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Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1 – Reseña cómic

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Hablamos del tomo Biblioteca Vértigo John Constantine: Hellblazer 1, un arranque turbio, crítico y fascinante donde vemos dar sus primeros pasos en solitario a un icono absoluto del noveno arte.

Antes de hablar de Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1, un poco de contexto. Una gabardina raída, un cigarro siempre a medio consumir y la mueca torcida de quien sabe demasiado. John Constantine apareció en el número 37 de La Cosa del Pantano, en 1985, nacido de la mente fértil de Alan Moore. Creado casi como un guiño visual —un mago con rostro de Sting— terminó convertido en el detective de lo oculto más influyente del cómic moderno. Irreverente, cínico, alcohólico y experto en artes que pocos se atreven siquiera a nombrar, se convirtió rápidamente en algo más que un secundario. Los lectores reclamaron su presencia y, casi sin proponérselo, DC se encontró con un personaje que desbordaba cualquier molde. Constantine no solo encarnaba la magia. Encarnaba la ironía de quien sabe que jugar con ella cobra entraña un precio. Y, en su caso, ese precio suele ser demasiado alto.

En 1988, Jamie Delano recibió el encargo de transformar esa chispa en serie regular. Nació entonces Hellblazer, con el dibujante John Ridgway plasmando un Londres gris y descarnado, muy alejado de los relucientes rascacielos superheroicos. La decisión de situar la acción en territorio británico fue crucial: allí, Constantine podía moverse sin las ataduras del Universo DC, respirando independencia creativa. Delano convirtió la colección en un espejo deformante de la sociedad británica de los ochenta, con su clima político enrarecido, sus miedos sociales y sus demonios internos, tanto metafóricos como literales. En esos primeros arcos, lo sobrenatural convivía con la sátira social más afilada, y la magia se mezclaba con problemas tan terrenales como el desempleo o la violencia. Una propuesta distinta, incómoda y fascinante que pronto dejó huella.

Un arranque sucio para un personaje torturado

Ese debut estableció la fórmula de la serie: horror visceral combinado con comentario político. Delano no usó a Constantine como un héroe clásico, sino como un antihéroe frágil y ambiguo, obligado a sobrevivir entre traiciones, fantasmas del pasado y enemigos imposibles de derrotar del todo. Cada caso que resolvía parecía cobrarle algo a cambio: la vida de un amigo, su propia salud o un pedazo de su ya maltrecha conciencia. En vez de salvar el día, Constantine solía pagar la cuenta. Esa vulnerabilidad lo convirtió en alguien mucho más cercano y aterrador: un hombre normal al que la magia había atrapado como a una mosca en su tela de araña. Y precisamente por eso, su voz sonaba más auténtica que la de cualquier otro mago de viñeta.

Hellblazer fue el campo de juego de los mejores guionistas de la industria.  Por sus páginas pasaron nombres como Garth Ennis, Peter Milligan o Brian Azzarello enriqueciendo la mitología del personaje. Pero fueron Delano y Ridgway quienes construyeron los cimientos. Entre 1988 y 2013, la serie alcanzó los 300 números, erigiéndose como la colección más longeva del sello Vertigo y una de las más respetadas por crítica y lectores. Todo ello partió de estas primeras historias, donde el sarcasmo, el tabaco y el infortunio marcaron el compás. En ellas se fijó la esencia de Constantine: un hombre condenado a perder tanto como gana, capaz de engañar a diablos y ángeles… pero incapaz de engañarse a sí mismo. El infierno, para él, no estaba lejos, habitaba en cada decisión tomada. Dicho esto, pasemos a hablar del tomo en sí.

Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1
Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1

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Gary Lester y el —terrible— precio de la magia

Este Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1, un volumen que marca con crudeza el arranque de la que sería una de las cabeceras más emblemáticas del cómic británico y mundial. Aquí vemos nacer al Constantine que terminaría convirtiéndose en icono, no tanto por los fuegos artificiales de la magia, sino por esa mezcla venenosa de cinismo, carisma y fatalismo que emana en cada página. Jamie Delano coloca al lector de golpe en un Londres húmedo, lúgubre y socialmente podrido, y desde allí nos sumerge en una narración que mezcla terror, sátira política y crítica social. Todo sin perder nunca de vista la figura de su antihéroe, un mago de barrio con más de demonio humano que de salvador celestial. El resultado es un comienzo fuerte, incómodo y vibrante, tan actual en sus temas que podría haberse escrito ayer mismo.

El primer arco, centrado en Gary Lester, amigo de Constantine, sirve como presentación demoledora del tono de la serie. Gary regresa a Londres con un demonio dentro: Mnemoth, entidad que contagia a sus huéspedes con un hambre atroz. Lo que empieza como un relato de posesión pronto muta en alegoría sobre la heroína, el consumo descontrolado y los demonios interiores de una sociedad rota. Delano no da tregua, porque la conclusión es despiadada, el precio del exorcismo no lo paga el monstruo, sino Gary, condenado a convertirse en recipiente viviente del demonio. Constantine es el cerebro de la operación, pero su fría decisión muestra desde el principio que su magia nunca viene sin coste. No hay salvación fácil, ni para el lector ni para los personajes. Con ello, Delano establece la que será la seña de identidad de Hellblazer; magia como critica social y como condena personal para John.

Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1
Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1

Capitalismo devorado por monstruos

El tercer número apuesta por un giro radical y conecta directamente con el contexto político de los ochenta. Aquí los demonios son literales y, al mismo tiempo, metáforas encarnadas del capitalismo salvaje. Una manada de criaturas sobrenaturales devora yuppies en plena fiebre de la gentrificación londinense. A primera vista, parece un cuento pulp de monstruos atacando en la noche, pero la lectura es mucho más escabrosa. Delano convierte la codicia y la especulación inmobiliaria en carne devorada. Constantine, testigo entre la incredulidad y el sarcasmo, se mueve como un médium social más que como héroe. Y ahí reside la fuerza de este capítulo: la sátira mordaz hacia un sistema que fagocita a quienes lo sostienen. Las páginas, a día de hoy, conservan su vigencia: basta mirar cualquier ciudad tomada por pisos turísticos para comprobar que los monstruos siguen entre nosotros, con o sin garras.

El número cuatro se adentra en un terreno aún más perturbador por su cercanía: el abuso y la manipulación sectaria. Gemma, sobrina de Constantine, es arrastrada por un grupo religioso que esconde oscuros intereses tras un barniz de espiritualidad. Aquí no hay demonios con colmillos ni criaturas imposibles, sino hombres de carne y hueso dispuestos a devorar inocencia bajo la excusa de la fe. Es uno de los relatos más ásperos y humanos del volumen, porque lo sobrenatural se limita a potenciar un horror cotidiano reconocible. Delano subraya que el mal más aterrador no necesita de invocaciones ni conjuros, sino de la debilidad y desesperación humanas. Constantine, obligado a enfrentarse a ello, aparece menos distante de lo habitual, más vulnerable por la cercanía familiar. Es un episodio que muestra hasta qué punto Hellblazer podía ser incómodo, mucho más que un simple cómic de terror.

Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1
Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1

Fe, guerra y demonios interiores

El quinto capítulo abre el foco hacia el trauma bélico y la manipulación ideológica de la religión. Ambientado en un Vietnam aún presente en la memoria colectiva, despliega una narración en la que fe y guerra se confunden, deformadas hasta ser irreconocibles. Un soldado es víctima de un conflicto que no termina, atrapado en un bucle de horror donde el fanatismo religioso se utiliza como arma más destructiva que las balas. Constantine no es protagonista absoluto, sino testigo de cómo los demonios internos de los hombres pueden ser incluso más devastadores que los externos. El episodio funciona como denuncia política, como alegoría histórica y como recordatorio del daño que deja cualquier guerra. A través de estas páginas, Delano transforma el cómic en crónica amarga, donde lo sobrenatural solo es el barniz que cubre una herida demasiado real para ignorarla.

El apartado gráfico merece mención aparte. John Ridgway da forma a un Londres húmedo, casi infectado, donde la mugre se convierte en parte del escenario narrativo. Sus trazos duros y algo angulosos encajan a la perfección con la atmósfera turbia que Delano plantea, convirtiendo cada viñeta en un rincón incómodo pero imposible de apartar de la vista. Los colores de Lovern Kindzierski, apagados y fríos, refuerzan la sensación de opresión y desesperanza. No hay brillos de superhéroes, sino un espectro cromático que respira decadencia. El conjunto estético eleva el guion, logrando que el lector sienta el peso de la suciedad y la tensión en cada página. Con este arranque, Hellblazer no solo se presentó como un cómic de terror, sino como un manifiesto contra todo un sistema. Y es ahí donde radica la grandeza de este tomo inicial, incómodo, sucio, eterno y genial hasta la médula.

Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1
Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1

Sobre la edición de Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1

Panini cómics edita este Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1 en un volumen de tapa dura con solapas. En el interior, papel —mate— y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras un artículo de Jamie Delano que abre el tomo, así como la propuesta original del guionista que envió a DC Comics. También se incluyen algunas ilustraciones promocionales de la serie previas a la publicación de su primer número.

Biblioteca Vertigo. John Constantine: Hellblazer 1
Edita: Panini cómics
Editorial original
: DC Comics, Vertigo
Autor/es: Jamie Delano, John Ridgway, Lovern Kindzierski, Annie Halfacree
Fecha de lanzamiento: 24 jul 2025
Idioma: Español
Páginas: 168
Tamaño: 17X26
Contiene: Hellblazer 1-5
Formato: Rústica con solapas
Interior: Color
ISBN: 9791370130466
Precio: 13,59€

Biblioteca Vertigo John Constantine: Hellblazer 1 – Reseña cómic
SOBRESALIENTE
Un tomo que define a Constantine como icono del cómic moderno. Delano construye un relato turbio, crítico y cargado de demonios, tanto literales como humanos. Ridgway aporta un arte oscuro que multiplica la atmósfera sofocante. Una obra que es a la vez terror, sátira y retrato social. El arranque de Hellblazer no es solo un cómic: es una declaración de intenciones que sigue siendo cruda como imprescindible décadas después.
PROS
Inicio contundente y coherente de una serie histórica. Aquí no se tardó en coger ritmo, arrancó como una maquina desbocada y perfectamente engrasada.
Equilibrio entre crítica social y terror sobrenatural. Delano da en la diana en forma y fondo creando una fórmula ganadora.
Arte y color que refuerzan la atmósfera opresiva... y que definieron a todo el sello Vertigo
CONTRAS
Lo de Newcastle, mejor no preguntar...
90
SOBRESALIENTE
HAZTE CON ESTE COMO PULSANDO EN EL BOTON Y AYUDA ASI A LA COMICTECA
Ignacio Ricote
Ignacio Ricote
Nací con un cómic debajo del brazo y hasta el día de hoy siempre he tenido uno entre mis manos. Entre viñetas, todo mucho mejor.

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