InicioReseñasFrancobelgaGil Pupila 1956-1960 - Reseña cómic

Gil Pupila 1956-1960 – Reseña cómic

Comparte esta reseña ¡Difunde la palabra!

Hablamos del tomo Gil Pupila 1956-1960, un recopilatorio que recoge los cuatro primeros volúmenes de esta inmortal serie de Maurice Tillieux. El polar francés en su máxima expresión conquistando el noveno arte por la puerta grande.

Antes de hablar de este Gil Pupila 1956-1960, un poco de contexto. El genial Maurice Tillieux es uno de los autores de referencia de la BD de todos los tiempos. Quizás menos conocido que otros popes del medio por su pronta desaparición –falleció a la temprana edad de 52 años en un accidente de coche– su huella transgrede todo tiempo o espacio. Y es que su obra ha sido y sigue siendo reverenciada por generaciones de lectores. Su capacidad para mezclar el polar, la crítica social, la turbidez y el humor de un modo orgánico lo distinguieron rápidamente de otros historietistas, encumbrándolo como uno de los grandes de Dupuis casi desde el momento del debut de su más célebre creación, Gil Pupila. Si bien no fue su primera obra, consolidó a Tillieux de manera justa, en el Olimpo de los grandes de la historieta de todos los tiempos.

En septiembre de 1956, debutaba Gil Pupila, un detective privado que se distinguía de los demás personajes del género en la BD de la época. Lejos de ser un héroe invencible, es un hombre que comete errores, duda y depende de su ingenio y sus amigos. Héroe que demuestra una humanidad que lo acerca más a los antihéroes del polar francés que a los típicos investigadores del noveno arte. De pocas palabras, carácter adusto y una moral inamovible —para bien y para mal—, desde su primera aparición se convirtió en un favorito de los lectores. Esta singularidad se refleja también en su grafismo, donde Tillieux deja claro que su estilo, más sombrío, está influenciado por Marcinelle pero con una firma propia. Sus líneas, precisas y llenas de detalles, dan vida a personajes y escenarios que parecen palpitar, creando un universo tan vívido como el propio protagonista.

Gil Pupila 1956-1960
Interior de Gil Pupila 1956-1960

Un antihéroe perfectamente imperfecto

Gil Pupila no es el típico detective infalible. A menudo comete errores, se ve en aprietos y necesita recurrir a la improvisación para salir adelante, lo que lo acerca a los protagonistas del polar francés de su época. Con un pie en los puertos, los barrios marginales y las ciudades oscuras, se zambulle de cabeza en el lumpen. Sus aventuras evocan el mismo aire sombrío y peligroso del cine negro de la Francia de los cincuenta y sesenta. Contrastando con la —generalmente inocua— producción de Dupuis de aquel momento. Las tramas de Tillieux, llenas de engaños, villanos con motivaciones complejas y peligros inminentes, tienen una clara impronta audiovisual. Convierte lo que resulta familiar, en alfo conla capacidad de sorprendernos. Y es que Tillieux sabe cómo ir un paso por delante del lector, construyendo una historia que jamás deja de sorprender.

El tono sombrío y pesimista de la serie refleja el puro polar en su mejor esencia. La influencia de este género se filtra en su narrativa, adaptada a un público juvenil, pero que resulta disfrutable para lectores de todas las edades. Al leer este primer integral, me ha costado creer que lo que tenía entre las manos fue escrito y dibujado entre 1956 y 1960. Ya sea por su moderna y cruda de su narrativa o los temas que aborda. Los intercambios entre Gil y Libélula evocan esos diálogos vivaces y sarcásticos de las novelas de detectives de la época. Gil, a su vez, recuerda a los papeles que veríamos más tarde interpretados por actores como Belmondo o Alain Delon. Los antagonistas de Tillieux —empresarios codiciosos, políticos corruptos, mafiosos de alto nivel— encarnan una crítica feroz al poder institucionalizado. Una temática que, por supuesto, también es central en el polar.

