Hablamos del tomo All In Green Lantern Corps 2, una colección que equilibra acción coral e introspección emocional para demostrar que el verdadero poder del Cuerpo no está en el anillo, sino en sus personajes.
Las series dedicadas a los Green Lanterns Corps reúnen periódicamente a todos los personajes miembros del cuerpo que no tienen suficiente aire en la colección principal. Siempre es un indicativo de la buena salud de la franquicia la aparición de esta cabecera. Y este All In Green Lantern Corps 2, que agrupa los números #4 al #6 de la serie, es una buena muestra de ello. Aventuras dinámicas, variadas, ya sean con toques de humor o terroríficos y, sobre todo, muy entretenidas. Si en el tebeo anterior se afrontaban las consecuencias derivadas tanto del final de las Civil Corps como del Espectro Facturado, aquí el foco recae en diferentes equipos de Lanterns que viven, cada uno, situaciones que definen y remarcan su importancia para el lector.
En los dos primeros números aquí incluidos tenemos dos grupos de Green Lanterns bien diferentes y, con ello, dos tonos de historia muy distintos. Ambos situados en una de esas localizaciones que tienen ese encanto entre lo imaginativo y lo surrealista. Estamos hablando de Necrocopia, el cadáver de un Starro gigante convertido en una ciudad centro comercial, dirigida por Evil Star. A ella se dirigen, por diferentes motivos, por un lado Guy Gardner y un nuevo miembro del cuerpo llamado Narf —sospechosamente parecido al Thundercat, Snarf– cuya misión en búsqueda de pistas sobre el paradero de Starbreaker acabará en una persecución frenética por Necrocopia, con cameo del Taxista Espacial incluido, que acabará de la manera más común. Con Guy Gardner adueñándose de un mérito que no es suyo.

Cuando el Cuerpo se divide… gana la historia
Y, por otro, tenemos a Simon Baz, Keli Quintana y Ellie en busca de una batería psiónica para el guante de la Teen Lantern en el mercado negro de Necrocopia. Una vez allí, Simon intenta extorsionar al vendedor clandestino que los atrapa en un Laberinto Mental. Artefacto capaz de recrear sus peores recuerdos y distorsionarlos de tal manera que queden encerrados dentro de su mente el tiempo suficiente para que se les licue el cerebro si no salen a tiempo de él. El Laberinto Mental se transforma aquí en un magnífico recurso para mostrarnos los traumas y los orígenes de Simon y Keli. Expandiendo, de paso, sus relaciones anteriores de manera orgánica. Esto, para un nuevo lector, podría ser un fastidio. Pero, gracias a lo bien resuelto que está por Adams y Hampton, ayudará a estos a indagar y preocuparse por unos Lanterns que no siempre están en primera línea.
Rozando por momentos el terror psicológico, con cierto toque de humor incluido, esta introspección mental con sus crisis emocionales deja, además, una puerta abierta (en realidad cerrada, guiño, guiño) para la elaboración de unos futuros argumentos que se intuyen trascendentes para con los personajes. El último número aquí incluido repite la misma fórmula, pero esta vez con los equipos en diferentes ambientes y misiones. Así, Sinestro y Vexar’u son enviados a Korugar con el objetivo de recoger el Metal N necesario para frenar los planes de Starbreaker. Una vez allí, ambos deberán enfrentarse a los Hijos Siniestros, Sinson y Lor-Zod, vástagos del propio Sinestro y del general Zod, que no están dispuestos a entregarles dicho material.

Sinestro: ¿redención o pausa temporal?
La historia es muy divertida. Pero, sobre todo, destaca por entrever que, quizás, Sinestro puede haberse redimido completamente y ser, de verdad, un Green Lantern de pleno derecho. El peso narrativo de la otra misión recae en una Jessica Cruz. Obligada por Jo Mullein a abandonar su despacho y afrontar su crisis de ansiedad. Con la presencia de Mogo de por medio, la trama afronta las consecuencias del estatus del planeta Lantern después de las Civil Corps de la única, manera posible. Por persona interpuesta. Que sea esta Jessica Cruz y que la sanación de Mogo vaya paralela a la suya, es otro de los brillantes hallazgos de unos Adams y Hampton que están disfrutando de lo lindo lidiando con todos los Green Lanterns posibles antes de la batalla que se avecina.
En el aspecto gráfico, en esta ocasión tenemos un variopinto grupo de dibujantes conformado por V. Ken Marion, Sergio Acuña y Amancay Nahuelpan. Tres artistas cuya labor se adecúa perfectamente al tono de la historia de la que se hacen cargo. All In Green Lantern Corps 2 es un tebeo que quiere a sus personajes, no como parte de un grupo mayor, sino como figuras individuales. Protagonistas de un guion que habla sobre sus sentimientos personales. De cómo afrontar diferentes situaciones. Y, en cierta medida, como forma de la infinita abertura de las posibilidades que genera una colección que tiene todo su sentido en la exploración del amplio abanico de tonos y argumentos que surgen de un grupo como este. Pura diversión en forma de misiones más introspectivas de lo que parecen.

Sobre la edición de All In Green Lantern Corps 2
Panini Cómics edita este All In Green Lantern Corps 2 en formato comic-book con lomo. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras incluye galería de portadas, la sección «De Giges a Mullein» por Carlos Guilón y el habitual DC Connect firmada por Lidia Castillo.

All In Green Lantern Corps 2
Edita: Panini cómics
Editorial Original: DC COMICS.
Autor/es: Morgan Hampton, Jeremy Adams, V Ken Marion, Amancay Nahuelpan, Arif Prianto, Dave Sharpe, Serg Acuña, Rain Beredo, Hi-Fi, Lee Loughridge,
Fecha de lanzamiento: 15 ene 2026
Idioma: Español
Páginas: 72 pags.
Tamaño: 17×26 cm.
Contiene: Green Lantern Corps 4-6
Formato: Comic-Book con lomo.
Interior: Color.
ISSN: 977308169800800002
Precio: 8,95€



