Hoy os traemos la reseña de la reedición de Batman: Una muerte en la familia esta vez dentro de la línea Grandes Novelas Gráficas de Batman. Un imprescindible a cargo de Jim Starlin y Jim Aparo.

La gente odiaba a Jason y no querían un Robin
Batman: Una Muerte en la Familia es una de las historias más impactantes y controvertidas en la larga y rica historia de los cómics de Batman. Supuso un antes y un después para nuestro querido Caballero Oscuro. Escrita por Jim Starlin y dibujada por Jim Aparo, esta saga se publicó originalmente en los números 426 a 429 de la serie regular de Batman en 1988. Su legado se mantiene hoy en día. Antes de nada, conviene recordar por qué se creó a Robin en 1940. Debido a la “oscuridad” del personaje, se decidió darle un ayudante, un niño con el que los demás infantes se verían reflejados. Tal fue la importancia de Dick Grayson, que su popularidad llegó a ser incluso mayor que la de su mentor. Sin embargo, los críos crecen y echan a volar.
Así que, tras la partida de Dick Grayson, quien se instauró como Nightwing, un superhéroe por derecho propio y líder de los Titanes, Bruce Wayne decidió adoptar a un nuevo pupilo. El primer Jason Todd era una copia demasiado literal de Dick, y esa inocencia de los años 40 ya no se destilaba. Así que, aprovechando las Crisis en Tierras Infinitas, se le decidió dar un nuevo origen como un joven conflictivo y violento. El primer encuentro con Batman fue robándole las ruedas del Batmóvil. Sin embargo, el murciélago vio su buen corazón y decidió entrenarle para convertir ese odio en algo positivo.

Sentimientos de inferioridad y abandonos familiares
La historia de Batman: Una Muerte en la Familia comienza con una tensa atmósfera en Gotham. Jason Todd, el segundo Robin, está en una etapa difícil de su vida, cuestionando su lugar al lado de Batman y sintiéndose desconectado de su misión como luchador contra el crimen. No se siente valorado y la sombra de su predecesor Dick Grayson, el “chico perfecto” es demasiado alargada. Este desencanto se ve exacerbado cuando Jason descubre que la mujer que siempre pensó que era su madre, en realidad no lo es. Decidido a encontrar a su verdadera madre, el joven se embarca en una búsqueda desesperada que lo lleva al Medio Oriente. Paralelamente, Batman está siguiendo la pista del Joker, quien ha escapado del Asilo Arkham y planea vender un misil nuclear a terroristas de Oriente Medio.
Las dos tramas convergen cuando Jason, siguiendo pistas sobre la identidad de su madre, se encuentra con Sheila Haywood, una trabajadora humanitaria que resulta ser la persona que busca. Sin embargo, su reunión no es feliz, ya que el Joker secuestra a ambos. El clímax de la historia es brutal y sombrío, el cual todos sabemos ya. El Joker golpea brutalmente a Jason con una palanca de hierro y lo deja para morir en un almacén lleno de explosivos junto con su madre. Batman llega demasiado tarde, y este supondrá el mayor trauma que sufrió tras la muerte de sus padres. Esto generará una gran culpabilidad en Bruce, quien se replantea su regla de no matar y redefine su cruzada contra el crimen, aumentando su determinación y su oscuridad.