Gil Pupila 1956-1960
Imagen de Gil Pupila 1956-1960

Solo no puedes, con amigos sí

Pupila no es un héroe invencible. Tiene momentos de duda, comete errores y depende en gran medida de su entorno para resolver los casos, lo que lo humaniza. Cerecita es un pilar fundamental en sus aventuras, una pieza esencial sin la cual muchas veces sus casos habrían acabado en desastre. Lo mismo ocurre con Libélula, un personaje que navega constantemente entre los grises. Algo que aprovecha Tillieux jugando con el lector una y otra vez, dejándonos en suspense sobre a qué lado de la mesa caerá su lealtad. De igual manera, el inspector Corrusco, con su toque cómico, completa el universo tan particular de la serie. Cada uno de estos personajes está perfectamente definido: son poliédricos, complejos y huyen de cualquier tipo de arquetipo. En cada historia, brillan, dándole vida al cómic de una manera única.

Las historias de Tillieux están cargadas de persecuciones, enfrentamientos y escapes. Algo que les otorga un ritmo cinematográfico que casi las hace parecer diseñadas para la pantalla grande. El autor juega con el contraste entre el pequeño pueblo francés, donde las apariencias engañan, y los escenarios más cosmopolitas. Esta misma dualidad, de alguna manera, conecta con el cine francés de la época, que también exploraba estos contrastes culturales. En ambos escenarios, la ciudad no es solo un fondo, sino un protagonista más. Los mundos de Tillieux están llenos de vida, son creíbles, respiran, y exudan una veracidad única. Por lo tanto, si aún no conocéis a este personaje, no dudéis en lanzaros a por este primer integral. Un cruce perfecto entre el género polar y la historia gráfica, Gil Pupila es la obra que te atrapa y no te suelta, dejándote con ganas de más desde el primer momento

Gil Pupila 1956-1960
Interior de Gil Pupila 1956-1960

No products found.

La fuga de Libélula

Tras varios años en prisión, Libélula, un delincuente de poca monta, pero extremadamente hábil en su “oficio”, es reclutado por el investigador privado Gil Pupila para una peligrosa misión: desmantelar una red de tráfico de estupefacientes. Sin embargo, no solo tendrán que enfrentarse a los despiadados miembros de la red, dispuestos a eliminar a cualquiera que interfiera en sus negocios, sino también al inspector Corrusco, el mismo que facilitó la fuga de Libélula y que ahora está decidido a capturarlo y devolverlo tras las rejas.

Aunque La Fuga de Libélula forma parte de un díptico —algo inusual para el debut de una serie—, Maurice Tillieux establece desde el principio el tono que definirá la colección y perfila con precisión a los cuatro protagonistas principales. Las dinámicas entre ellos son ágiles y vibrantes, destacando especialmente el carácter duro y antiheroico de Gil Pupila, quien no duda en transgredir la ley en su búsqueda de justicia. La fuga de Libélula es un claro ejemplo de este enfoque: un detective que actúa desde las sombras y justifica sus métodos cuestionables con un objetivo mayor, en este caso, destruir una poderosa red de narcotráfico.

Tillieux revolucionó el género con una fórmula tan simple como efectiva: acción trepidante, suspense constante, crítica social y unos personajes llenos de matices. En especial, Gil Pupila brilla como un protagonista complejo, atrapado en un mundo plagado de peligros y contradicciones. Este primer álbum no solo demuestra la habilidad del autor para construir tramas envolventes, sino también su capacidad para fusionar con maestría el género polar con la frescura del cómic de aventuras. Un debut deslumbrante que, incluso décadas después, conserva toda su fuerza narrativa y sigue siendo una obra clave dentro del género.

Arte y popaina

Las investigaciones de Gil Pupila y Libélula, con la inesperada pero crucial ayuda de Cerecita, los llevan a las puertas de un castillo que parece albergar algo más que una interminable colección de obras maestras. En su punto de mira, un presunto culpable que puede desvelar los hilos detrás de un tráfico de drogas bien organizado. ¿Podrán dos hombres enfrentarse a todo un imperio criminal usando ingenio y algo de juego sucio?

Con Arte y Popaina, Maurice Tillieux se juega un órdago, llevando al máximo la tensión y la intriga que había asentado en el primer álbum de Gil Pupila. Este segundo volumen no solo mantiene el pulso narrativo, sino que eleva la historia a un nivel de complejidad y calado que la convierte en una obra de gran profundidad. Tillieux incorpora elementos de crítica social y crudeza que hacen de este relato una pieza única dentro del género polar, explorando terrenos que Dupuis jamás había tocado de manera tan directa.

