Hablamos del tomo All In Harley Quinn 4, una nueva demostración de que Elliott Kalan ha encontrado el equilibrio perfecto entre la sátira más gamberra, el humor delirante y una Harley Quinn que nunca deja de sorprender.
Antes de hablar de este All In Harley Quinn 4, un poco de contesto. La buena sátira se manifiesta, a veces, con maneras poco sutiles donde la crítica mordaz a ciertos comportamientos no es precisamente delicada. Desde que comenzó la etapa de Elliott Kalan en All In Harley Quinn, hemos asistido a hostias como panes hacia la gentrificación. Hacia el hipsterismo o las compras online en detrimento del comercio local. Temas actuales que, tanto el lector como el guionista, conocen de primera mano. Y temas que pueden verse ridiculizados golpe a golpe, chascarrillo a chascarrillo, por nuestra antiheroína favorita.
Así, la reaparición en el primer número de Richie, el nieto de la Señora Grimaldi, desaparecido desde que Harley Quinn se descojonase en su puñetera cara de sus propuestas amorosas y ahora trasmutado en el villano con armadura tecnológica Clang, sirve a Kalan para dar caña (poca para lo que se merecen) a otra de las plagas de nuestra sociedad actual: los incels. Que una app de emprendimiento suministre supertrajes de alta tecnología a hombres mosqueados con fantasías de poder (por lo que sea, el enfado siempre es provocado por un rechazo femenino) para enriquecerse a costa de hombres blancos heteros cabreados es una crítica deliciosa. Más si cabe si viene dibujada por Mindy Lee. Lástima la duración de un solo número, porque el tema merecía más castigo. ¡Mucho más!

La sátira sigue siendo el arma más peligrosa de Harley
Con la desaparición de nuestra antiheroína después de recibir un disparo por parte de las Gunbuddies —Mayflay y Gunbunny—, damos la bienvenida como nuevo dibujante a Carlos Olivares. Un artista cuyo estilo casa perfectamente con la realidad alterada de Harley Quinn. Su querencia por el dinamismo manga, además, le viene que ni pintado al ritmo desenfrenado de los guiones, mientras que sus composiciones de página, sus distorsiones faciales exageradas y los encuadres atrevidos que realiza resaltan la comicidad de las acciones de los personajes. Manteniendo siempre un buen equilibrio entre lo exagerado y lo creíble. Como si se tratase de una buddy movie enloquecida, los dos números que terminan este tomo se sostienen desde la caricatura mordaz al concepto de la amistad. De un modo más que acertado.
Un pensamiento con el que no acaba de casar del todo nuestra chica. La huida de Gotham hacia California de las dos secuaces de Althea Klang para entregar a Harley a un misterioso comprador (en realidad, Block Blomquist, el Supercazador, y a la sazón, padre de Gunbunny), además de prolongar la clásica atracción sexual no correspondida entre archienemigas de manera orgánica, sirve, también, para dar un recital de puyas a costa de las Gunbuddies y de las dos superheroinas invitadas: Fuego y Hielo. Como en todos los números transcurridos desde que Elliott Kalan se hiciera cargo de la colección, los tebeos son generosos en chistes visuales, situaciones cómicas y juegos de palabras ingeniosos.

Las Gunbuddies convierten el viaje en una comedia explosiva
Algo a lo que también ayuda la ambientación de esta parada del viaje en Coast City. Una ciudad alegre y más relajada que Gotham City, y que da pie a momentos absolutamente divertidos como la huida de la cárcel de Harley, con vuelta incluida, o las tribulaciones de nuestra psiquiatra enloquecida favorita a lomos de un tapir. Cosas de huir en un zoológico. Mientras las Gunbuddies actúan como catalizadoras, por contraste, de los talentos destructivos de Harley, no hay que olvidar el talento estructural del guionista para ir introduciendo cambios en Nowogosoe en ausencia de nuestra protagonista. El tebeo es generoso en imágenes de impacto en la presentación de un nuevo antagonista.
El Descodificador, y parece confiar en la fuerza del descenso en la locura de Althea Klang, mientras espera la respuesta de Harley Quinn a su proposición amorosa, dándole mayor intriga e interés a esta trama. Si no estuviese poblada por personajes tan memorables, quizás la comicidad de este cómic se vería muy resentida, pero cada nuevo actor introducido no hace más que aumentar la expectación por cómo reaccionará Harley. Tanto en su forzado viaje como a su vuelta. Pero antes tendrá que regresar de este y aún quedan muchos embrollos por resolver. Aunque son tan cómicos y divertidos que no tenemos mucha prisa por su retorno.

Sobre la edición de All In Harley Quinn 4
Panini Cómics edita All In Harley Quinn 4 en un tomito formato comic-book con lomo. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras, galería de portadas alternativas y la sección DC Connect firmada por Lidia Castillo. Igualmente, incluye la sección Terapias peligrosas firmada por Míriam Almohalla.

All In Harley Quinn 4
Edita: Panini cómics.
Editorial Original: DC COMICS.
Autor/es: Elliot Kalan, Mindy Lee, Triona Farrell, Lucas Gattoni, Carlos Olivares, Marissa Louise, Frank Cvetkovic,
Fecha de lanzamiento: 12 mar 2026.
Idioma: Español.
Páginas: 80 pags.
Tamaño: 17X26 cm.
Contiene: Harley Quinn 53-55
Formato: Comic-Book con lomo
Interior: Color
ISSN: 977308138500700004
Precio: 8,95€



