Hablamos del tomo Marvel Deluxe Masacre Rey de los monstruos, una entretenida etapa valiente y bien escrita que redefine al personaje… a costa de bajarle voltaje a la explosiva personalidad del mercenario bocazas
Marvel Deluxe Masacre Rey de los monstruos de Kelly Thompson arranca con un envoltorio visual difícil de ignorar: Chris Bachalo desatado, recuperando ese trazo extremo, juguetón y casi caótico —a lo Gen-X— que tan bien funcionaba en sus etapas mutantes. Hay aquí composición atrevida, personajes elásticos y una narrativa que obliga al ojo a moverse, a implicarse, a disfrutar del viaje visual. Cuando toma el relevo Gerardo Sandoval —y puntualmente Kevin Libranda— la transición no rompe, sino que continúa esa línea expresiva, con un grafismo heredero que mantiene coherencia gracias al color de Chris Sotomayor. Todo fluye. Todo entra bien. Es un cómic atractivo, dinámico, incluso exuberante. Y sin embargo, desde el primer momento, hay una sensación que se instala sin hacer ruido. Esto no termina de sentirse como Deadpool. Funciona, sí, pero en otra frecuencia, en otra longitud de onda.
La premisa no puede ser más peculiar. Wade Wilson se convierte, por un arcaico tecnicismo legal del siglo XVII, en el rey de Staten Island, ahora rebautizada como Isla de los Monstruos…tras aniquilar a su anterior rey, todo sea dicho. A rey muerto, rey puesto. Lo que empieza como una sátira absurda se convierte en una historia con propósito, con responsabilidad y con una dirección bastante clara. Thompson, como es habitual en ella, construye personajes con mimo, les da voz, textura y vínculos creíbles. Su Deadpool no es un chiste andante, sino alguien que intenta hacer algo con su nueva posición. Y eso, en sí mismo, no es un problema. El problema es que, en ese proceso de dotarlo de propósito, el personaje pierde parte de su esencia más reconocible, esa que lo define dentro del universo Marvel.

Bachalo desatado: espectáculo visual asegurado
Porque sí, aquí hay Deadpool… pero diluido. El humor está presente, pero con menos voltaje. Las rupturas de la cuarta pared, sello distintivo del personaje, aparecen de forma muy puntual, casi anecdótica. Y el tono general se desplaza hacia la aventura, hacia una narrativa más clásica, más contenida. No es que esté mal escrita —ni mucho menos—, es que juega en otra liga. Thompson apuesta por una historia con corazón, con desarrollo emocional y con cierta ternura, pero a cambio sacrifica esa mala baba, esa irreverencia constante que muchos lectores buscan cuando se acercan a una cabecera del mercenario bocazas. El resultado es curioso: un buen cómic… que no parece del todo el cómic que promete ser.
Donde la obra gana enteros es en sus relaciones. La dinámica entre Deadpool y Elsa Bloodstone está trabajada con cariño, crece de forma orgánica y aporta momentos realmente sólidos. No se siente forzada, ni gratuita, sino como una evolución natural dentro del contexto que plantea la serie. Y luego está Jeff, el tiburón, —Jeff, te quiero muchi— que directamente roba cada escena en la que aparece. Es difícil no encariñarse con él. A esto se suman pequeños destellos como el paso por Krakoa, breve pero jugoso, que demuestra que la serie sabe cuándo y cómo conectar con el universo Marvel sin perder su identidad. Son momentos que elevan el conjunto, que lo hacen más disfrutable y que dejan claro que ideas hay, y buenas.

Más corazón, menos mala baba
La estructura en dos arcos funciona sin alardes: Deadpool ejerciendo como rey, defendiendo su territorio frente a amenazas como el hijo de Kraven, y un conflicto mayor que pone en juego la vida de Elsa. También el inevitable cruce con el evento del Rey de Negro, que, sorprendentemente, está bastante bien integrado dentro de la narrativa. No se siente tan forzado como en otras colecciones, y eso se agradece. El ritmo es ágil, las grapas se leen con facilidad y el conjunto es, en todo momento, entretenido. No hay bajones serios ni sensación de relleno. Es una lectura que engancha, que se deja querer y que cumple en términos de entretenimiento puro.
El tomo se cierra con el especial del treinta aniversario, una colección de historias cortas que celebran al personaje con acierto generalizado… salvo una excepción dolorosamente evidente. Mientras la mayoría de autores ofrecen piezas divertidas, ingeniosas y bien entendidas, hay una historia que desentona por completo, con un humor torpe, repetitivo y sorprendentemente poco afinado. Sí, toca decirlo: la de Rob Liefeld parece anclada en otra época, tirando de reciclaje visual, chistes gastados y una sucesión de tropos reconocibles que no terminan de construir nada nuevo. Lo contrario a la risa no es el llanto, es Liefeld. Aun así, el balance global es positivo. Este Deadpool no es una mala etapa, ni mucho menos. Es divertida, está bien escrita y tiene personalidad propia. Pero le falta ese punto de identidad clara que la haga imprescindible. Más recomendable para completistas que para quien busque al Deadpool más puro y desatado.

Sobre la edición de Marvel Deluxe Masacre Rey de los monstruos
Panini Cómics edita este Marvel Deluxe Masacre Rey de los monstruos en un volumen de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior, papel y reproducción gráfica de gran calidad. Como extras, un artículo introductorio firmado por Xavi Sanz. Igualmente, se incluyen las portadas originales USA entre grapa y grapa y una galería de portadas variantes junto a varios bocetos de Sandoval, ya en la parte final del tomo.

Marvel Deluxe Masacre Rey de los monstruos
Edita: Panini cómics.
Editorial Original: Marvel Comics
Autor/es: Kelly Thompson , Joe Kelly, Skottie Young, Fabian Nicieza, Gail Simone, Daniel Way, Gerry Duggan, Nrian Posehn, Rob Liefeld, Chad Bowers, Chris Bachalo, Irene Strychalski, Gerardo Sandoval, Kevin Libranda, Aaron Conely, Bob Quinn, Patch Zircher, Michael Shelfer, Paco Medina, Scott Koblish, Wayne Faucher, Tim Towsend, Al Vey, Jaime Mendoza, Livesay, Víctor Olazaba, Derek Fridolfs, Víctpr Nava, David Curiel, Rachelle Rosenberg, Chris Sotomayor, Jean-François Beaulieu, Java Tartaglia, Jim Charalampidis, Jesus Aburtov, Nick Filardi, Bryan Valenza, Jay David Ramos, Federico Blee,
Fecha de lanzamiento: 12 mar 2026
Idioma: Español
Páginas: 320 pags.
Tamaño: 17×26 cm.
Contiene: Con Deadpool 1-10 y Deadpool Nerdy 30
Formato: Cartoné.
Interior: Color.
ISBN: 9791370135669
Precio: 38,00€



