Superman de Phillip Kennedy Johnson 2 demuestra que los mejores héroes también son los mejores padres. Un volumen de transición que acaba convirtiéndose en una de las aproximaciones más emotivas, inteligentes y humanas al Hombre de Acero.
La incertidumbre de Jonathan Kent sabiendo que la misión espacial en la que se encuentra en ese instante, compartiendo aventura con su padre, puede ser la última juntos, debido al conocimiento de la historia adquirido durante su largo período en el siglo XXXI con la Legión de Superhéroes, puntúa uno de los momentos más emotivos de La Edad Dorada, el relato de dos números con el que comienza este Superman de Phillip Kennedy Johnson 2. Comenzando justo después de la irregular, y algo controvertida, etapa de Brian Michael Bendis, y envuelta en los acontecimientos de la iniciativa editorial Frontera Infinita, la aparición como guionista de Superman de Phillip Kennedy Johnson con los dos arcos de transición aquí incluidos, supone una forma de aterrizaje controlado, en el cual, el autor puede incorporarse al personaje explorando su esencia, de igual manera que hizo con su aportación a la etapa Future State.
Aquello, en el primer tomo de esta colección. Si en aquella ocasión su afán fue definir los motivos esenciales de lo que significa «ser» Superman, en esta breve saga su razón de ser es asentar las bases de la relación paternofilial entre dos personajes que, recordemos, han sido privados de estar juntos siete años. Utilizando el mismo argumento de forma un poco reiterativa, ya que lo repite concienzudamente en ambos episodios, Phillip Kennedy Johnson nos muestra ese preciso instante donde un hijo deja de asumir la indestructibilidad de su padre y empieza a ponerse a prueba a sí mismo, fuera de esa «edad dorada» que da título a la saga, donde la supuesta infalibilidad paterna da seguridad a los hijos.

Cómo Phillip Kennedy Johnson prepara el futuro de Superman sin renunciar a su esencia
Con un magnífico trabajo de Phil Hester, dueño de un estilo muy próximo a la animación superheroica, el dibujante realiza la una estupenda labor narrativa. Aunque su trazo pueda parecer simple y no adecuado para la carga sentimental de la historia, su dominio de las sombras compensa ese hecho. Es expresivo en sus rostros cuando debe y su talento reluce fulgurante con las representación gráfica de las emociones. Apropiándose de los dos personajes, los autores establecen, así, una armonía íntima que prepara la próxima separación forzosa que acontecerá en futuros tomos. Un breve momento padre e hijo que, además, sirve de guía relacional para unos lectores que, al igual que los personajes, fueron privados de ver la etapa de crecimiento de Jon Kent. Aquel que cayó es el otro arco contenido en este volumen.
Fruto del gusto por el terror de Phillip Kennedy Johnson su argumento mezcla con soltura la ciencia ficción con la amenaza clásica de los invasores de cuerpos. En esta ocasión, un parásito alienígena que amenazó la existencia del planeta Trakkam. Un extraño mundo cuyo idioma es muy intrincado y cuyas palabras tienen muchos significados diferentes. Hecho que añade mayor incertidumbre a la acción. Así, Superman es llamado por Qarath O Daanim, el gobernante del planeta, que requiere su ayuda mediante un comunicador personal, para investigar el regreso de la Casta Sombría, una plaga, llegada en el pasado del espacio, que ambos derrotaron con la ayuda de Faldr Poornym, un científico y explorador de un sistema cercano. A su llegada encuentra a su antiguo compañero muerto y a su hijo en el trono.

La Edad Dorada: una emotiva reflexión sobre Clark Kent y Jon Kent como padre e hijo
Tras esto, la amenaza se permea en la historia con una puesta en escena virtuosa,donde PKJ muestra una gran precisión a la hora de introducir los temas trascendentes de su relato y compone un argumento que transmite más de lo que, en apariencia, es solo una aventura de terror espacial. Dos historias se alternan en el tejido narrativo de Aquel que cayó: la asunción de que Jon Kent es un Superman diferente pero igual de capacitado para llevar la S en el pecho y la de las relaciones entre padre e hijo. Hay un momento puntual en que la dificultad, y sutileza, del idioma del planeta Trakkam, enmascara el hecho de que para los trakkamnitas el amor paternofilial es signo de debilidad, forzando así el tono sentimental en Superman y su hijo. Pero Aquel que cayó, como el arco anterior, no es solo una exploración nueva de ello.
Es una narración madura, que sirve de poderosa base a lo que ha de llegar. No obstante, nada en este tebeo sería igual sin la labor de un Scott Godlewski repleto de firmeza e impacto, aun ayudado por Norm Rapmund puntualmente. Su dibujo sabe reflejar tanto la amenaza de la Casta Sombría como lo delicado de las relaciones y situaciones apuntadas por su guionista. Así, un relato que parece condenado a servir de enlace entre etapas, gracias a la personalidad de sus autores, sabe trascender y convertirse en una profunda exploración de la dinámica paternofilial de sus protagonistas. Está claro que Phillip Kennedy Johnson no solo entiende que «es‘ Superman, también ama lo que representa y quiere hacerlo evolucionar desde esa posición. Y lo mejor: lo consigue con creces.

Sobre la edición de Superman de Phillip Kennedy Johnson 2
Panini Cómics publica este Superman de Phillip Kennedy Johnson 2 en un volumen de formato rústica con solapas. Como extras, una galería de portadas alternativas. Asimismo, se incluyen bocetos y estudios de portada de Phil Hester y John Timms. Como colofón, la sección DC Connect firmada por Lidia Castillo.

Superman de Phillip Kennedy Johnson 2
Edita: Panini Cómics.
Editorial Original: DC COMICS.
Autor/es: Phil Hester, Phillip Kennedy Johnson, Scott Godlewski
Fecha de lanzamiento: 12 feb 2026.
Idioma: Español.
Páginas: 144 pags.
Tamaño: 17×26 cm.
Contiene: Con Superman 29-32, Action Comics 1029 y material de Infinite Frontier 0
Formato: Comic-Book con lomo.
Interior: Color.
ISSN: 977308186600100002
Precio: 13,00€