La audiencia ha decidido que debe abandonar la casa… JASON
Uno de los aspectos más singulares y controvertidos de Batman: Una Muerte en la Familia fue la decisión de DC Comics de permitir que los lectores decidieran el destino de Jason Todd. Al final del Batman #427, se les pidió a los fans que llamaran a un número de teléfono para votar si Jason debiera vivir o morir. Si se llamaba al 1-900-720-2660, Robin viviría. En caso de marcar el 1-900-720-2666, Jason fallecería. El resultado quedó muy ajustado: 5.343 contra 5.271. Además, se descubrió que hubo alguna persona que realizó múltiples llamadas. A modo de anécdota, hay una versión alternativa en la que Batman exclama alegremente “’¡Está vivo! ¡Gracias a Dios!” en caso de que la gente no hubiera votado el asesinato.
La saga aborda temas profundos y oscuros que rara vez se exploran con tanta intensidad en los cómics de superhéroes. El dolor, la pérdida, y la culpa son sentimientos omnipresentes. Batman debe lidiar con la culpa de no haber llegado a tiempo para salvar a Jason, y este evento trágico aumenta su desconfianza en sí mismo y en sus decisiones. Yo le tengo un cariño especial a este personaje. La primera película animada de DC que vi fue Under the Red Hood, este fue mi primer cómic en el que aparecía un Robin, me atrae su personalidad rebelde y siempre que leo este cómic se me saltan las lágrimas. El Joker está en su máxima expresión de sadismo y locura. Ya no solo busca causar caos, sino también infligir dolor. La relación entre Batman y su némesis se profundiza y se torna aún más personal.

Una muerte de las de antes, de las que dolía
Ahora es común que los superhéroes resuciten al poco de morir. Me acuerdo de que, mientras aún no había salido el número de la muerte de Kamala Khan, ya estaban en las previews portadas de su resurrección. Jean Grey tenía el hobbie de morirse y resucitar constantemente (Rogue dixit en X-Men ’97, no soy solo yo) pero actualmente es algo que pasa continuamente. Sin embargo, la ausencia de Jason se prolongó. En Batman: Silencio (2003) ya se lanzó un globo sonda, aunque al final era Clayface. Pero no fue hasta 2005 cuando finalmente resucitó y adoptó la identidad de Capucha Roja; uno de los mejores antihéroes jamás creados.
Jim Aparo, con su estilo distintivo, entrega un arte que captura perfectamente la tensión y la gravedad de la situación. Sus trazos son claros y definidos, y sabe transmitir la emoción en los rostros de los personajes, particularmente en las secuencias más desgarradoras. La paleta de colores es sombría y lúgubre, lo que complementa la atmósfera oscura de la narrativa. Aparo también maneja bien las secuencias de acción, equilibrando la violencia gráfica con una narrativa visual fluida que mantiene al lector inmerso en la historia. La representación del Joker es especialmente notable, con su apariencia inquietante que resalta su naturaleza impredecible y maníaca. Jamás olvidaremos al Joker con kufiya (pañuelo tradicional de Oriente Medio y Arabia) que nos regala aquí.

Opiniones finales de Batman: Una muerte en la familia
Batman: Una Muerte en la Familia es una lectura esencial para cualquier fanático de Batman; no solo por su importancia histórica, sino también por el impacto emocional. Jim Starlin y Jim Aparo crearon una historia que no solo definió una era de los cómics de Batman, sino que también planteó preguntas profundas sobre la moralidad, la justicia y el precio de la guerra contra el crimen. Esta saga sigue siendo un punto de referencia en el medio, recordándonos que, detrás de la máscara, Batman es un hombre que enfrenta pérdidas y luchas internas tan profundas como cualquier otra persona. La brutalidad de la muerte de Jason y las consecuencias que siguieron subrayan la realidad cruda del mundo de Batman, donde las victorias rara vez son absolutas y las pérdidas dejan cicatrices duraderas.

Sobre la edición de Batman: Una muerte en la familia
Este volumen Batman: Una Muerte en la Familia (Grandes Novelas Gráficas de Batman) ha sido publicado en España por ECC Ediciones. Se trata de un tomo en tapa dura que recopila los números 426 a 429 de la serie regular de Batman y el Batman Annual 25 USA. Cuenta con un total de 160 páginas y su precio es de 23 €.

Batman: Una muerte en la familia (Grandes Novelas Gráficas de Batman)
Edita: Ecc ediciones
Lanzamiento: Abril 2024
Editorial original: DC Comics
Contiene: Batman núms. 426-429, Batman Annual núm. 25 USA
Autor/es: Jim Starlin, Jim Aparo, Mike DeCarlo, John Constanza, Adrienne Roy,
Formato: Cartoné
Tamaño: 225 x 146 mm.
Páginas: 160 pags.
Interior: Color
ISBN: 978-84-10134-32-4
Precio: 23,00 €


