Hablamos del tomo Biblioteca Superman 6, una entrega que alterna entre lo relevante y lo infame, reuniendo momentos clave del Hombre de Acero con el episodio más WTF y polémico de su historia
Antes de abordar este Biblioteca Superman 6, un poco de contexto. John Byrne es un autor peculiar. Son bastante conocidos sus feudos con diversos editores, lo que le llevó en varias ocasiones a abandonar los títulos en los que trabajaba. Digamos que, en el mejor de los casos, es una persona berrinchuda. Más que nada por no llamarlo algo mucho peor. A principios de los años 80, tanto Jack Kirby como Steve Gerber tuvieron un enfrentamiento judicial bastante sonado con Marvel. Debido a la falta de regalías producidas por sus creaciones y, también, por la desaparición de sus originales. Byrne, fiel a su condición de bocachancla irredento, tomó partido por Marvel, alegando que todos los autores sabían, desde un primer momento, que trabajaban por cuenta ajena y que las reclamaciones de ambos no tenían base alguna.
A raíz de estas palabras, Steve Gerber y Jack Kirby introdujeron en el número #4 de Destroyer Duck (un cómic publicado con el fin de recaudar fondos para sufragar los gastos del litigio por los derechos de autor de Howard el Pato) a «Cogburn«, un hombre de empresa sin carácter, sin genitales y con un ego desmedido que Kirby dibujó con los rasgos del autor británico-canadiense. No hay que decir que esta parodia no le sentó nada bien a John Byrne y, a partir de ella, comenzó a ningunear, siempre que pudo, las creaciones de Kirby, ya fuera apartando de los Cuatro Fantásticos a la Cosa, personaje favorito del «Rey» o copiando dibujos y argumentos de este, disfrazados siempre como homenajes. Práctica que nunca llegó a abandonar. Toda esta extensa introducción viene a cuenta por los dos números de Action Comics incluidos aquí, protagonizados por Big Barda y Mister Milagro.

Byrne desatado: contexto, polémica y ajuste de cuentas
Estos solo se pueden entender como un rastrero ajuste de cuentas de John Byrne hacia Kirby. Ya que la esposa de Scott Free estaba inspirada en la figura de la suya propia. El problema es que para ello creó uno de los argumentos más asquerosos, vomitivos y horripilantes que jamás se hayan publicado. Casi a la altura de la bazofia insuperable que es el número #200 de los Vengadores. Aunque ese siempre tendrá el top 1 indiscutible de la infamia. La trama en cuestión de los dos números es la siguiente: Big Barda acaba en el Barrio Suicida de Metrópolis, donde le roban el bolso con su Megacetro dentro por las convenientes cuestiones del «destino«. Tras esto, corre hacia las alcantarillas donde vive Sleez. Sleez –que tiene la capacidad de controlar mentes– encuentra al ladrón, descubre el Megacetro y, con su ayuda, la deja inconsciente.
La próxima vez que vemos a ambos, Sleez, ha vestido a Barda con un horrendo vestido con flecos y la hace bailar semidesnuda para su propio placer (sic). No contento con la bizarrada, Byrne aprieta el acelerador, con un diálogo que deja claro que Barda ha sido obligada a cometer «indignidades» durante los últimos dos días. Después de mostrarnos lo cerdo y misógino que es, Byrne hace aparecer a Superman, y por un malentendido, Barda y él acaban a su merced. El siguiente número, con Scott Free –marido de Barda– de coprotagonista, comienza con una de las escenas más surrealistas del noveno arte. Darkseid sentado en una butaca con una copa de soberano en la mano y esperándole con un VHS para enseñarle las cintas pornográficas grabadas, bajo hipnosis, por su mujer. Cintas conseguidas por agentes de Apokolips que buscan NoPor para Darkseid en videoclubs de Metrópolis (re sic).

