Hablamos del tomo Inferbezno, una salvajada demoníaca y ultraviolenta donde Benjamin Percy mezcla horror sobrenatural, traumas mutantes y espíritu macarra en uno de los cómics más desatados y sangrientos de Marvel recientes.
Benjamin Percy le cogió cariño a Inferbezno desde que el personaje nació en aquel improbable cruce entre las series de Lobezno y Motorista Fantasma dentro de Armas de Venganza. Lo que parecía una gamberrada puntual terminó funcionando sorprendentemente bien gracias a una mezcla de violencia sobrenatural, demonios, cadenas infernales y toneladas de mala leche. Después llegaría una primera miniserie centrada todavía en Logan, aunque ya dejando claro que Akihiro/Daken tenía potencial suficiente para sostener el concepto. Ahora Marvel apuesta directamente por él en una maxiserie de diez números. Serie que expande todo lo visto anteriormente sin perder el tono macarra, oscuro y desatado que definió el proyecto desde el principio.
Percy entiende perfectamente lo que quiere ofrecer aquí. Esto es un cómic de horror demoníaco, ultraviolencia y monstruos infernales que abraza sin complejos su lado más excesivo y disfruta cada minuto de ello. Daken murió hace relativamente poco despedazado por Dientes de Sable, aunque el demonio Bagra-Ghul logró mantenerlo con vida. ¿El precio? Convertirlo en un Espíritu de la Venganza inestable y constantemente atormentado. Temeroso de perder el control, Akihiro acude al Doctor Extraño buscando respuestas sobre la naturaleza de la entidad que ahora comparte su cuerpo. El hechicero no tiene una solución definitiva, pero sí descubre algo todavía peor. Tanto Daken como Bagra-Ghul podrían formar parte de una manipulación mucho mayor orquestada por Mefisto.

Benjamin Percy desatando el infierno marvelita
A partir de ahí comienza una investigación sobrenatural donde el protagonista recorre lugares clave de su pasado. Espacios marcados por la muerte, el trauma y la violencia que ahora funcionan como grietas entre la Tierra y el Infierno. La premisa funciona realmente bien porque mezcla terror demoníaco, culpa personal y exploración emocional sin abandonar nunca el espectáculo salvaje. Percy aprovecha el formato más largo para desarrollar mejor la historia y dejar respirar algunos momentos que en la miniserie original resultaban más atropellados. Inferbezno sigue siendo una lectura desatada y sangrienta, sí. Pero aquí existe más espacio para explorar la psicología de Akihiro y su relación con el monstruo que lleva dentro.
El guionista combina constantemente introspección, trauma y búsqueda de redención con secuencias que parecen directamente sacadas de Doom Eternal, Hellraiser o una pesadilla de Sam Raimi pasada por el filtro Marvel. Hay gore, posesiones demoníacas, horror corporal y criaturas infernales por todas partes. Aunque nunca se siente gratuito porque forma parte de la identidad misma del proyecto. Incluso cuando la trama vira hacia terrenos más caóticos con la llegada del Hulk Infernal, Percy consigue mantener el interés gracias a un ritmo muy agresivo y una sensación constante de peligro. La inclusión de Hulk Infernal supone además uno de los puntos más divertidos de toda la serie. Su mera presencia altera el equilibrio del propio Infierno y genera oleadas de violencia alrededor del planeta, desestabilizando incluso los planes de Mefisto.

Demonios, trauma y violencia
Todo se vuelve todavía más salvaje, exagerado y descontrolado, aunque la colección nunca pierde del todo el foco sobre Daken y su evolución personal. Ahí está probablemente una de las mayores virtudes de esta etapa. Ya no necesita vivir bajo la sombra de Lobezno para resultar interesante. Akihiro funciona por sí mismo como protagonista, especialmente dentro de este contexto sobrenatural y macarra donde Percy parece sentirse completamente cómodo. El guionista lleva años demostrando cariño por estos personajes y aquí vuelve a notarse en cada página. Puede que Inferbezno no aspire a revolucionar Marvel, pero sí sabe perfectamente qué clase de experiencia quiere ofrecer y la ejecuta con mucha personalidad. Raffaele Ienco completa el conjunto con un apartado gráfico muy sólido, físico y deliberadamente sucio, bastante alejado del acabado más limpio y homogéneo que domina gran parte del mainstream superheroico actual.
Su puesta en escena es clásica y funcional, sin grandes experimentos narrativos, aunque funciona especialmente bien cuando toca representar mutilaciones, criaturas demoníacas o explosiones de violencia extrema. El dibujo transmite constantemente sensación de incomodidad, podredumbre y caos sobrenatural, algo fundamental para que la propuesta termine de funcionar. Inferbezno quizá tenga un público muy concreto, especialmente lectores aficionados al lado más oscuro, sangriento y demoníaco de Marvel, pero dentro de ese terreno cumple perfectamente. No busca trascender ni reinventar nada, sino ofrecer un cómic entretenido, agresivo y realizado con auténtica pasión por sus personajes. A veces eso basta para convertir una lectura en algo tremendamente disfrutable.

Sobre la edición de Inferbezno
Panini Cómics edita este Inferbezno en un volumen de tapa blanda. En el interior, papel y reproducción gráfica de gran calidad. Como extras, las portadas USA entre grapa y grapa, así como una amplia galería de portadas variantes al final del tomo. Adicionalmente, se incluye un «x-pot on» firmado por Bruno Orive, así como una página donde el equipo creativo de la serie habla de esta.

Inferbezno
Edita: Panini cómics
Editorial Original: Marvel Comics
Autor/es: Benjamin Percy, Raffaele Ienco, Bryan Valenza, Travis Lanham,
Fecha de lanzamiento: 1 abr 2026
Idioma: Español
Páginas: 240
Tamaño: 17X26
Contiene: Hellverine 1-10
Formato: Comic-Book con lomo
Interior: Color
ISBN: 9791370136123
Precio: 19,00€



