Geisha o el sonido del shamisen – Reseña

0

Las Geishas tienen 400 años de tradición. Tenían amplios conocimientos artístico y son unas profesionales del entretenimiento. El sonido del shamisen nos lleva por un emocionante viaje a traves de la vida de una de ellas.

Geisha o el sonido del shamisen
Geisha o el sonido del shamisen

La primera geisha japonesa data de 1750, de un mundo lleno de tradiciones. La propietaria se la suele llamar “okasan”, en japonés significa “madre”. Una mezcla entre maestra, madre, carcelera y guia vital. Distinguida por llevar un maquillaje más espeso, un kimono colorido y exuberante con un fajín que rodea la cintura conocido como obi. En el pasado la elección de ser una de ellas era decisión de las familias campesinas pobres, que vendían a sus hijas. Rodeadas de una mistica fascinante, poco se sabe de las Geishas fuera del pais del sol naciente. El sonido del shamisen narra la desgarradora historia de Setsuko y de su profundo cambio en un viaje de descubrimiento personal lleno de matices.

Una disciplina muy dura para mujeres duras, Setsuko Tsuda lo demostró desde muy joven. Tenia 8 años cuando sus padres abandonan el pueblo hacia una gran ciudad costera en busca de una vida mejor. Su padre muestra un tatuaje en la espalda que le acredita el honor de su pasado como samurai. Fue un guerrero de élite, ellos son deudores de una ética y código de honor apropiado y digno. Su significado es, “el que sirve”. Él victima de la pobreza perecía lentamente como un exsamurai caído, estimulado habitualmente con alcohol. Su padre a duras penas consigue alimentar a su familia y decide vender a su hija a Okilla Tsushima, una mujer que llevaba consigo la nostalgia de una época pasada, ni el maquillaje de su rostro, conseguia ocultae su dolor. A cambio de una firma, el  exguerrero recibió una respetable cantidad de dinero. Ella había contraído una considerable deuda.

Geisha o el sonido del shamisen
Setsuko Tsuda y su familia.

Geisha o el sonido del shamisen Es un drama eminentemente romántico en blanco y negro inspirado en el cine de los años 30.

Ser Geisha estaba precedida de varios años de preparación y trabajo duro. Un mundo muy asociado al misterio y sensualidad. Setsuko no era muy bonita, y había más garantías de que seria una sirvienta, porque convertirse en geisha no era fácil. Afortunadamente ella se perfeccionó en Shamisen, un instrumento que acompaña la voz y cuya melodía puede ser maravillosa cuando se toca bien. El Shamisen es un intrumento tradicional japonés de tres cuerdas, el más representativo de Japón. El plectro se usa con la mano derecha mientras que los tonos se hacen sosteniendo las cuerdas con la mano izquierda. Nuestra protagonista ensayaba durante seis horas seguidas, poseía una voluntad de hierro. De una manera muy dúctil consiguió prolongar un sonido tanto como quería. Hasta convertirse en maiko, aprendiz de geisha.

La idea nació de Chistian Perrissin, un apasionado de la cultura japonesa y el universo de las geishas. Una niña a lo largo de su historia que intentará encontrar su libertad e independencia en un entorno muy preparado. Lo hicieron en lápiz y carbón por respeto a los estados de ánimo de un universo muy ambivalente y difícil. La dotaron de una gran nariz y rasgos poco seductores para hacer notar su talento en el arte del shamisen. El sacrificio y sufrimiento es el precio que tiene que pagar. Afortunadamente, para ella, se le abrió una carrera como instrumentista. Un homenaje a las mujeres cultas del Japón tradicional que tanto fascinan, animado con un guión delicado de Chistian Perrissin (1964) Francia, y los trazos negros refinados de Christian Durieux (1965) Bruselas.

Hasta aquel día mi padre habia sido mi sol y yo el suyo, ni siquiera se molestó en despedirse y llamarme Joji, como cariñosamente la llamaba.  

Geisha o el sonido del shamisen
El Shamisen es un intrumento tradicional japonés de tres cuerdas

La historia la cuenta la protagonista, de ancianay en primera persona. Con pocas palabras y delicadeza.

La historia nos lleva al corazón de Japón, en homenaje a Jiró Taniguchi a través del sonido y costumbres del sol naciente. Con sutiles y discretas ilustraciones acompañadas de un guion profundo, firmado por dos maestros retroalimentándose de la poesía de los cerezos en flor. Los barrios occidentales donde transitan los protagonistas, son manchas virtuosas, que nos llevan a vivir la historia de una manera entrañable y fascinante. Poniendo acento al enardecimiento que tan bien representan en cada viñeta con Geisha o el sonido del shamisen. Encarcelada en una vida muy complicada y épocas difíciles de enorme pobreza. En un mundo de reglas, del que depende el alto precio que tienes que pagar en el transcurso de los años.

Kitsune como asi la apodaron vivirá el amor, el éxito y el terremoto del 1 de septiembre de 1923. Un desastre que  se cobró 140.000 victimas mortales, añadiendo más dificultades a su historia. Los dos álbumes que componen este tomo demuestran el papel de estas mujeres sometidas en muchos aspectos, tanto en los códigos culturales como el mundo cerrado y tradicional de geishas. Extremadamente documentada, la viñeta está detallada, mostrando una enorme calidad, buen tratamiento y una narrativa espectacular. Norma Editorial edita en tapa dura bien encuadernada. Nos mete en el cómic y nos emociona. Una serie absolutamente hermosa que te sumerge de lleno en su lectura y le atrapará. Un album extenuante que se vertebra sobre un torbellino de emociones y una vida perdida. Una novela grafica imprescindible y uno de los lanzamientos destacados de este mes y de aqui a final de año.

GEISHA O EL SONIDO DEL SHAMISEN
Autores: Christian Perrissin, Durieux
Formato: Cartoné
Tamaño: 24 x 30
Páginas: 172Bitono
ISBN: 978-84-679-3865-4
PVP: 29,95 €

Las Geishas tienen 400 años de tradición. Tenían amplios conocimientos artístico y son unas profesionales del entretenimiento. El sonido del shamisen nos lleva por un emocionante viaje a traves de la vida de una de ellas. Geisha o el sonido del shamisen La primera geisha japonesa data de 1750, de un mundo lleno de tradiciones. La propietaria se la suele llamar “okasan”, en japonés significa “madre”. Una mezcla entre maestra, madre, carcelera y guia vital. Distinguida por llevar un maquillaje más espeso, un kimono colorido y exuberante con un fajín que rodea la cintura conocido como obi. En el pasado…
Un homenaje a las mujeres cultas del Japón tradicional, animado con un guión delicado y unos trazos negros refinados

Recomendable.

Nuestra nota - 86%

86%

NOTABLE ALTO

Un homenaje a las mujeres cultas del Japón tradicional, animado con un guión delicado y unos trazos negros refinados

User Rating: 4.85 ( 44 votes)

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí