Hablamos del Biblioteca Marvel La Patrulla-X 7: El Amo Mutante, Mekano y… el alipori . Un tomo que, por puro disparate y factor de ser entrañable, se vuelve imprescindible.
Si hay algo que podemos tener claro a estas alturas, y tras abordar la lectura de este Biblioteca Marvel La Patrulla-X 7, es que lo que pasa en la colección de los hijos del atomo no le importa a nadie. Ni a Roy Thomas. Después de un año dando la matraca con los ataques del misterioso grupo Factor Tres, llega por fin su resolución. Y esta es tan sumamente imbécil que la única conclusión posible que se nos ocurre es que el guionista lo introdujo como un McGuffin pochísimo y poco más. Ya sabéis, una vaga excusa para ir encadenando tramas, mes a mes, sin tener que esforzarse demasiado.
El problema viene cuando llega el momento de finalizar la trama y no tienes nada preparado. El equivalente marvelita a estudiar el día antes del examen. Y claro, así sale. El tono de dejación es tan predominante que se nota en cada número. Detalles tontos como cambiar del verde al rojo los colores del traje del Amo Mutante de un episodio a otro o que El Ángel sea capaz de cargar volando todo el grupo y al siguiente número no pueda soportar en vuelo el peso de la Bestia, nos dan muestra del pasotismo de todos los implicados. No hay un plan, ni un camino definido.

El declive de una serie que ya venía tocada
Todo se limita a golpes de efecto cosméticos como introducir trajes individuales —el machismo de que estén cosidos a mano por la mujer del grupo lo dejamos para otro día— y claro, la desidia, lógicamente, se tradujo en una bajada de ventas. Si no le importa una higa la serie a los autores, menos les va a importar a los lectores. Obviamente, todo esto se transmite al resultado final y aquí tenemos el momento más bajo de toda la serie, empezando por la primera historia. El argumento es tan ridículo como sigue: como el Profesor X está apresado en Europa y el avión privado de Xavier está sin gasolina, los zagales X tendrán que buscarse las habichuelas para poder pagarse el pasaje de avión.
Fascinante, ¿verdad? Ver a Cíclope, El Ángel y a la Chica Maravillosa trabajar en la obra, y a la Bestia y al Hombre de Hielo pedir perres en un parque como si fueran el Pikachu y la Dora Exploradora de la Plaza Mayor es lo que todos habíamos deseado. Bueno, también hay que decir que luchan contra Mekano, el hijo tonto de un millonario que, agradecido por evitar que el idiota de su vástago la liara parda, les paga los billetes. Diría que no se puede pasar más alipori, pero… Aún quedan más episodios.

Mekano, factor tres y el desmadre sin freno
Después del dislate llega por fin el ¿ansiado? final de la saga de Factor Tres. Una aventura dividida en tres partes donde se enfrentarán, por fin, a la amenaza del Amo Mutante y su secuaz el Cambiante. Ambos ayudados, además, por cuatro enemigos clásicos del grupo: Mente Maestra, Unus el Intocable, el Desvanecedor y la Mole. La idea en sí no es mala. Y aunque el plan para desatar una Guerra Nuclear Mundial es un bastante ingenuo, su desarrollo es entretenido, con su partición del grupo para luchar contrarreloj en dos frentes y todo. Pero claro, todo queda relegado por la increíble revelación de quién está bajo la máscara del Amo Mutante.
Una chorrada tan burda, risible y anticlimática ante la cual solo nos queda decirle una cosa a Roy Thomas: anda y vete a cagar a la vía, majo. Tras el bajonazo, lo normal sería recuperarse, pero el guionista estaba en racha y sigue adelante con su inefable labor empeñado de hundir un poco más la colección. La historia es la siguiente. Se ha descubierto congelado un monstruo que parece la famosa creación de Mary Shelley, y el Profesor X, por lo que sea, quiere investigar si su creador hubiera podido ser mutante.

Xavier y Cíclope: orígenes con algo de dignidad
¿Cómo? Ni idea. Total que se van todos para Nueva York y, en vez escuchar el tremendo temazo de Bad Bunny, se ponen a luchar contra el monstruo con el simpático resultado de que es una creación del espacio exterior. Con ustedes, el Monstruo de Frankenstein alienígena. Ovación y vuelta al ruedo. Después de este segundo extraterrestre ex-machina de Thomas seguido, solo nos queda reseñar que también comienza el complemento dedicado a los orígenes de los personajes.
Dos episodios dedicados al Profesor Xavier y a Cíclope dibujados por Werner Roth, sustituido de la serie principal por unos Ross Andru y Don Heck tan sosos como los guiones, que saben transmitir muy bien la angustia de Scott Summers cuando descubre sus poderes. También se incluye material de dos Not Brand Echh con la gracia habitual. O sea, ninguna. En definitiva, un tebeo que solo por las risas y el efecto WTF merece echarle un vistazo. Malo, pero divertido.

Sobre la edición de Biblioteca Marvel La Patrulla-X 7
Panini Cómics edita este Biblioteca Marvel La Patrulla-X 7 en formato de tapa blanda con solapas. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras, un interesante prólogo firmado por Lidia Castillo, quien también firma en la parte del tomo su habitual sección La era Marvel de los cómics. También se incluyen reproducciones del correo de los lectores, así como las portadas originales USA y varios bocetos originales.

Biblioteca Marvel 78. La Patrulla-X 7: 1967-68
Edita: Panini cómics
Editorial Original: Marvel Comics
Autor/es: Roy Thomas, Ross Andru, Werner Roth, Tom Sutton, Don Heck
Fecha de lanzamiento: 13 feb 2025
Idioma: Español
Páginas: 160 pags.
Tamaño: 17×26 cm.
Contiene: The X-Men 36-40 y Not Brand Echh 4 y 8
Formato: Rústica con solapas
Edad: 10+
Interior: Color
ISBN: 9788410517486
Precio: 13,95€



