones. Luego se hundió su editorial, EDT. ¡Espero que no pase lo mismo ahora que Norma Editorial decidió reeditar todos los episodios en un solo libro! En realidad, merece mucho la pena echar un vistazo atrás a nuestro propio pasado cultural y no dejarlo languidecer hasta el olvido inmediato de la siguiente generación, sino insuflarle nueva vida con nuevas historias y autores actuales. Eso intenté al escribir las Nuevas Hazañas Bélicas.

-¿Hasta que punto guardan similitudes las hazañas originales con esta nueva colección?  

En su trasfondo pacifista. Boixcar y los demás autores que pasaron por la serie original se veían obligados a enfocar la guerra casi siempre como un espectáculo, pero el artista catalán aprovechaba para teñirlo en el fondo de un mensaje de paz. Yo he tenido toda la libertad de una democracia occidental: para empezar, he podido situar las Nuevas Hazañas Bélicas en el marco de la Guerra Civil Española, cosa que en los 50 no le hubieran permitido nunca a Boixcar. Y he jugado a una multiplicidad de enfoques, apoyado también en 23 dibujantes magistrales de estilos muy variados: en consonancia, mis guiones aquí pueden ser satíricos, humorísticos, épicos, violentos, eróticos, crueles o lúgubres. Pero al fondo de todo también hay un deseo de paz, como en los tebeos de Boixcar.

Interior de Nuevas Hazañas Belicas

-¿Crees que la serie original aun arrastra -injustamente- un estigma de colección afín al régimen?

Yo juraría que no, porque no lo era. Se publicaba BAJO el régimen, que no es lo mismo. Y Boixcar fue un represaliado republicano, así que aparte de los ya de por sí fuertes condicionamientos dictatoriales y su propia autocensura por no pasar nuevas penurias, no hay ningún estilema importante que se pueda interpretar como “afiliación al régimen”. Porque por esa regla de tres, todos los cómics de aventuras publicados bajo el franquismo serían franquistas. Y no es lo mismo Roberto Alcázar y Pedrín, te lo puedo asegurar, que Hazañas Bélicas. El primero sí era decididamente franquista y hacía proselitismo de sus valores autoritarios.

-¿Nuevas Hazañas Bélicas es un tebeo para todos los lectores? ¿Es necesario tener background de la colección clásica?

No, no hace falta saber nada del Hazañas Bélicas clásico para disfrutar nuestro tebeo: son 22 historias autoconclusivas sobre nuestra guerra civil, simplemente. Sí incluimos alguna referencia a personajes de la etapa de Boixcar, pero más bien como guiño a los lectores veteranos. Pero todos pueden disfrutarlo por igual, incluso la infancia. Quién sabe, tal vez algún niño o niña lea las Nuevas Hazañas Bélicas y se queden traumatizados. De ahí seguramente surgirían más artistas, de esas lecturas traumáticas. Eso ya es una recompensa en sí mismo.

Pagina de KIM para Nuevas Hazañas bélicas.

-La serie pasó por varias editoriales antes de recalar en Norma ¿Cuál fue el periplo del proyecto desde 2012 hasta ahora?

Yo lo dejé descansar varios años, porque en 2012 hasta diez dibujantes se habían quedado sin cobrar su trabajo con la caída de la editorial original, así que deseaba que los ánimos se calmasen y poder comunicarme con ellos serenamente, prometiéndoles con el consenso de todos que el primer avance económico de la editorial que se encargase de recopilar las historietas sería para ellos. Así que mi primera opción fue proponer la recopilación en un volumen a Norma Editorial, y para mi sorpresa sus editores, Óscar Valiente y Luis Martínez, dijeron que sí a la primera, encargándose del anticipo a los autores impagados. Y encima crearon una hermosísima edición de lujo para estos 22 cómics compilados, incluyendo dos que nunca se habían publicado en su momento, dibujados por Santiago Sequeiros y Danide.

-El álbum puede presumir de un plantel de dibujantes –y un portadista– excepcionales ¿Fue difícil coordinar esta antología? 

Sí lo fue, pero menos de lo que la gente cree cuando me pregunta. Yo disfruto mucho escribiendo para diferentes artistas, así que me resultó natural, durante la creación original de la serie en 2012, guionizar dos episodios mensuales para dos dibujantes distintos, a lo largo de once meses. Cuando te gusta lo que haces, nada es demasiado trabajoso. Para mí era recrear el frenético ritmo de producción de la cultura pulp, y como siempre me he sentido un obrero del pulp, pues estaba de lo más feliz. A la hora de recopilar el material este año, fue fundamental el saber hacer de Luis Martínez y Norma Editorial, que me lo pusieron facilísimo, prácticamente sólo hube de revisar las maquetas previas del recopilatorio. Además, el apoyo de los 23 dibujantes que participan en Nuevas Hazañas Bélicas fue unánime y entusiasta, y eso terminó resultando lo más importante para que todo saliera bien.

Portadas de Daniel Acuña para Nuevas Hazañas Bélicas

-Da la impresión al leer Nuevas Hazañas élicas de que adaptas cada guion al estilo o capacidades del dibujante casi como un traje a medida. ¿Fue así? ¿O tenias ya los guiones sin tener en mente algún dibujante concreto?

