MOMO de J. Garnier y R. Hotin – Reseña Cómic

Con un derroche de ternura y un marcado estilismo japonés, Jonathan Garnier escribe la historia de la pequeña Momo. Una historia que evoca nuestros recuerdos más felices de la infancia. Y donde algunos de los principales valores humanos cobran especial protagonismo. Una obra publicada por Norma Editorial y que disfrutarán tanto niños como adultos.

MOMO

Momo. Mirai Chan en Normandía.

Jonathan Garnier crea a Momo inspirándose en el libro de fotografías de Kotori Kawashima, ”Mirai Chan”. Un libro que recoge más de cien imágenes de una pequeña y adorable niña japonesa de 4 años. Sus mofletes sonrosados, su corte de pelo a la taza y sus mucho más que expresivas miradas cautivaron el corazón de miles de personas en todo el mundo. A Garnier tampoco le dejaron indiferente las instantáneas de esta pequeña. Y es que las imágenes de Kawashima capturan, con natural belleza, momentos cotidianos de la vida de la niña en su aldea de la isla de Sado. Un conjunto de fotografías que plasman toda la magia que hay en la mirada de un niño.

Los bucólicos motivos de las fotografías de Kotori despiertan en el escritor los recuerdos más felices de su infancia en los campos de Normandía. Y serán estos dos puntos de partida, Mirai Chan y Normadía, los sólidos cimientos para la historia. Una historia que está impecablemente rematada con el soporte gráfico de Rony Hotin. Gracias a Hotin el diablillo que Garnier crea en su mente, se materializa en preciosas ilustraciones que nos enamoran. Historietista y dibujante construyen de este modo un hermoso cuento que no es sólo para niños.

Momo
Momo y Mirai Chan

Momo. La historia.

La historia nos sitúa en un verano de principios de los años 90, en un pequeño pueblo de la costa normanda. Momo vive sola en el campo con su abuela, la única responsable de su educación. Una educación basada en el cariño y en el respeto a los demás, a pesar de que no todo el mundo lo entienda. Momo es extremadamente vivaracha y traviesa. Un tanto rebelde y sin miedo a nada, toda una exploradora. Un poquito asilvestrada e incluso desobediente. Aunque siente auténtica devoción y amor por su «abu», no pocas veces discute con ella y se enfada. Pero sus discusiones siempre acaban con abrazos y besos. Y es que Momo, al fin y al cabo, es tan sólo una niña. La viva imagen de la inocencia, con un corazón de oro y una bondad infinita. Su abuela intenta educarla preservando su niñez sin caer en la sobreprotección.

Momo es bastante solitaria, bueno…. le encanta perseguir a los gatos y rodearse de ellos. Ella misma dice que es una gata y se divierte imitando sus maullidos. A pesar de ser una niña independiente poco a poco va trabando amistad con las pandillas de los niños del pueblo de todas las edades. Momo se hace querer por todos y con ellos va a vivir divertidas aventuras propias de una infancia feliz en el campo. Sin embargo, la vida es injusta, golpea fuerte y lo hace sin distinguir a niños de adultos. Nadie consigue escapar a los caprichosos y tantas veces desgraciados avatares de la vida. Nuestra Momo, ya desde muy pequeña, va a tener que afrontar una dura realidad.

Momo
Típica casa normanda, la casa de Momo

Jonathan Garnier y la escritura

La narrativa del polifacético Garnier es muy sencilla y la historia fluye con rapidez. Una historia llena de divertidas anécdotas y tan cargada de emociones que atraparán al lector. Reirás y te emocionarás con Momo porque no puede ser de otra manera. Tal y cómo nos explica en el epílogo del cómic, el escritor apela a sus recuerdos infantiles en Normandía y se apoya en algunas fotografías de la época para poder sentar la base sobre la que se crea el escenario de la historia. La adorable protagonista surge, sin lugar a dudas, de su particular interpretación de las fotografías de “Mirai Chan”.

