ENORME SUCIEDAD – RESEÑA LIBRO

La editorial Pepitas de Calabaza publica “Enorme Suciedad”. Una obra singular y de carácter autobiográfico de la ilustradora Maite Mutuberria. Un trabajo en el que la autora, sin reparos y con gran valentía, usa el arte de la ilustración como catarsis de su trastorno depresivo.

enorme suciedad
Portada de Enorme Suciedad

Maite Mutuberria, Pepitas de calabaza y Medicina Gráfica

 “Enorme Suciedad” es el primer libro-álbum de la navarra Maite Mutuberria. Una novela autobiográfica, que recoge en ilustraciones, el tortuoso peregrinaje a través de su enfermedad mental. Maite es licenciada en Comunicación Audiovisual y ha estudiado Ilustración en Madrid. Se dedica a ilustrar proyectos educativos y libros para niños y adultos. Hasta la edición de «Enorme Suciedad», Mutuberria había trabajado siempre para otros. Ha ilustrado múltiples obras de escritores como Leire Bilbao (“Bichopoemas y otras bestias”) o Iñigo Astiz (“Quijote”). Obras publicadas tanto en vasco como en castellano y por las que ha recibido varios premios de literatura infantil, periodismo y comunicación audiovisual. Sin embargo, en esta ocasión, Maite, se embarca en un proyecto muy personal y diferente. Ilustrar su propia historia. La historia de su depresión.

Pepitas de Calabaza se describe en un tono humorístico como «una editorial con menos proyección que un Cinexin». Una pequeña andanza editorial que se ha convertido, según sus propias palabras, en toda una aventura vital tras, no pocas, pero sí muy selectas publicaciones. Una editorial con gusto por la crítica social, radical y sincera. En su línea de trabajo predominan los ensayos y la narrativa. Eso sí, sin olvidarse de dejar un pequeño apartado para los libros ilustrados. Una categoría a la que dan el nombre de «Iluminados». El Iluminado, «Enorme Suciedad», es una apuesta firme y arriesgada de la editorial.  Una novela ilustrada y autobiográfica que, encaja a la perfección, dentro de la Medicina Gráfica.

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La cotidianidad es un peso de enorme suciedad

“No sabía como llamarlo así que lo llamé Enorme Suciedad”.

Aunque intento no entrar en detalles fuera del alcance de la reseña, me resulta imposible no hablar de la alta prevalencia de los trastornos afectivos en la sociedad actual. Una de cada cinco personas sufre a lo largo de su vida, con mayor o menor gravedad, uno o varios episodios de distimia (ansiedad y/o depresión). Sí, hablamos del 20% de la población. Ante un problema de tal magnitud y sobre el que todavía pesa el estigma de las enfermedades mentales, toda la visibilidad que se le dé me va a parecer poca. Es imperativo normalizar una enfermedad que, por sus connotaciones sociales negativas, tiende a ser un tabú y a permanecer en el ámbito de lo privado. Sólo así, el enfermo, podrá dejar de temer a las consecuencias de destapar su desorden y recibir la ayuda que necesita.

Maite lo llama Enorme Suciedad y creo que el nombre no podía ser más acertado. Los seres humanos somos una suma de luces y de sombras que coexisten en un frágil equilibrio. Cuando el peso de las sombras nos engulle y aplasta, la propia existencia se hace tan dolorosa como una herida abierta. Nuestros pensamientos y sentimientos se vuelven pesimistas, tristes y negativos o, metafóricamente hablando, negros como la negra suciedad. Desde un punto de vista científico hay estudios que muestran que en los estados depresivos hay una baja capacidad de percepción de contrastes, se altera la visión de los colores y estos son menos intensos y sin brillo. Como si estuvieran apagados y sin luz. Sea como fuere, Maite está en lo cierto, la depresión es un hoyo lleno de negra suciedad.

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Oculta y frágil. Enorme Suciedad

Excavar en una herida a través de la Enorme Suciedad

Mutuberria dibuja su estado mental y emocional como si fuera una herida profunda que atraviesa todas las capas de la piel. Desde la epidermis y la dermis hasta la parte más interna de la hipodermis. Tierra. Barro. Lodo. Fango. Y finalmente, cenizas. La protagonista avanza capa a capa, ahondando en su desgarradura. Se retrata a sí misma frágil. Oculta y protegida pero incómoda, en una caja de cartón. Aplastada por toneladas de tierra que la paralizan y le hacen perder su sintonía con la vida. Inmersa en un barro que lo impregna todo y que la aboca a la despersonalización. A ser alguien diferente a sí mismo. La protagonista camina inexorablemente hacia la deriva, tanto psíquica como emocional. Y derivando, los días se suceden lentamente, uno tras otro. Todos iguales. Poco a poco se ahoga en un bloqueo creativo de laberíntica salida.

