Hablamos del tomo Marvel Saga TPB El Viejo Logan 2, un viaje brutal y emocional a Japón donde Lemire y Sorrentino demuestran que “Ronin” es mucho más que un simple arco oriental para el personaje.
En este Marvel Saga TPB El Viejo Logan 2 un Logan roto viaja a Japón para ajustar cuentas con su pasado en un arco “Ronin”, que confirma la etapa de Lemire y Sorrentino como imprescindible. Desde hace décadas, Lobezno mantiene una relación profunda y compleja con Japón, forjada entre tragedias personales, amores imposibles y enfrentamientos contra viejos demonios. Casi todos los autores que han pasado por el personaje han explorado esa vertiente oriental, pero Jeff Lemire consigue que vuelva a sentirse relevante sin caer en tópicos ni reciclar viejas fórmulas. Este tercer arco de su etapa en Old Man Logan, demuestra que lo visto en el primer volumen no fue casualidad. Lemire entiende al personaje y aprovecha la versión envejecida de Logan para construir un relato de venganza, culpa y redención. Aquí, Japón no es solo un escenario exótico, es algo profundamente emocional.
Un territorio donde Logan confronta lo que fue, lo que teme volver a ser y lo que todavía puede llegar a evitar. Tras los sucesos de “Pueblo fronterizo”, Logan se lanza a la caza de Dama Mortal, responsable de un ataque que provocó muertes inocentes y reabrió un pasado que él intenta dejar atrás. Su investigación lo lleva hasta una aldea perdida en Japón, donde se cruza con la versión joven de Sohei, lugarteniente de la Orden Silente, un grupo misterioso que sirve a un niño psíquico conocido como el Monje Silente. Este niño, manipulado por quienes le rodean y convertido en arma, no es desconocido para Logan: en los Baldíos, décadas en el futuro, Logan lo mató siendo un anciano tiránico. Lemire juega con esa doble línea temporal, superponiendo momentos, creando reflejos temáticos y expandiendo el paisaje emocional de Los Baldíos con acierto.

Un viaje a Japón con heridas abiertas
La estructura paralela entre presente y futuro es una de las grandes virtudes de la serie. Lemire consigue que ambos planos narrativos se retroalimenten sin competir entre sí, dando forma a un Logan roto pero activo, agotado pero aún capaz de encontrar motivos para actuar. “Ronin” no es solo una aventura oriental; es una historia sobre el peso de las decisiones, sobre la posibilidad —real o imaginada— de corregir errores y sobre la idea, profundamente Lemire, de que incluso las versiones más deterioradas de un héroe pueden guardar una chispa de esperanza. El Viejo Logan avanza, tropieza, sangra y se levanta, y esa humanidad fracturada es lo que convierte la etapa en algo más que violencia estilizada. Lemire no escribe un mito; escribe a un hombre que intenta sobrevivirse a sí mismo, aun sabiendo que no siempre lo logrará.
En el apartado gráfico, Andrea Sorrentino vuelve a demostrar que esta etapa sería irreconocible sin su estilo, y que pocas parejas creativas han funcionado tan bien en un título de Lobezno durante el siglo XXI. Su composición fragmentada, los juegos de siluetas, el uso narrativo del espacio negativo y los estallidos de expresionismo visual encajan con la atmósfera oriental sin caer en fetichismos ni clichés. Maiolo, por su parte, firma uno de sus mejores trabajos de color, abrazando la suciedad, la oscuridad y los contrastes violentos. Con Japón como telón, Sorrentino se descubre también como un worldbuilder sorprendente, capaz de convertir aldeas, templos y escenarios ruinosos en lugares vivos y verosímiles. El próximo arco contará —momentáneamente— con un dibujante distinto, pero aquí el italiano cierra su participación inicial a lo grande, con una entrega que rezuma personalidad en cada página.

Entre La Orden Silente y el eco de los Baldíos
“Ronin” confirma que Lemire tenía un plan desde el primer día. Nada aquí se siente improvisado, y la manera en la que expande los Baldíos mientras fortalece el presente es digna de estudio. En vez de tratar la obra de Millar y McNiven como terreno sagrado, Lemire la entiende como un ecosistema ampliable y profundamente triste. Ecosistema que puede albergar nuevas ramificaciones sin perder coherencia. Aporta capas, matices y emociones sin convertir nada en un simple homenaje vacío. Y, al mismo tiempo, la parte contemporánea mantiene una tensión constante, con aliados inesperados, amenazas inquietantes y un Logan que intenta, a su manera brusca y torpe, evitar que este mundo repita la tragedia del suyo. El equilibrio entre acción cruda y sensibilidad indie se mantiene firme, creando una serie que sorprende por su consistencia.
Con este tercer arco, Old Man Logan se consolida como una de las mejores etapas del personaje en el periodo moderno. No solo por su ambición narrativa, sino por su capacidad para emocionar sin caer en manipulaciones fáciles. Lemire escribe al Viejo Logan con un respeto inmenso por su historia, pero también con valentía, atreviéndose a llevarlo por terrenos que otros habrían evitado. La serie tiene una identidad propia, un pulso íntimo y una lectura adictiva que te arrastra de grapa en grapa sin que te des cuenta. Esta reedición permitirá descubrir —o redescubrir— una joya que en su día pasó algo desapercibida y que hoy luce más fuerte que nunca. Solo queda esperar a diciembre para sumergirnos en el tercer volumen. Hasta entonces, Logan sigue caminando, y nosotros… disfrutando el viaje.

Sobre la edición de Marvel Saga TPB El Viejo Logan 2
Panini Cómics edita este Marvel Saga TPB El Viejo Logan 2 en un volumen de tapa blanda sin sobrecubiertas. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras, un artículo de Julian M. Clemente titulado “Cita en Japón”, portadas originales USA y una portada alternativa.

Marvel Saga TPB El Viejo Logan 2
Edita: Panini cómics
Editorial Original: Marvel Comics.
Autor/es: Andrea Sorrentino, Jeff Lemire, Marcelo Maiolo, Cory Petit
Fecha de lanzamiento: 16 oct 2025.
Idioma: Español
Páginas: 120 pags.
Tamaño: 17×26 cm.
Contiene: Old Man Logan 9-13.
Formato: Rústica
Edad: 10+
Interior: Color
ISBN: 9791370132712
Precio: 13,00€