El diseñador gráfico normando, Jonathan Garnier, se inició en el mundo de los videojuegos, no obstante, a lo largo de su vida ha desarrollado múltiples facetas. Editor, ilustrador, fotógrafo hasta llegar a ser finalmente escritor y crear él mismo sus propias historias. Momo es una excelente muestra de su creatividad como escritor y nos deja con ganas de más.

Momo
La expresividad de Momo

El dibujo de Rony Hotin.

En el apartado gráfico los dibujos de Hotin tienen una fuerte influencia del cómic japonés. Es más, Momo es tan auténticamente Kawaii que nos encandila prácticamente desde la primera viñeta. El estilo de dibujo japonés contrasta con los escenarios en los que transcurre la historia. El ilustrador retrata hermosos paisajes de la campiña normanda, reproduce de forma fiel sus tradicionales casas domésticas con base de piedra, entramado de madera y vigas al aire e incluso recurre a reflejar los característicos faros de Normandía. Escenas típicamente normandas y manga, una combinación tan curiosa como bella.

Momo es el epicentro sobre el que gira toda la historia. Una protagonista «con mayúsculas» y a la que el dibujante hace destacar con el detalle de sus trazos. Con pocas líneas pero muy acertadas consigue toda la expresividad del rostro de la pequeña. Una mirada de ojos grandes y azules perfectamente enmarcados por unas juguetonas cejas que hablan sin palabras. Unas cejas negras, gruesas y alargadas que Hotin utiliza a su antojo y las convierte en el principal elemento comunicador del rostro de Momo. Pequeños cambios en la alineación de estas cejas trasmiten a la perfección las emociones de la pequeña. Sentimos su felicidad, su ira, su sorpresa o su tristeza y todo ello tan sólo con una simple mirada bien trazada.

La campiña normanda

Momo, el secreto de la infancia feliz

Creo que todos estamos de acuerdo en que la niñez debería ser, de forma natural, el periodo más genuinamente hermoso de la vida. Aunque desgraciadamente esta no es una verdad universal, la historia de Momo, desprende ese maravilloso olor de la infancia feliz, un olor que impregna todo el cuento. Como lector adulto he rememorado los momentos más felices de mi infancia y me he sentido niña otra vez. Aunque fuera por unos instantes recuperé la perdida inocencia, la sana capacidad de disfrutar sin freno, las ganas de descubrir un mundo nuevo y de sentirlo todo con más intensidad. No cabe duda de que es un libro para leer de una sentada.

Pero esta historia supera con mucho el objetivo del entretenimiento y llega a tocarnos el corazón. Nos recuerda olvidados valores humanos como el amor incondicional. La amistad verdadera. La confianza. La sinceridad o la lealtad. Importantes valores para inculcar a un niño. Además, de forma muy sutil, el cuento trasmite gran parte de los «secretos» para la infancia feliz de cualquier niño. Darle amor incondicional y educarle con cariño. Permitirle que tenga responsabilidades adecuadas a su edad e incentivar su autonomía. Trasmitirle confianza, seguridad y tranquilidad. Y por encima de todo, dejarle siempre ser un niño, no cortar las alas de su imaginación, preservar la magia de su inocencia y protegerle de las innecesarias preocupaciones de un adulto. Eso sí, nunca ocultarle hechos importantes inherentes a la propia vida como el dolor, la enfermedad o la muerte sino ayudarle a entenderlos como una parte inseparable de ella.

Sobre la edicion de Norma Editorial

Norma editorial publica este integral de Momo en un tomo en tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior papel con acabado brillo de máxima calidad. La edicion no incluye ningún extra.

MOMO
Autores
: Jonathan Garnier, Rony Hotin
Colección: INFANTIL Y JUVENIL
Serie: MOMO
Formato: Cartoné
Tamaño: 22 x 29,3
Páginas: 180 color
ISBN: 978-84-679-3961-3
PVP: 24,95 € en Amazon (Un 5% de descuento para lectores de La Comicteca)

MOMO

NUESTRA NOTA - 85%

85%

Simplemente precioso

Un cuento entrañable y divertido que no sólo rememora los momentos más felices de nuestra infancia sino que, evocando a Hayao Miyazaki, escarba en el mundo de las emociones y los sentimientos para trasmitir un mensaje mucho más denso y profundo.

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