Hablamos de Grog the Frog, una fantasía disparatada donde una rana cascarrabias convierte cada paso de su viaje en una mezcla perfecta de magia, caos, humor absurdo y aventuras imprevisibles.
Lo que comenzó con un boceto malvado se ha convertido en Grog the Frog. Un cómic de tránsito, donde el prota Grog —o la rana con más mala folla que he conocido— parte para completar un ritual ancestral bajo el manto de las perseidas. Aunque, como en todo tránsito, siempre surgen movidas, vicisitudes y retrasos de los vuelos de última hora. Entre esa fluidez narrativa, tienes la trama que te arrastra por las páginas, como cuando te juntas con unas desconocidas en un pub y acabas desayunando en un mirador. Es sorprendente; el absurdo es la espada que corta la epicidad del momento y te saca una carcajada. No sabes qué te depara la siguiente página. Solo sabes cuál es el objetivo de Grog… no, ni eso sabes.
Como suele pasar, cuando se juntan dos creativos, nacen historias. En este caso fue junto a Davilorium, ¿a quién no le va a gustar dos artistas desbarrando? Conocía el arte de Alba y es lo primero que te cautiva cuando tienes el tomo entre las manos. Colores vibrantes, personajes líquidos y un misticismo chispeante (chiribitas los ojos). Acompañas a Grog en su misión, pero… ¿Cuál es su misión? Es un personaje ambiguo, esconde muy bien sus verdaderas intenciones entre la sorna y las pullas. Es un prestidigitador, así que da gracias que a sus ojos no eres más que un insecto. El resto de personajes son unos estorbadores, que no le dejan en paz, ni le llevan las maletas. ¡Tontainas por doquier! Curiosamente, es donde se articulan los eventos en el viaje. Vamos, que tú ves que son importantes, pero la rana ceporra colabora involuntariamente.
Es que ni a regañadientes. La vin…

¡Apartad, tontainas!
En conclusión, Grog the Frog es una obra de presentación y comienzo. Con la que te lo pasas bien, e hilan fino con algunas coñas (de las que te hacen sentir inteligente, oiga). Salirse de los corsés narrativos es algo que no todo el mundo sabe hacer. Davilorium, tiene la pluma, ya que con ello te ha hecho una presentación y ni te has enterado. Previamente publicó un webcómic, Last days of Museiom. Aunque ha trabajado en diversos sectores como freelance: tatuador, músico e incluso animador de videojuegos. Un rabo de lagartija y aquí podéis echar un ojo.
El otro pilar maestro es la parte gráfica. Es maravillosa. La paleta de color es imponente. El blanco es un elemento más, no el color de la página, y eso lo atesoro. No sorprende que se haya llevado Cygne d’Or por ello —Lugano Comic Art Fest— Alba BG, con todo su arte, lleva años demostrando lo que vale. ¿Sabías que diseñó un mazo de tarot? Bueno, pues va a haber otra, ¡centrada en Grog! Formada en Bellas Artes, principalmente trabaja como freelance —para peña como Cartoon Network o los de Magic— y puedes ver parte de su portfolio por Insta.
La obra también quedó como finalista en el Premio a mejor cómic de autoría emergente entregado por La Comicteca; no esta, otra. Para mí ya tiene un hueco en la estantería de mi corazón. Importante: siendo este El libro de Tauro, podemos esperar más volúmenes del resto del zodíaco. O no. Comprádselo, echadles dineros, queremos más.

Sobre la edición de Grog the Frog
Ediciones La Cúpula edita este Grog the Frog en un volumen de formato cartoné. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. La cual no pesa nada; tú ves el típico tomo BD y te sorprendes al cogerlo. En las páginas interiores tienes, al final, fichas de personaje, dibujos de fanses y el detalle de que las páginas de cortesía tienen pequeñas ilustraciones a todo color del elenco. Precioso.

Grog the Frog
Edita: Ediciones La Cúpula
Lanzamiento: 29-05-2025
Autor/es: Davilorium, Alba Bg
Tamaño: 20 x 27,4 cm
Formato: Cartoné
Páginas: 72 pags.
Interior: Color.
ISBN: 978-84-10264-25-0
Precio: 18,90€



