Hablamos de Ateo de uno mismo, un viaje onanista, punk y brutalmente honesto al epicentro de la pubertad más chunga, narrado por Adrián Bago y editado a pijo sacao por Autsaider Cómics.
He aquí, con Ateo de uno mismo, uno de esos tebeos que llegan a las tiendas dando por saco y a contracorriente. En un mercado donde lo cool son largos tochos en tapa dura repletos de introspección sesuda, aquí tenemos un cómic hecho con historias cortas. Y en formato grapa, que para los que no sepáis qué coño ye, son los dos pedacitos metálicos esos que sujetan las páginas. Estas historias cortas que hablan de pajas adolescentes (no mentales, ojo, sino de las de jalarse el ganso), y del puto alipori que da el contar tu propia vida cuando a esas edades estás más salido que el pico de una mesa y además te hacen jugar al baloncesto con los chicos mayores.
Vamos, el rollo autobiográfico chungalí que utiliza Adrián Bago para sus movidas desde hace ya unos cuantos tebeos. Que tampoco hay que inventar la rueda. Digo yo. Bago dirige aquí su mirada interior hacia la pubertad. Y quien dice pubertad dice pajas. Sé que me repito, pero si él también lo hace, porqué no yo. Como si fuera un Crumb adolescente —la referencia es suya y aquí no se tira nada—, el gachó nos cuenta sus aventuras y técnicas en el noble arte del onanismo además de explicitar sus musas: Mariah Carey y el póster de Lucía y el Sexo.

Cuando lo autobiográfico pica… y rasca
Todo vale cuando había poco material en la era pre-interné y en vez de tenerlo todo a un clic de distancia se tiraba del catálogo del VENCA. Ya sabéis, un paisaje de nuevas modulaciones en tribulaciones prepúberes que además es adornado con las confesiones vergonzosas habituales o con preocupaciones tan aterradoras como empalmarse delante de la chica que te pone burraco en la playa llevando un puto Speedo. Miedo levantino. Creador tan adicto al psicoanálisis neurótico como a la pulsión de epatar al lector siendo pedante, zurdo y encima querer ir de simpático y apreciado, Bago parece haber encontrado el punto exacto entre la verdá y la verosimilitud a la hora de contarnos sus movidas autobiográficas.
En realidad, nos la pela si es totalmente cierta la historia, aquí venimos por el costumbrismo y las risas. Y eso, hay que decirlo, lo clava el jodío. Todos hemos dejado alguna vez de comer naranjas por no saber pelarlas o hemos tenido nuestro Víctor Claver particular siendo los NPCs de nuestra propia historia. Ya sabes, lo lees, te sientes identificado con una sonrisita cómplice mientras te preguntas por dentro por qué el jipi este tenía que recordarte tus miserias. Será capullo el tío. Además de todo eso también tenemos por un lado su labor de dibujante que suda tinta china.

Bago, tinta china y otras técnicas de ataque
Ya sea con pincel o con plumilla. Pero tinta china a tutiplén. Así su uso masivo de las tramas para dar volumen y su pasión por ser detallista en exceso nos ayudan a dos cosas. Primero a asociarlo conscientemente con otros autores underground tan obvios que paso de decirlos,(el tío sabe que referencias y estilos usar, que tonto no es), y segundo, al tener tanto estímulo en las viñetas, forzar al lector a recrearse en sus propios recuerdos de manera natural, mas que nada por empatía visual adquirida. Todo un alarde gráfico pinturero y resultón que funciona como un reloj de los caros.
Por último, tenemos que resaltar la tendencia de Autsaider de editar las cosas paseando con la chorra por fuera. Aquí ya no es solo la virguería de utilizar la solapa delantera para meter más páginas por la jeró es que el diseño, el papel, la maquetación, el precio, todo, es una demostración más de que en los tebeos, además de cuidar el interior, hay que mimar al comprador como un verdadero connoisseur. Vamos que si no queréis comprar por lo bueno y divertido que es el puto tebeo lo podéis hacer por lo bonito que es y lo chulo que quedará en tu estantería. Sí, aunque sea una puñetera Billy, ten seguro que le va a dar prestancia y caché. Y además sale Molina.

Sobre la edición de Ateo de uno mismo
Autsaider Cómics edita Ateo de uno mismo en formato grapa con solapón. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. ¿Como extras? Es un tebeo de Autsaider, eso ya es un extra en sí mismo.

Ateo de uno mismo
Edita: Autsaider Cómics
Lanzamiento: 22-11-2024
Autor/es: Adrián Bago
Formato: Grapa con solapón
Tamaño: 19 x 27 cm.
Páginas: 28 pags.
Interior: Color
ISBN: 978-84-127652-9-8
Precio: 8,00€