A través de una disección anatómica llega al autoconocimiento y descubre su enorme suciedad interna. Sus vísceras, infestadas por insectos y gusanos, la consumen. Se pudre por dentro. El corazón no palpita ni siente otra cosa que no sea el vacío. La voz está apagada por el peso de las palabras y la losa del silencio se cierne sobre ella. Se encuentra presa por las dualidades que nos habitan. De ser uno y ser otro al mismo tiempo. De la que era y de la que es. Removiendo el lodo atraviesa la primera cicatriz de la infancia y se adentra en la oscuridad profunda de una noche sin luna. En ese agujero negro donde se origina la depresión. Un monstruo que acecha desde dentro. Y desde dentro aprenderá a desprenderse del pegajoso fango y caminar, cito literalmente, en la grieta de su sombra hasta resurgir de la cenizas.

Indice

La fuerza del grafismo de Mutuberria.

Las ilustraciones de Maite Mutuberria en su trabajo «Enorme Suciedad» son tremendamente evocadoras y poseen una poderosa fuerza visual que nos remueve las entrañas. Sus dibujos son abocetados, de escasos trazos, hechos a lápiz, con un estilo muy personal. Emborronados y repasados. Una reproducción exacta de los bosquejos, notas, borrones y tachaduras del cuaderno original en el que la autora volcó todos sus sentimientos, sensaciones y emociones durante los dos años de su enfermedad. Soy incapaz de imaginar el esfuerzo titánico que hay detrás de la dolorosa introspección liberada en cada línea.

Los colores de esa enorme suciedad son el blanco, el negro y un infinito abanico de grises que ponen de manifiesto el calvario de su experiencia. Cada matiz de gris es importante. Nada es aleatorio. Todo es una cuestión de intensidad. De la profundidad del sentimiento y de cuán bajo es su estado de ánimo. Un apartado gráfico sobrecogedor y paradójicamente tan lleno de pasión y de vida propia que no necesita ser complementado con palabras. Maite se resarce con el lápiz de su voz acallada por la angustia vital. Y lo hace de un modo ejemplar, demostrando su enorme capacidad reflexiva gráfica.

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Desprenderse de la enorme suciedad

El arte como catarsis. Una reflexión gráfica sobre la depresión

El arte, en cualquiera de sus disciplinas, ha demostrado desde tiempos antiguos ser un vehículo canalizador de sentimientos y emociones. Si retrocedemos al origen de la palabra griega “Khátharsis”, la catarsis aristotélica, ésta ya confería al arte el poder purificador de los afectos. En este sentido, “Enorme Suciedad”, es un paradigma del potencial redentor e incluso diría que sanador del arte de dibujar. Maite desnuda su alma y materializa en desgarradoras pero también bellas ilustraciones sus sentimientos más sombríos. Aquellos que la embargan cuando se encuentra sumida en una profunda depresión.

Si Alejandra Pizarnik atribuye al quehacer poético el poder de exorcizar, conjurar y además reparar nuestras heridas fundamentales, Maite Mutuberria transfiere ese poder a los dibujos de su cuaderno de notas. Durante dos años de infierno, la ilustradora, incapaz de trasladar sus sentimientos a palabras decide arrojarlos en su cuaderno. Y lo hace a modo de acto libertador y de la única forma que es capaz de extraerlos de su interior, con dibujos. Un trabajo hecho por y para ella y que, afortunadamente, dando muestra de un gran valor, recopila y ordena para nosotros en este libro. Exteriorizar y plasmar en ilustraciones la oscuridad de su depresión es, sin duda, un trabajo de Medicina Gráfica en estado puro. Compartiéndolo abiertamente nos ayuda a entender su sufrimiento y a empatizar con él. Hermosa forma de desestigmatizar una enfermedad que, cualquiera de nosotros, o hemos padecido o padeceremos alguna vez.

La nada y el todo
enorme suciedad

ENORME SUCIEDAD / LOHIA
Edita: PEPITAS DE CALABAZA
Primera Edición. Marzo, 2018.
Idioma: Castellano y Vasco
Encuadernación: Cartoné
Tamaño: 13.5 cm x 22 cm
Páginas: 162 en blanco y negro
Temática: Medicina Gráfica, Libro Ilustrado
ISBN: 978-84-17386-02-3
Precio: 21,00€

BOLA EXTRA

Nuestra reseña de «Depresión o Victoria»

Enorme Suciedad

NUESTRA NOTA - 90%

90%

Iluminador

Una propuesta visual que explora los sentimientos y emociones que experimenta la autora durante su depresión, expresados en forma de bella reflexión gráfica.

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