Hablamos de Juez Dredd: La Tierra Maldita, el viaje postapocalíptico definitivo del Juez más implacable en su edición definitiva a manos de Dolmen
Sorprende a estas alturas leer Juez Dredd: La Tierra Maldita y descubrir que la segunda epopeya larga –y la primera de más de veinte episodios– de Dredd contiene en su interior la esencia y la fusión de las estructuras básicas de los tebeos del Juez. Por un lado, la serie empezó a ordenarse bajo el uso de conceptos que ampliaban el bagaje del cómic con la inesperada confirmación de que había una Mega-City Dos. Esta sita en el oeste americano y gravitando sobre el área de Los Ángeles. Y por otro, el orquestar la aventura, a modo de road movie postapocalíptica -derivada del argumento de una novela de Roger Zelazny– , permitía a Pat Mills algo mas grande.
Esto es, narrar las típicas historias cortas de uno o dos números dentro de un argumento mayor. ¿Cual? Llevar una vacuna que salvaría a toda la población de Mega-City Dos linealmente del punto A al punto B. Simple, pero efectivo. Si alguien podía intuir las bondades de este híbrido narrativo, ese era Pat Mills. Aunque su retrato del Juez Dredd queda muy lejos del duro fascista creado por John Wagner, siendo aquí más un héroe rudo, rígido y poco más, la estructura itinerante de la acción le faculta para reflejar despiadadamente la sociedad de la época. Una de sus especialidades.

Un viaje movidito
Vampiros robóticos, lluvias de ratas, jueces controlados y siendo parte de la mafia, dinosaurios inteligentes, alienígenas esclavizados y todos los mutantes habidos y por haber les sirven a los guionistas —con colaboraciones de John Wagner y Chris Lowder— para realizar una crítica social. Crítica que sorprende por la época en que se publicó y el público al que iba destinada. Aunque hay que decir que algunas de esas aventuras, en concreto, las Burger Wars entre Burger King y Ronald McDonald’s y su parodia del Gigante Verde, el Muñeco de Michelin y el Coronel Sanders, casi acaban con la revista por su utilización sin acuerdo alguno.
En el momento en que aquello, tras demandas varias, fue retirado simplemente de las reediciones, esas páginas censuradas se convirtieron en una especie de leyenda. Una que, con los años, gracias a los escaneos piratas de Internet, quedó solo como un impedimento legal anacrónico solventado, a posteriori, por una ley europea que blindó el uso creativo de la parodia. Nunca fue para tanto la calidad de las historias, y su supresión tampoco eliminaba absolutamente nada del placer de la lectura. Pero siempre será mejor la recopilación completa de la obra. Más aún viendo lo inocente que queda con el paso del tiempo. En el aspecto gráfico, tenemos aquí a dos de los mejores dibujantes de la colección.

Dos trazos a elegir
Por un lado, el trazo menos limpio y vigoroso de Mike McMahon. Un artista cuyo estilo no solo es el más adecuado para la sordidez y vicisitudes del viaje, sino que además se adapta a sus virtudes como un guante. Y, por otra parte, el gran Brian Bolland. Un dibujante al que no hay que descubrir. Su arte es espectacular, como es costumbre, pero hay que resaltar una pequeña pega. Y es que su claridad compositiva a veces choca con el tono sucio del relato. Personalmente, prefiero a McMahon sobre Bolland precisamente por casar más con la estética del relato. En definitiva, un magnífico tebeo cuyas aventuras e ideas se adelantaron a su época.
Tanto que resuenan con fuerza en muchas otras obras posteriores como Mad Max o Parque Jurásico. Si a este crítico, que leyó algunas de estas aventuras en los cómics publicados por Ediciones Zinco —con la curiosa coletilla de «Impreso en Finlandia»—, le hubiesen contado que tendríamos la historia completa respetando las páginas a color y en blanco y negro tal como se concibieron, le habría costado creerlo. Pero tal maravilla existe. Y gracias a ella podemos gozar del glorioso viaje del Juez Dredd, el motorista punk Spikes Harvey Rotten y el alienígena Pellizcos a través de la Tierra Maldita tal como se concibió. Pero, sobre todo, podemos disfrutarlo como se merece.

Sobre la edición de Juez Dredd: La Tierra Maldita
Dolmen Editorial publica Juez Dredd: La Tierra Maldita en un volumen de tapa dura sin sobrecubierta. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras, incluye un prólogo de Barsen Sánchez, una introducción de Chris Lowder y más de 80 páginas con portadas, ilustraciones y bocetos de McMahon y Bolland. Además, se suma un artículo sobre Mike McMahon firmado por Pedro Monge.

JUEZ DREDD: LA TIERRA MALDITA
Edita: Dolmen Editorial
Editorial original: Rebellion
Contiene: 2000 AD Progs 61-85
Lanzamiento: 19 diciembre 2024.
Autor: Pat Mills, John Wagner, Chris Lowder, Pat Mills, John Wagner, Chris Lowder, Mick McMahon, Brian Bollan
Formato: Tapa dura.
Tamaño: 23X31 cm.
Páginas: 280 págs.
Interior: B/N y color.
ISBN: 978-84-10390-61-4
Precio: 39,90€