Guerra de Bandas: cuando Metrópolis gana protagonismo
Todo hasta aquí ya sería denunciable, pero sigue. Después, Byrne nos presenta al Sr. Grossman —lo de la sutileza de los nombres es de traca—, el hombre que distribuye la cinta de Barda para Sleez. Sleez, con un par, aparece allí con un Superman controlado mentalmente. Y sí insinúa que pueden grabar un vídeo con él. Grossman se queja de que hay poco mercado para el «placer solitario«, ya que nadie aguantaría los embates del Hombre de Acero. Pero Sleez tiene la solución: Big Barda será su pareja (requetésic). Así que Grossman consigue un set de rodaje e intenta rodar una escena pornográfica entre Barda y Superman, pero se resisten al control de Sleez. Entonces aparece Mister Milagro, y los dos héroes se liberan del control de Sleez. Grossman es capturado, Sleez escapa y, acorralado por el Hombre de Acero, se suicida desvive. Por la carísima.
Me resulta repulsivo e inconcebible que esta enorme bosta viera la luz. Dar a entender que Barda ha sido «abusada» (de hecho, todos intuimos que violada) en un tebeo de Superman ya es deleznable. Y si a esto le añadimos el subtexto antes explicado, solo nos queda expresar que Byrne es una auténtica basura de persona. Además de esta aberración, también están incluidos en este tomo otros dos números realizados por John Byrne. En esta ocasión, los correspondientes a la colección homónima. En el primero de ellos, el autor, desarrolla un argumento que ha ido sembrando en números anteriores. ¿Cual? el descontrol de los poderes del Hombre de Acero. Una situación que es reflejada con una muy trabajada sensación de angustia, pero que tampoco se libra de las gañanadas, ya que aprovecha para desnudar a la redacción del Planet al desbocarse su visión de rayos X.

Secundarios al poder: el alma de Adventures of Superman
En el siguiente tebeo asistimos a la reintroducción en continuidad de uno de esos personajes productos de la Edad de Plata tan cargantes como resultones: Mr. Mxyzptlk, el duende de la Quinta Dimensión cuya especialidad es sacar de quicio a Superman y, de paso, a los lectores. En esta ocasión, la aparición del personaje se produce con un guiño bastante coñón a Secrets Wars, ya que la primera apariencia del susodicho es idéntica a la del Todopoderoso. Un divertimento, sin más, que el autor aprovecha para meter sus puyas habituales y para desarrollar, a su manera, el triángulo amoroso entre Lois, Clark y Cat Grant. Más enjundia tiene el trío de cómics de Adventures of Superman incluidos en este tomo. Una saga titulada Guerra de Bandas en la que se presenta una de las más recordadas adicciones de estos comienzos. Entra Gangbuster. La historia es la siguiente.
Lex Luthor, mediante un testaferro, está armando y uniendo a las bandas juveniles de Metrópolis para usar a sus miembros, subterfugiamente, en el Proyecto Sinapsis. Un proyecto cuya finalidad es desarrollar un guerrero tan fuerte como Superman. De primeras, sorprende ver un argumento más propio de Spiderman protagonizado por el Hombre de Acero, pero, como hemos dicho en reseñas anteriores, Adventures of Superman está centrada, principalmente, en los personajes secundarios. En esta ocasión, Jerry White y José Delgado. Así, en esta trilogía de capítulos, Superman, una vez más, parece un invitado a su propia colección. Algo que, dicho sea de paso, no produce malestar alguno, sino que enriquece muchísimo el bagaje de los personajes y del titular por proximidad. En definitiva, un tomo que podría pasar desapercibido en principio, pero que dentro contiene varias primeras apariciones muy importantes y, como añadido, el momento más WTF de la historia de Superman.

Sobre la edición de Biblioteca Superman 6
Panini Cómics edita este Biblioteca Superman 6 en un volumen de tapa blanda con solapas. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras, abre el tomo un artículo titulado “Pura creatividad, pura genialidad”, firmado por Fran Calderón. Ya en la zona final tenemos diversos lápices de John Byrne y de Jerry Ordway y una recopilación variada de fichas de personajes extraídas de Who’s Who: The Definitive Directory of the DC Universe.

Biblioteca Superman 6
Edita: Panini cómics
Autor/es: Marv Wolfmann, Jerry Ordway, P. Craig Russell, Tony Tollin, Albert De Guzman, John Byrne, Keith Williams, Tom Ziuko, John Constanza, Karl Kesel, Bob Smith, José F. Marzan,
Fecha de lanzamiento: 27 nov 2025.
Idioma: Español.
Páginas: 176 pags.
Tamaño: 17×26 cm.
Contiene: The Adventures of Superman 432-434, Action Comics 592-593 y Superman vol. 2, 10- 11
Formato: Rústica con solapas.
Interior: Color.
ISBN: 9791370132903
Precio: 13,95€



