Hablamos del tomo Biblioteca Vértigo John Constantine: Hellblazer 5, donde Jamie Delano convierte el miedo en arma política y firma el gran manifiesto oscuro que definió para siempre al Constantine moderno.
Antes de entrar en materia con Biblioteca Vértigo John Constantine: Hellblazer 5, conviene un aviso a navegantes. En esta reseña voy a hablar del arco completo “La máquina del miedo”, que Panini ha repartido entre la última grapa del tomo 4, todas las del tomo 5 y la primera del tomo 6. Y aunque repetiré el aviso en la reseña del sexto volumen —que llegará en unos días—, si os apetece leer este arco del tirón, tened claro que está fragmentado en tres entregas de la edición cronológica actual. He tardado un poco más en subir esta reseña precisamente para que podáis leer sobre Fear Machine cuando ya está íntegramente disponible en vuestra librería especializada. Y es que este es EL gran arco de Delano en Hellblazer: ambicioso, lacerante, sorprendentemente actual y una pieza que definió lo que la serie sería, la escribiera quien la escribiera.
¿El argumento? En apariencia, otro día más en la vida de nuestro querido antihéroe. John Constantine es acusado —falsamente— de asesinato múltiple y se ve obligado a huir, lo que lo lleva a cruzarse con una secta neopagana perseguida por el gobierno. Al tirar del hilo, descubre la existencia de la Máquina del miedo, un proyecto estatal diseñado para manipular y controlar a la población mediante el miedo. A partir de ahí, John se sumerge en una investigación cada vez más oscura para desbaratar el plan y exponer a quienes lo han creado. Delano articula todo como una road movie sombría donde el miedo funciona como metáfora política: gobiernos, sectas y grupos marginales intentan instrumentalizarlo para sus propios fines. Todos creen tener razones, todos creen estar legitimados… pero todos están jugando con fuego sin comprender realmente lo que manejan.

El miedo como arma de Estado
Ese tono de road movie no es casual: en este arco vemos a Constantine atravesar identidades como quien cambia de abrigo… o gabardina en este caso. Del mago urbano de gabardina y cigarrillo pasa a fugitivo paranoico, luego a miembro —por conveniencia, nunca por convicción— de una comuna neopagana, y finalmente a una suerte de vengador prematrix, pre-Invisibles, aliado de un expolicía que ha visto demasiado. Cada rol revela una faceta distinta del personaje, pero ninguna lo define. John cambia de piel, pero nunca de esencia. Es el auténtico hombre de mundo: no juzga, prueba todo, se mezcla con cualquiera, pero no pertenece a nada. Y Delano lo muestra con una delicadeza brutal: cuanto más se integra en los grupos que encuentra, más evidente es su soledad. Constantine ayuda, paga el precio, deja huella y acumula cicatrices —físicas y emocionales— sin que nada lo ate realmente.
Buena parte del arco gira en torno al uso —y abuso— de las líneas ley, esos puntos de energía telúrica cargados de simbolismo. La comuna neopagana las utiliza de forma lúdica, irresponsable, convencida de que “conectan con el planeta”. El Estado las instrumentaliza como herramienta de control social. Y las élites ocultas, por encima de ambos, las pervierten con fines mucho más oscuros. Delano deja claro que no existe un uso bueno de estas fuerzas: la ilusión de armonía de la secta puede confundir, pero el mensaje del guionista es un bofetón directo. Es ese “niño, deja ya de joder con la pelota azul” que desmonta el new age sin necesidad de sermones. No polariza: simplemente muestra cómo cada grupo cree estar legitimado para manipular lo que no entiende, y cómo esa arrogancia acaba siempre en desastre.

