Hablamos de Pero tienes amigas, una novela gráfica profundamente personal que nos habla del duelo, de la culpa y de la amistad truncada por la pérdida a manos de Emilia McKenzie.
Emilia McKenzie abre Pero tienes amigas sin filtros, renunciando al seudónimo –Emix Regulus– que empleó durante años. Lo que cuenta aquí no permite esa distancia. Es el relato de la amistad con Charlotte, una relación de décadas interrumpida por el suicidio. Pero también es otra cosa: una disección emocional, detallada y constante, que se enfrenta a la memoria, al duelo, a la culpa y a la imposibilidad de recomponer el mundo. El trazo es leve, pero emocional, la cuadrícula de seis viñetas se repite sin descanso con una leve sensación de inercia, de avanzar porque no hay más remedio. Se impone una forma de mirar a lo ya vivido que resulta incómoda por honesta. El cómic no quiere enseñar nada, tampoco consolar. Solo mostrarse como la página de diario sin adornos, como quien intenta ordenar su cabeza sin éxito.
El relato comienza en 1999 con un encuentro entre adolescentes que no saben aún cuánto se van a necesitar. Emilia encuentra en Charlotte una especie de hogar móvil, un lugar seguro. La historia avanza en tres actos: el descubrimiento, la distancia, la pérdida. Sin giros ni clímax, solo hechos, uno tras otro. Y emociones que no se explicitan, pero asoman en lo que se dibuja y en lo que se calla. La depresión aparece de fondo, como una sombra persistente. La amistad resiste, posteriormente se agrieta, luego… queda el vacío. En su tramo final, la novela gráfica se convierte en un intento de reconstrucción. No hay catarsis, pero sí una necesidad de decir, de dejar constancia. De dejar un testimonio honesto y lleno de dolor que traspasa la página y cala en el lector. Todo está dicho sin subrayar, todo pesa más por eso mismo, la sinceridad sin dramatismo desarma.

Lo que duele… lo que queda
El trazo de McKenzie recuerda al de Maytena por sus líneas limpias y gestualidad construida sólidamente con poco artificio. Pero dentro hay grietas, hay ruido. El duelo no se representa con lágrimas, sino con rutinas vacías y sensación de vacío. Las páginas fluyen, se leen rápido, no obstante su devastador efecto llega después. Cuando la lectura ya ha terminado y uno sigue pensando en lo que no dijo, en los mensajes sin responder, en las personas a las que ya no puede llamar. El libro se instala en nosotros, no se cierra del todo. Es una lectura sobre el dolor que evita el sentimentalismo sin búsqueda de empatía ni espectáculo. De hecho lo que conmueve es la renuncia a conmover. McKenzie no ofrece moralejas, solo una ventana abierta al recuerdo. Un gesto mínimo y un intento de seguir con la vida cuando la vida ya no encaja. Una forma de amistad que sobrevive en lo contado incluso cuando la otra persona ya no está.
Este es un cómic sobre la amistad, sí, pero también sobre el — inexorable— paso del tiempo y las expectativas frustradas. La adolescencia, con su promesa de eternidad, choca aquí con la edad adulta y sus despedidas sin aviso. Emilia recuerda, enumera, pone orden y lo hace sin dramatismo, pero sin restar gravedad al dolor. Hay una belleza dolorosa en esa forma de mirar atrás sin adornos. El libro no pretende cerrar heridas, sino hacer visible que estas existen. Esta obra que puede doler, especialmente si has perdido a alguien que quisiste mucho. Pero también consuela, a su modo, no con frases hechas, sino con la constatación de que alguien más sintió algo parecido y quiso —y pudo— contarlo. Y es que Pero tienes amigas no necesita gritar para que lo escuchemos, nos basta con que esté ahí, en silencio, acompañándonos como hacía esa amigo que creímos eterno. Y desgraciadamente, como todo lo importante, cuando ya es tarde.

Sobre la edición de Pero tienes amigas
Dibbuks edita Pero tienes amigas en un volumen de tapa dura con solapas. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. No contiene extras.

Pero tienes amigas
Edita: Dibbuks
Lanzamiento: 09-09-2024
Autor/es: Emilia Mckenzie
Formato: Tapa blanda con solapas
Tamaño: 210 x 150 mm.
Páginas: 120 pags.
Interior: Blanco y negro
ISBN: 978-84-18266-23-2
Precio: 19,50€
Recursos para aquellos que ayudan a personas en momentos de crisis y para las personas afectadas por el suicidio
- Teléfono de la Esperanza: 717 003 717
Ofrecen formación y apoyo a voluntarios y profesionales en el ámbito de la prevención del suicidio y atención a crisis. - Fundación ANAR: 91 72 62 700
Proporcionan formación y recursos para profesionales que trabajan con jóvenes en riesgo. Ofrecen apoyo a personas afectadas por el suicidio, incluyendo asesoramiento y ayuda emocional. - ASITES: 654 156 568
(Asociación Sindical Independiente de Técnicos en Emergencias Sanitarias)
Ofrecen apoyo y recursos a personas que han perdido a un ser querido por suicidio, incluyendo grupos de apoyo y asesoramiento. - FEAFES: 91 507 92 48
(Federación Española de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental) - Ministerio de Sanidad: 024
Línea de atención a la conducta suicida



