Hablamos de Mi Primer Libro de Ocultismo, o cómo invocar al maligno con cosas que ya tienes por casa. Un manual satánico infantil, sátira retro y catálogo de absurdos infernales todo en uno donde Steven Rhodes crea la guía que ningún adulto responsable te dejaría leer.
¿Recuerdas esos manuales de los Jóvenes Castores con truquitos para hacer un nudo ballestrinque, brújulas caseras y refugios en la montaña? ¿Eres un mitoplasta que comparte cada publicación de «Yo fui a EGB» y hasta tiene sus libros en formato físico? Pues olvida todo eso –sobre todo lo segundo, que ya estamos en 2025 y hablar de la EGB es como la versión de nuestros padres de contar batallitas de la mili– porque Steven Rhodes viene con la versión apócrifa, posesa y gloriosamente demente: Mi primer libro de ocultismo, editado por los maravillosos desquiciados de Autsaider. Y sí, aceptémoslo los 70 y los 80 fueron un páramo de traumatismos craneales, peonzas con pinchos y comida en mal estado servida en platos de duralex. Ahora sigamos.
Aquí no se aprende a distinguir hongos comestibles, de eso nada. Aprendes a invocar al maligno en tu garaje, sacrificar a tu hámster –con esperanzas de que vuelva, aunque algo más parlanchín y con acento arameo– o a convertirte en un bicivolador hechicerista al servicio de Satán. Todo con estética retro setentera, anuncios falsos tronchantes y ese humor de feria infernal que emula al Necronomicon si lo hubiera editado la buena gente del Círculo de Lectores. Que ya de por sí daban unas ñañaras tremendas, admitámoslo. Y sí, incluye póster para decorar tu sótano y convertirlo en un salón de invocaciones con un gusto exquisito. ¿Hace falta más?

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El Necronomicón que hubiera editado Círculo de Lectores
Rhodes —ilustrador australiano con querencia por el reverso tenebroso de la nostalgia— reimagina los libros infantiles de antaño con una mala leche entrañable. Todo con un estilo setentero de las ilustraciones. Con ese aire a libro de texto de Ciencias Naturales cruzado con una portada de vinilo maldito, convierte cada página en un viaje de ida sin billete de vuelta. Niños que hacen vudú como extraescolar, luchan con cuchillos como actividad reglada y exploran realidades alternativas como quien rellena el cuaderno de verano Rubio. Y no hablamos solo de invocaciones. También hay anuncios falsos geniales como gafas para visiones postmortem (útiles si buscas un piso sospechosamente barato en Idealista o Fotocasa), casetes malditos o kits de autodefensa frente a alienígenas.
Una sátira deliciosa, afilada y gamberra que desmonta el fetiche por esa infancia mitificada hasta el ridículo. Un artefacto cultural delicioso, corrosivo y profundamente original. Perfecto para quienes crecimos entre clavos oxidados, recreativas chungas, y patios de colegio que eran más peligrosos que una prisión de Bangkok. Con profesores que daban más miedo que cualquier aparición demoníaca, y es que aquellos eran los verdaderos setenta y ochenta, y no el Stranger Things ese. Rhodes no solo parodia, sino que levanta un pequeño altar pagano a esa infancia que nunca fue tan inocente. Y lo hace con estilo, con colmillo, y con la promesa de que el próximo paso lógico tras leer este libro es montar un aquelarre… o al menos una buena barbacoa con presencias.

Sobre la edición de Mi Primer Libro de Ocultismo
Autsaider Cómics publica Mi primer libro de ocultismo en un delicioso y texturizado tomo de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras contiene un divertido y macabro póster.

Mi primer libro de ocultismo
Edita: Autsaider Cómics
Autor: Steven Rhodes
Lanzamiento: 20-09-2024
Editorial original: Chronicle Books
Contiene: My Little Occult Book Club: A Creepy Collection
Formato: Cartoné.
Tamaño: 190 x 145 mm.
Páginas: 84 pags.
Interior: Color.
ISBN: 978-84-127652-7-4
Precio: 14,00€