Lo que comenzó como una simple investigación sobre una red de tráfico de estupefacientes se transforma en una espiral de chantajes, traiciones y persecuciones. La trama revela la extrema corrupción tanto dentro del crimen organizado como en las instituciones encargadas de erradicarlo. A través de su historia, Tillieux lanza un dardo envenenado contra la corrupción policial, el mirar hacia otro lado cuando conviene y la podredumbre del sistema en su conjunto. Un tono amargo que marca el carácter de la serie y que acompaña siempre a Gil Pupila en sus investigaciones.

Arte y Popaina no solo es un polar apasionante, sino también una crítica dolorosamente realista que sigue vigente. Tillieux logra transformar una historia aparentemente sencilla en un relato policiaco de primer nivel, que deja al lector reflexionando sobre las grietas del poder y las instituciones. Un álbum que confirma, con total claridad, el talento del autor y la calidad que define a Gil Pupila.

El paso del ahogado

Un hombre es dado por muerto tras aparecer su coche accidentado en un peligroso tramo conocido como El Paso del Ahogado. Lo que para la policía parece un simple despiste al volante despierta las sospechas de Gil Pupila, quien pronto se ve atrapado en una red de chantajes y traiciones. En un lugar donde no será bien recibido, el detective enfrentará peligros constantes, con su vida pendiendo de un hilo a cada paso.

Con este tercer álbum de Gil Pupila, Maurice Tillieux entregó su primera –de muchas– obra maestra. La trama, construida alrededor del clásico “whodunit” o “¿quién lo hizo?”, mantiene al lector en vilo gracias a una atmósfera opresiva y cargada de tensión. El Paso del Ahogado no es solo un escenario, sino un protagonista más: un lugar que refleja el peligro constante y refuerza la hostilidad del entorno, desde los habitantes del pueblo hasta los paisajes rurales que parecen conspirar contra el detective.

Tillieux despliega aquí todo su genio narrativo, manejando la intriga con precisión quirúrgica. Siempre un paso por delante del lector, crea una experiencia absorbente en la que cada página reserva una nueva sorpresa. Persecuciones trepidantes, pistas que terminan siendo callejones sin salida y giros inesperados convierten esta historia en un referente del género polar.

Más allá de la acción, el autor utiliza el aislamiento rural como metáfora de la soledad y la oscuridad inherente a la condición humana. En este universo desolador, no hay concesiones: Tillieux analiza los aspectos más sombríos del alma con una crudeza que resulta tan fascinante como incómoda.

A más de seis décadas de su publicación, El Paso del Ahogado conserva intacto su impacto. Es un relato que combina acción, misterio y crítica social con una ejecución impecable. Para mí, este es el mejor álbum del tomo, lo cual es un gran elogio considerando la altísima calidad de las otras dos historias que lo acompañan.

Los barcos del crepúsculo

Jo el Jeringa, un peligroso preso, escapa de la impenetrable prisión de Morboeuf con la única intención de vengarse del abogado defensor que, según él, fue el responsable de su condena. Con su objetivo claro, busca eliminar a su ex defensor, mientras Corrusco, con la ayuda de Libélula y Gil Pupila, se ve obligado a intervenir para evitar que el plan se haga realidad. A medida que avanzan en la investigación, la situación se complica y todo parece indicar que hay fuerzas mayores jugando con ellos. ¿Están Corrusco, Pupila y Libélula siendo manipulados como piezas de un juego en el que no tienen control?

Los barcos del crepúsculo es, sin lugar a dudas, uno de los álbumes más singulares y desconcertantes de la serie. La mezcla entre el género policial y una sutil pero presente ciencia ficción realista crea un enfoque inusual que añade un matiz de frescura a la narrativa, aunque también genera una desconexión con el tono clásico de los álbumes previos. En su núcleo, la historia sigue siendo un polar sólido, con una investigación llena de tensión y giros sorprendentes, pero los elementos de ciencia ficción, aunque interesantes, no terminan de encajar completamente con el tono noir predominante.