Delano sin red: política, terror y Thatcherismo
La Fear Machine —la máquina física escondida en un búnker estatal— es solo la superficie. Su verdadero peso está en lo que simboliza: el miedo institucionalizado, convertido en herramienta de poder. Es un artefacto que se alimenta de la angustia de la gente corriente para devolverla amplificada contra ellos mismos. La mierda nunca salpica hacia arriba. Delano muestra cómo cualquier intento de manipular el miedo —o la energía del planeta— termina siendo destructivo, y la lista de afectados es larga. Incluso Merc, la joven sensitiva de la comuna que parece capaz de controlar la máquina, acaba arrollada por la suma de todos los miedos. Nadie está preparado para esa carga. La metáfora es sutil en forma, pero contundente en fondo: la máquina funciona como dispositivo narrativo, como símbolo político y como high concept. Delano aquí no deja puntada sin hilo.
Este volumen incluye además Sandman #3, y no podría estar mejor traído. ¿Qué mejor invitado en una historia sobre sueños y miedo que el propio Morfeo? En este número, Constantine se alía momentáneamente con el Señor de los Sueños para recuperar su bolsa de polvo mágico. Es una historia íntima, sensible y devastadora, que te deja emocionalmente demolido sin contradecir en absoluto el carácter de John, ni pasado ni futuro. Aquí hay ternura, terror, turbidez y un tono profundamente Hellblazer, con un Neil Gaiman en estado de gracia y un Sam Kieth que aporta una atmósfera inquietante y frágil. Y lo mejor: lejos de cortar el ritmo del arco principal, funciona como un prólogo emocional perfecto. Humaniza a John justo antes de sumergirlo en la espiral de paranoia y manipulación que define La máquina del miedo.

Líneas ley, new age y arrogancia espiritual
Si Delano está a la altura, el equipo gráfico no se queda atrás. Mark Buckingham, Richard Piers Rayner, Mike Hoffman y el siempre magnífico Alfredo Alcalá dan cuerpo visual al arco, cada uno con su estilo, pero todos alineados en una visión oscura, sucia y profundamente humana. Lovern Kindzierski aporta ese color tan “Vértigo” de la época, reconocible al instante, que envuelve la historia en una atmósfera de decadencia y extrañeza. Alcalá, en particular, brilla con un trazo macabro que eleva cada página. Pese a la variedad de manos, hay una coherencia tonal sorprendente: solo un ojo muy entrenado distinguirá los cambios. Y, como comentaba al principio, esta saga gana muchísimo leída del tirón. Tanto en guion como en dibujo, se aprecia una evolución sutil hacia la locura que quizá se diluye si se lee con meses de separación.
La máquina del miedo es el gran arco de uno de los grandes guionistas de una de las series más importantes del sello Vértigo y del cómic moderno. Delano siempre funcionó bien en números sueltos y sagas cortas, pero este tour de force lo revela como un autor capaz de abordar un proyecto ambicioso, político y emocional sin perder la esencia de Hellblazer. Es una mezcla de terror social, conspiración gubernamental y crítica al clima Thatcher que amplía el alcance de la serie más allá del horror sobrenatural. Una historia clave para entender al bueno de John, que además ha envejecido sorprendentemente bien en un contexto de crispación como el actual. No solo es una lectura sobresaliente: es un aviso, un espejo incómodo y una pieza imprescindible para comprender por qué Constantine sigue siendo uno de los personajes más fascinantes del medio.

Sobre la edición de Biblioteca Vértigo John Constantine: Hellblazer 5
Panini Cómics edita este Biblioteca Vértigo John Constantine: Hellblazer 5 en un tomo de formato rústica con solapas. En el interior, papel -mate, como debe ser- y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extra, un artículo al comienzo del tomo.

Biblioteca Vértigo John Constantine: Hellblazer 5
Edita: Panini cómics
Editorial Original: DC COMICS
Autor/es: Richard Piers Rayner, Mark Buckingham, Jamie Delano, Mike Hoffman, Neil Gaiman, Sam Kiethm Mark Dringerberg, Todd Klein, Lovern Kindzierski, Alfredo Alcalá, Elitta Fell,
Fecha de lanzamiento: 20 nov 2025.
Idioma: Español.
Páginas: 192 pags.
Tamaño: 17×26 cm.
Contiene: Hellblazer 16-21
Formato: Rústica con solapas.
Interior: Color.
ISBN: 9791370132910
Precio: 13,95



