Conan no cabalga solo hacia la batalla. La Espada Salvaje de Conan 4 convoca a héroes y monstruos de toda la mitología howardiana en un volumen coral sobresaliente.
Este La Espada Salvaje de Conan 4 no es un cómic más, ni siquiera dentro de la excelente etapa de Jim Zub al frente del cimmerio. Es un cruce de caminos, un homenaje, un mosaico narrativo donde cada pieza encaja en una construcción mayor. Desde que Titan Comics se hiciera con los derechos del personaje, Zub ha asumido el rol de arquitecto del nuevo canon howardiano, entrelazando aventuras sueltas con un plan mayor. Este volumen actúa como puerta de entrada a la miniserie La Batalla de la Piedra Negra, crossover que unirá a múltiples héroes del pulp en torno a una amenaza que trasciende el tiempo y la lógica. Pero antes de eso, este número funciona como preludio coral, con relatos individuales que vibran como cuentos alrededor de una hoguera: cada voz es única, pero todas comparten el eco de lo inefable, lo ominoso y lo eterno.
Hay cómics que son un clímax. Otros, un desenlace. Este es un prólogo con alma propia. Una antesala construida con la solidez de lo mítico, donde el lector es convocado, casi sin saberlo, a formar parte de algo más grande. La Piedra Negra ha dejado de ser una insinuación velada en las historias previas para convertirse en eje vertebrador de todo un universo narrativo. El número se abre con una página de Zub hablando directamente al lector, con la calma del narrador que sabe que lo que viene tiene peso. Luego, el relato visual que acompaña esas palabras: un mapa, una niebla, un símbolo que conecta héroes separados por siglos y geografías. Este artefacto editorial —esto no es simplemente un cómic— se permite jugar con la continuidad, trenzando pasado y presente, espada y horror cósmico, sin perder jamás el norte emocional: la fascinación por lo desconocido. El miedo, sí. Pero también la aventura.

Magia, acero y destino compartido
La primera historia nos devuelve a Conan. Zub al guion, Fernando Dagnino al dibujo. Breve, pero poderosa, anticipa el vínculo que unirá al cimmerio con la Piedra Negra, y actúa como umbral a la miniserie que vendrá en Conan el Bárbaro #9 y #10. Luego llega Solomon Kane, en una historia escrita y dibujada por Patch Zircher. Pura fidelidad al personaje: rígido, inquebrantable, sobreviviendo a una expedición condenada por ritos impíos. Kane no huye, pero sabe que lo que ha visto no acabará ahí. Ambos relatos abren el tomo con violencia y oscuridad, marcando un tono siniestro que se repetirá, con variaciones, en los relatos siguientes. Cada historia, aunque autocontenida, deja eco en las demás. Como si un mismo mal, antiguo y persistente, se colase por las grietas del tiempo para manchar las páginas con su aliento negro. La atmósfera es clave y la tensión constante. ¿El lector? Atrapado desde el primer momento.
Brissa, la heroína creada por Zub en esta etapa, protagoniza una de las piezas más brillantes del tomo. Junto al arte expresivo de Dean Kotz, su relato combina acción, emoción y un cierre absolutamente perfecto que deja abiertas múltiples posibilidades. Brissa recuerda su encuentro con Conan y con la Piedra Negra. Su mirada es otra, su voz distinta, y eso engrandece el conjunto. Luego, el testigo lo toma Agnes la Oscura. Fred Kennedy al guion, Andy Belanger al dibujo. Aquí el tono se aligera ligeramente, sin perder peso narrativo. Agnes explora unas ruinas cargadas de símbolos que ya conocemos, y su aventura, aunque más pulp, se integra de manera precisa en este tapiz coral. El Borak aparece a continuación. Ron Marz y Mike Perkins nos llevan con él a territorios malditos, a una historia que se adentra sin miedo en el horror. Un culto. Un símbolo. Y un final incierto. La piedra no perdona.

El legado de Howard nunca muere
En otro registro, pero igual de relevante, el relato de Conrad y Kirowan (por Jeffrey Shanks y Eryk Donovan) eleva la propuesta hacia el weird horror más puro. Egipto, 1935. Una excavación que revela más de lo que los ojos humanos deberían ver. Estos dos investigadores de lo oculto —herederos de Miskatonic y hermanos literarios de Lovecraft— son también hijos de Howard. Su presencia aquí es un guiño y una declaración. Zub y el equipo entienden el legado. No lo imitan: lo prolongan. Y cada historia del tomo es un filamento en esa red interdimensional que la Piedra Negra activa y tensa. Lo más interesante es cómo todo se va conectando. Símbolos repetidos. Estructuras narrativas en espejo. Ecos. Reapariciones. Todo parece diseñado para ser releído con más placer en una segunda vuelta, una vez conocido el mapa completo. Esta no es una antología al uso. Es una maquinaria. Y cada engranaje funciona con precisión.
Este número no es solo un cómic: es un acto de amor a Robert E. Howard. Un experimento narrativo que, sin renunciar al entretenimiento, desafía las convenciones de la grapa mensual. Tiene monstruos, sí. Tiene espadas, sí. Pero también tiene ecos filosóficos, tensiones intertextuales y un conocimiento profundo del universo howardiano. La splash page final, dibujada por Rob de la Torre, lo resume todo: todos los personajes reunidos, enfrentando un destino común que aún no conocemos. Este cuarto número es prólogo, sí, pero también es clímax emocional para el lector atento. Cierra hilos, abre puertas, conecta autores, homenajea sin servilismo y propone sin miedo. La Piedra Negra no es solo una amenaza. Es un símbolo de lo que Titan Comics y Zub están haciendo con Conan: unificando, ampliando, arriesgando. Este tomo se disfruta como experiencia, como mapa, como rito. Una obra que merece ser celebrada. Y releída. Y recordada. Porque todos los caminos llevan aquí.

Sobre la edición de La Espada Salvaje de Conan 4
Panini cómics publica este La Espada Salvaje de Conan 4 en un volumen de tapa blanda sin sobrecubiertas. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad.

La Espada Salvaje de Conan 4: La batalla de la Piedra Negra
Edita: Panini cómics
Editorial Original: TITAN COMICS
Autor/es: Mike Perkins, Dean Kotz, Fred Kennedy, Jeff Shanks, Jim Zub, Fernando Dagnino, Andy Belanger, Ron Marz, Patrick Zircher
Fecha de lanzamiento: 6 mar. 2025
Idioma: Español
Páginas: 80
Tamaño: 20.5X27.5
Contiene: The Savage Sword of Conan 4
Formato: Rústica
Edad: 14+
Interior: Blanco y negro
ISBN: 9788410518346
Precio: 8,95€