En efecto, escribí cada historia para cada dibujante concreto, según su estilo y sensibilidad. Se puede comprobar fácilmente en los casos de Pedro Rodríguez y Miquel Fuster, puesto que las historias conciernen a parientes suyos. Adapté mi tono al de cada grafismo para que todos ellos se sintieran cómodos dibujando su episodio, pero eso no difiere mucho de mi técnica habitual de guion: siempre me adapto al dibujante con el que debo trabajar. Creo que se me da bien servir en bandeja guiones hechos a la medida de ellos. De hecho, mis parejas artísticas suelen durar mucho más que las sentimentales.

-Este tomo es realmente diverso, pero un tono de critica -muy ácida y poco velada- lo impregna todo. Prácticamente todas las conclusiones son fatídicas. 

Sí, no creo en mi país ni en los países que lo conforman. No creo en sus buenas intenciones: creo que en el fondo siguen queriéndose aniquilar entre ellos. Que les encanta odiarse. Por mi parte, además está la particularidad de que soy un resentido amargado y eso se trasluce en la obra. En fin, probablemente es que tampoco creo en la condición humana. ¡Por suerte el cambio climático arrasará con todo! Mi única salvaguarda es que amo mis culturas, todas ellas, desnudas de cualquier instrumentalización política. Y toda mi obra bebe de ese crisol de culturas que me han alimentado, sin barreras excluyentes. Es la única manera de asimilar la tradición sin convertirte en un maldito patriotero. Me considero un mestizo cultural y estoy muy agradecido por ello.

Arte de Miguel Ángel Martín para NHB.

-Sin embargo el relato que sirve como coda es el más luminoso de todos. ¿Es intencional?

Bueno, coincidió que la serie se truncó justo en ese episodio, pero me alegré mucho de que fuera el último, y si no lo hubiera sido, probablemente yo lo hubiera colocado en esa posición final, como coda. Porque sí, realmente es el único que muestra un rayito de esperanza, un grano de fe en la voluntad de algunas personas por fomentar la convivencia. Admiro mucho a las personas buenas que no son estúpidas, a las que no buscan solapadamente el conflicto y la confrontación, a las que sinceramente trabajan por armonizar nuestra existencia, por incrementar las dosis de paz y de entendimiento: por hacer esta breve vida que tenemos un lapso agradable y no uno repleto de rabia y ponzoña. Creo que Manuel Azaña era así o, al menos, yo le atribuyo ese rol en mi serie. Sí sé que existen personas así. Yo soy un hombre malicioso, pero también trato de proyectar hacia lo demás lo mejor de mí, ser constructivo. Eso me lo enseñó el amor de mi madre y el invertir todos mis ahorros desde joven en viajar por el mundo: hay que ser constructivo y cohesionar, no barrenarlo todo para regodearse en la destrucción de los demás, que en el fondo es un modo disimulado de autodestruirse.

-¿Crees que puede levantar ampollas en algún sector este álbum? 

¡Ya lo ha hecho! Los fundamentalistas de las versiones oficiales están que echan chispas y odian a muerte las Nuevas Hazañas Bélicas. Su postura es mucho más cómoda: “Éste es un mundo de buenos y malos y los malos son ellos”. Sugerir que a lo peor todos tenemos un poco de todo: de intolerantes, de cobardes, de malvados, de conniventes con el poder, de integrados en el sistema, que albergamos un pedazo de aquello contra lo que supuestamente combatimos, o que una misma cultura es lógico que imparta unos tics de comportamiento similares, por más que los revistamos de civilizados…, todo ello les resulta inadmisible. Es más fácil asumir que eres impoluto, eso te proporciona una superioridad moral en público que además te permite montarte tus chanchullos por detrás para ganar poder social y para enriquecerte impune. Los que cuestionamos el maniqueísmo siempre estaremos marginados para el establishment cultural.

Ah, y luego tenemos por supuesto a los ABIERTAMENTE totalitaristas, que obviamente nos quieren arrojar a la hoguera a todos los autores del volumen, en especial debido al retrato que hacemos de Franco en el episodio Raza 2, dibujado por Miguel Ángel Martín… A los franquistas no les ha sentado nada bien, ja ja ja. ¿Pero qué puedo decir? ¡Otra cosa me hubiera preocupado!

Por suerte, a mucha gente más les están encantando estas Nuevas Hazañas Bélicas, porque creo que no hay nada ni remotamente parecido en España.

Calpurnio en Nuevas Hazañas Bélicas.

-¿Se planea una continuación si la obra tiene buena aceptación? Es un cómic realmente disfrutable y realmente bien escrito.

Gracias. Aunque no tuviera buena aceptación, a mí me encantaría repetir. Tengo una lista interminable de artistas españoles con los que aún no he trabajado y que me encantaría ver dibujando una Nueva Hazaña Bélica: Irene Roga, Jose Luis Munuera, Carla Berrocal, Belén Ortega, Josep Homs, Roger Ibáñez, Ricard Efa, Ana Galvañ, Javier Rodríguez… por nombrar unos pocos. Realmente me encantaría poner mis guiones al servicio de sus enormes talentos.

-¿Alguna palabra para nuestros lectores?

“Regalimar”. Es una palabra catalana que me encanta.

¡Gracias por tu atención, amabilidad y por tu tiempo!

BOLA EXTRA

Recordad que esta entrevista que tan amablemente nos respondió el guionista Hernán Migoya sirve como complemento a nuestra reseña de Nuevas hazañas Bélicas publicada por Norma Editorial el mes pasado. Uno de los tomos que mas gratamente han impresionado a los miembros de la redacción de la comicteca este 2019. ¡No os la perdáis! Y no olvidéis buscar el significado de regalimar, ya de paso 🙂