Vengo con El chico que me gusta no es un chico 2 y con una buena dosis de Slow-Burn, pero es lo que nos va. ¿Verdad?
Otherside
Después de dejarnos traspuestas en el final del primer tomo de la serie. Voy a hacer referencias a lo acontecido hasta ahora, por lo que leedlo según vuestra discreción. Mitsuki, siente que interfiere y complica la amistad de Ayase con la Gyaru intimidante de las cejas. Toma una decisión unilateral y… Ahí es donde arranca este El chico que me gusta no es un chico 2. Claro que Ayase ya sabe que el Onii-chan que le gusta, es en realidad su compañera de clase y ahora está entre ¿tengo un crush-tengo una amiga? Quienes habéis leído el 1, a ¿qué no es de extrañar que pierda las bragas por Mitsuki?Y es que la coprotagonista no es consciente de todo el rollazo que tiene, ¿habéis visto apoyarse elegante/seximente en el escritorio?
Ahí, dejando que mechones de pelo le caigan por la cara… ¡COMO SI NADA! ¡POLISSIA! Eso tiene que ser denunciable, fijo. Todo es culpa de Arai, que a medida que progresa el manga, ves cómo su arte va evolucionando enormemente, sin perder el rollo fancinero característico. Se aleja mucho de estilos estáticos, las escenas vibran, los personajes están vivos y la selección musicaaaaal. ¿Se nota mucho que me encanta? El color verde sigue vigente, de hecho, este elemento le ha brindado el sobrenombre de “Yuri verde”. Si queréis saber si tiene un factor semiótico, psicológico o esotérico, la elección, desengáñate. (No estás sola, yo también estuve flipándomelo pensando sobre ello). Fue una elección de última hora y casual. Eso sí, para mí es todo un acierto; forma parte de su identidad.

Dark necessities
En este tomo, después de su breve presentación, tienen más espacio los secundarios. Las amigas de Oosawa, el tío —y su amiga— de Mitsuki, Narita-kun encantado de haberse conocido y de poder ayudar. Una forma de progresar la historia, sin forzar las cosas entre Oosawa y Mitsuki. Se aleja bastante de obras, donde abusan de la ceguera selectiva de personajes que no ven hasta 14 tomos después que son correspondidos, o, aún peor, que están enamorados. (¡Sielos!) Esto sirve para profundizar más en cómo se relacionan, no solo las protagonistas sino los demás con ellas. Explorar sus inquietudes, traumas y cómo hacen malabares para comprender a la otra, sin proyectar. Es un trabajerón, pero ahí siguen. Arai no solo nos trae un romance adolescente.
Nos trae adolescentes de este siglo, que se saben individuos en un grupo. Mitsuki descubre que está acompañada, después de sufrir el rechazo por su aspecto y sus gustos, aprende que el grupo está para apoyarlas. Que cada una es de una padre y de una madre, pero no es relevante, lo importante es que compartes tus rarezas y disfrutas de las ajenas. Va tejiendo un telar de personalidades dispares, cuyo lenguaje común es el amor. El propio, el que te profesas autocuidándote y aprendiendo tus límites. (ya veremos más adelante cómo evolucionan) El amor a las amigas, donde descubres que nadie está en tu contra, simplemente están aprendiendo como tú, a comunicarse, a expresarse honestamente. Este manga es un buen ejemplo de lo que está por venir. A nivel de manga y a nivel generacional. Me deja tierna de esperanza.

Can’t Stop
En Spotify hay una playlist oficial, pero no es nada si te cuento que en Japón editaron un CD con las canciones que aparecen en los tomos 1, 2 y 3. El contenido del CD consiste: un libreto con una mini historia, una entrevista a la autora y en la descripción de las canciones, te indican en qué capítulo suenan. Espera, que hay más extras pululando por ahí. Según en qué tienda adquirieses el primer tomo —en Japón, claro—, te obsequiaban con un mini cómic extra. Lo grave viene ahora, había 4 variantes —Spring, Summer, Autumn, Winter— y yo agradezco no vivir allí, porque me habría juntado con cuatro copias del primer volumen.
No sé si veremos esto por aquí, ya que, al contrario del manga, cuyo comienzo fue en RR. SS, —de ahí que la estructura de cada capítulo sea de 4 páginas—, los mini-cómic, fueron creados en exclusiva para esas tiendas y en formato físico. Si os consuela, son historias que se pueden intercalar en la historia principal, pero no tienen peso relevante en la trama —más que ver a las dos siendo pavas— principal. No os voy a mentir, a mí me parece vital, ya que las portadas de cada una son MUY TOP. Como Narita-Kun, las declaro mi OTP. ¿Os imagináis* que el día del cómic gratis es una de esas historias? Hale, ya lo he dicho.
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Sobre la edición de El chico que me gusta no es un chico 2
Panini Manga publica este El chico que me gusta no es un chico 2 en un tomo formato tankobon. Es un A5 por lo que es más grande que el formato habitual, B6. En el interior, papel y reproducción gráfica de la máxima calidad. Como extras, si quitáis la sobrecubierta, tenéis la ficha de personaje del tío de Mitsuki, Joe y de Narita-kun. En el volumen 1 se encontraban nuestras OTP.

El chico que me gusta no es un chico 2
Edita: Panini Manga
Editorial Original: KADOKAWA
Autor/es: Sumiko Arai
Fecha de lanzamiento: 23 ene. 2025
Idioma: Español
Páginas: 160
Tamaño: 14.8X21
Formato: Tankobon
Interior: Color / Blanco y negro
ISBN: 9788410516533
Precio: 12,95€