Tillieux mantiene una atmósfera tensa y opresiva, apoyada por un entorno cargado de sombras, tanto físicas como psicológicas. La narrativa refleja un mundo plagado de corrupción, traición y un deterioro moral que se siente palpable a lo largo de la obra. Y eso hace que el conjunto no baje del notable, pero queda la sensacion de que podria haber sido un sorbesaliente. Sin embargo, el álbum sufre de una resolución algo anticlimática. Aunque el desenlace no es necesariamente deficiente, el giro hacia lo futurista y lo especulativo, si bien original, se siente demasiado ajeno al tono que Tillieux había logrado crear en los primeros álbumes

Lo que sigue siendo admirable de Los barcos del crepúsculo es la dinámica entre los personajes principales, cuyas interacciones están perfectamente medidas. Gil Pupila, Corrusco y Libélula siguen funcionando como un cuarteto sólido, cada uno con su personalidad bien definida, aportando a la historia la complejidad que la narrativa requiere. Aunque este álbum no alcanza el nivel sobresaliente de otros números, sigue siendo una pieza valiosa dentro del universo de Gil Pupila

Sobre la edición de Gil Pupila 1956-1960

Dolmen Editorial publica este Gil Pupila 1956-1960 en un volumen de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior, papel –mate, como debe ser en este tipo de ediciones– y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras una treintena de páginas con reportajes, bocetos, trabajos de Maurice Tillieux y otras curiosidades que ponen la guinda al pastel de un tomo imprescindible.

Ficha técnica Gil Pupila 1956-1960

Gil Pupila 1956-1960
Edita
: Dolmen Editorial
Fecha de lanzamiento: 22 febrero 2024
Editorial original: Dupuis
Contiene: Gil Jourdan 1. Libellule s’évade, Gil Jourdan 2. Popaïne et vieux tableaux, Gil Jourdan 3. La voiture immergée, Gil Jourdan 4. Les cargos du crépuscule
Autor/es: Maurice Tillieux
Páginas: 224 pags
Formato: Cartoné
Tamaño: 21X28 cm
Interior: Color
ISBN: 978-84-10031-19-7
Precio: 37,95 €

Gil Pupila 1956-1960 – Reseña cómic
SOBRESALIENTE
Gil Pupila es un cómic que mezcla el polar francés con una atmósfera tensa y un dibujo que capta cada rincón oscuro de la historia. A través de la trama, la obra se sumerge en la psicología de sus personajes y en un relato de misterio que mantiene al lector atrapado. Una obra maestra atemporal de Tillieux, ideal para quienes disfrutan de una lectura que va más allá de lo superficial. Un clásico con todas las letras.
PROS
La historia tiene una trama profunda y compleja, llena de giros inesperados que mantienen al lector atrapado desde la primera página. Los detalles de la trama son revelados de forma inteligente, creando un sentido de intriga constante demostrando el genero de un autor que sin saberlo estaba haciendo historia.
La psicología de los personajes está perfectamente explorada, logrando que el lector se sienta realmente conectado con sus dilemas y decisiones, lo que hace la experiencia de lectura aún más envolvente
Es un clásico con mayúsculas, pero algo tapado por la temprana desaparicion de su autor. Una joya a descubrir.
El dibujo es impresionante, con un toque de Marcinelle con regusto propio. Cada página transmite una atmósfera oscura y elegante que envuelve al lector de inmediato. Pocos autores han recreado el polar/noir/policiaco con esa maestría.
CONTRAS
Que el polar o el policiaco no sean lo tuyo y te pierdas esta maravilla.
Pues por poner un "pero" el giro de ciencia ficcion del cuarto album. ALgo anticlimatico. Pero ojo, no empaña el resultado final, ya aviso.
90
SOBRESALIENTE
HAZTE CON ESTE COMO PULSANDO EN EL BOTON Y AYUDA ASI A LA COMICTECA
Rodrigo Pérez Miguel
Rodrigo Pérez Miguelhttps://lacomicteca.com/
Fundador de esta pequeña gran familia que es La Comicteca. Amante del noveno arte desde que aprendí a leer. Lector y escritor en proporciones variables y según el momento. En mitad de todo lo que sea cultura popular.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!

Puntuación
Por favor ingrese su nombre aquí

MÁS LEÍDAS

Stay connected

16,985FansMe gusta
564,865SeguidoresSeguir
2,458SeguidoresSeguir
61,453SuscriptoresSuscribirte