Beetle, aprendiz de bruja: magia, goblins y centros comerciales encantados. Una historia tan divertida como tierna, que combina humor, diversidad y hechizos con una sensibilidad única y necesaria.
This is not a test
Beetle —protagonista de este Beetle, aprendiz de bruja— es una goblin preadolescente con todo el pavo y el cóctel hormonal incluido en el lote. Su tía se encarga de instruirla en las artes botánicas y en montar en escoba. Aunque claro, ella suspira por aprender magia como su amiga Kat, que es de las mejores —con postureo en Instagram, seguidores y una línea sucesoria divina—, aunque ya no se hablan. No, no se han peleado ni nada de eso, ya sabes, el pavo. SON MUY PAVAS. Las perdono, yo también lo fui —y tú, seguro que también— y a día de hoy sigo poniéndome imbécil de vez en cuando. Ahora pasa las tardes con su nuevo colega del centro comercial, EP —acrónimo de Ecto Plasta—, esquivando jaleos y viendo shows rarunos. Aquí se ponen las cosas urgentes. Ep, está vinculado al centro comercial y no puede alejarse.
Ahora imagina el drama: el centro comercial va a ser demolido. OMG. OMG. La historia está claramente dirigida a un público juvenil, tanto por el tono como por la edad de la protagonista, que ronda los 12 años… aunque yo le echaba 15 o 16. A ver, no me imagino a mi yo de 12 escribiendo fanfics después de hacer un trabajo en Word sobre Galdós. Con este dato desinteresado, concluyo que de 12 a 16 años es como una zona de gris en cuanto a habilidades y proactividad. En cuanto al tono, es una niña con sueños y la aspiración de hacer magia, que se apoya en sus amigas, sin escatimar para ayudarlas. De carácter admirable, no titubea en defender lo que considera a la par que intenta empatizar con la otra. Vamos, que no se lía espadazos inconscientemente. Toda la obra es TAN BONITA y tan bien llevada…

Rebel Girl
La autora de, Aliza Layne, se lo ha currado. Ha creado una pieza donde equilibra un mundo de fantasía. Contrario a lo habitual, la protagonista es una goblin. Nada que ver con esos alelados verdes de otras obras, que no sirven ni para caníbales. Beetle, es inteligente, sociable y no se deja amedrentar. Además, es bastante sincera consigo misma en cuanto a lo que quiere y si se ve capaz. Nada de protagonistas que viven para agradar, infantilizadas y siempre pidiendo permiso. Tampoco es la típica cafre que solo aprende después de liarla. Beetle es más compleja: puede ser delicada o impulsiva, pero siempre desde la responsabilidad. Y en su relación con las adultas vemos ese clásico salto de “eres una niña, qué sabrás tú” a “te escucho, tu emoción y tu voz importan”.
Con estas bases, el estilo y la paleta de color, Layne me ha enamorado. ¡Encima la frescura que desprenden las páginas! Ha sabido transformar un ambiente Burtoniano, lleno de esqueletos, bichos aleatorios y seres espectrales, en algo complejo y cálido. Alejándose de estereotipos oscuristas, donde la apariencia no te hace inherentemente malvada (que seas una cabrona depende de una misma, no de la manicura que te pongas). Natalie Riess y Kristen Acampora son las coloristas encargadas de darle la melodía a la novela. Acompañándola de una paleta vívida de color donde hasta la oscuridad tiene un tono cálido. ¿De qué puedes tener miedo, si te rodeas de goblins y fantasmas? Una cosa que me pirra es cuando sustituyen el entintado negro, por un tono acorde a la paleta, para mí es una forma de borrar los límites del contorno y expandir la acción.

Alien She
Mi niña interior ha disfrutado mucho acompañando a Beetle; Layne ha hecho una labor fantástica en la creación de personajes, aportando diversidad y jugando con la percepción subjetiva de la belleza. Aquí tus actos son los que te hacen bella, no tu aspecto, ni tu clase y mucho menos, género. En conjunto, es una obra sólida, que ocupará un lugar favorito en la estantería de las preadolescentes afortunadas que se lo regalen. Con razón fue galardona con el premio Stonewall Book Award y –chan, chan– ¡Hay prevista una secuela! Beetle and the Chimera Carnival (dentro video). Que será publicada este año, mientras está haciendo el tercero para cerrar la trilogía. (iiiiiiiiiiiiiiihhhh). Por supuesto, Layne tiene otros trabajos previos publicados, por lo menos en EEUU, como: The Rootshade Nest, Chimera, Rustling Stones…
Un webcomic llamado Demon Street, que aunque en hiato indefinido, puedes ojear aquí. Buscando información sobre la autora, el buscador de google con IA me dijo: Vive en las montañas Apalaches con sus amigos gais. Hace disfraces de monstruos, goblins y de Halloween. Creció criada por dos perros casados, pero ahora es gatita. Y sí, es aquí donde pone esta información, pero de primeras me quedé loca. Ahora, solo exacerbó las ganas que tengo de ser su amiga y no te digo ya cuando vi lo que ponía en su página personal y te dejo abajito. Con este currículum, no solo quiero que sea mi amiga, sino que tenga su propio programa infantil, tipo la bola de cristal, para que el mundo crezca con niños que no votan a seres que ni tratan a las mujeres como seres humanos, ni bueno, a nadie que no sea hombre blanco millonario. Queredla.
“Su risa es perturbadora”
Una reseña sobre la risa de Aliza Layne, después de intentar censurar “Beetle, la aprendiz de bruja” en una biblioteca en el Norte de Virginia.

Sobre la edición de Beetle la aprendiz de bruja.
Blackie books hace unas ediciones de novelas superbonitas, así que esta novela gráfica mantiene de sobra el nivel. Con impresión en papel de gran calidad y reproducción gráfica al mismo nivel, cosa habitual en este sello y UNA PEGATINA HOLOGRÁFICA DE BEETLE.
(lucho por un mundo en el que las decisiones más dramáticas de vida sean si pegar o no y dónde o cómo, una pegatina)

Beetle, aprendiz de bruja
Edita: Blackie Books
Lanzamiento: 2 octubre 2024
Editorial original: Atheneum Books for Young Readers
Contiene: Beetle & the Hollowbones
Autor/es: Aliza Layne
Formato: Tapa blanda
Tamaño: 15×23 cm.
Páginas: 264 pags.
Interior: Color
ISBN: 978-84-10025-80-6
Precio: 17,90€



