Hablamos de Los Cuatro Fantásticos de John Byrne 1 de 7, una lección magistral de familia, ciencia ficción y aventura con la que Byrne devuelve a la Primera Familia Marvel su grandeza original
Cuando, en este Los Cuatro Fantásticos de John Byrne 1 de 7, el historietista titula la historia «De vuelta a las raíces» da la impresión de que está haciendo una declaración de intenciones. Algo que luego corroborará. En él, Diablo, un villano con poderes sustentados por la alquimia, enfrentará a cuatro elementales contra cada miembro de los Cuatro Fantásticos por separado. Agua, Aire, Fuego y Tierra. Las obvias correlaciones están ahí. Claras y a la vista de todos. Una manera, sutil y eficaz, de caracterizar individualmente a los miembros del grupo desde el principio y partiendo de su definición más básica, ahondar, a partir de ahí, en sus cimientos como personajes. En las sucesivas aventuras, todas de corta duración, no más allá de dos capítulos cada una, Byrne se divierte canalizando sus obsesiones personales sobre la dinámica del grupo.
Él los ve como una familia, y actúa y siempre en consecuencia con ello, como también lo hace sobre la firme visión que tiene de ellos individualmente. Piensa que la forma original de La Cosa es la idónea, y a ella vuelve. Cree que Susan Storm debe implicarse más y madurar. Empieza a ser creativo con sus poderes, utilizándolos más racionalmente y no solo de manera defensiva. Todos son pequeños pasos, algunos dubitativos por la falta de experiencia, pero, todos, se corresponden con su plan para destilar, de nuevo, la esencia de Lee y Kirby. La guía que marca su camino en la colección. John Byrne era novato como autor completo, si bien como todos sabremos había sido co-argumentista en la mejor etapa de la Patrulla-X de Claremont.

Volver a los orígenes con una mirada nueva
Una inexperiencia que se notará en varios de los tebeos aquí incluidos. La torpe redundancia de la retirada parcial de los miembros de los Cuatro Fantásticos en su enfrentamiento contra Ego, o la brutal elipsis final de los “amigos” de Wendy, denotan que aún no domina del todo el arte de guion. Todos son detalles nimios que no empañan su labor, pero que la ponen en contexto. También puede extrañarnos a veces, sus curiosas posiciones sobre algunos temas. Su indiferencia ante una pena de muerte errónea, o retratar a los Inhumanos como esclavistas conscientes de los Alfa primitivos son chocantes. Un mal que se verá reflejado en decisiones controvertidas de los personajes más adelante. Los guiones de John Byrne en este tomo pecan también de un sobre exceso de explicaciones, tanto en diálogos como en textos de apoyo,
Pero este debe se lo podemos apuntar más a la influencia de las maneras de Stan Lee y de Chris Claremont que a su falta de bagaje. Las aventuras de Los Cuatro Fantásticos de esta primera etapa de Byrne gustan de repartir su atención en dos realidades paralelas. Por un lado, su querencia por la continuidad. Un ancla que utiliza sin rubor, por ejemplo, uniendo el origen de Frankie Raye con la Antorcha Humana Original. Por el otro, su gusto por la Ciencia Ficción clásica. Un hilo sobre el que cimentará su bien ganada fama como una de las mejores y más importantes etapas del cuarteto. El relato es poderoso, carne de melodrama con enfrentamientos recurrentes entre sus miembros, pero que transmiten desde el primer momento el sentimiento de familia. Tebeo puro de aventuras a la manera de Lee y Kirby.

Un autor completo al borde del abismo creativo
Su tendencia a enunciar los valores de los personaje por contraste —la perezosa inacción del hombre que puede alterar la realidad con sus poderes es el reverso perfecto de la decisión inicial del cuarteto de usarlos en beneficio de la Humanidad— hace que las historias aporten detalles inesperados y profundos matices a los personajes. Las tramas se prolongan poco más allá de las convenciones de la ciencia-ficción. Pero sirven siempre para seguir el rastro de la herencia genética de los Cuatro Fantásticos. Byrne está haciéndose con ellos y con su esencia a la vez que aprende el oficio de autor completo. Divirtiéndonos mucho en el proceso. Esta es la primera vez que Byrne se entintaba a sí mismo, y el resultado es glorioso. Con un trazo rápido, aunque algo dejado en los fondos si estaba apurado, su dibujo es el más clásico de los grandes autores Marvel de los ochenta.
No es espectacular narrativamente como Frank Miller o incluso Walter Simonson, pero su estilo es tan académico que es capaz de dibujar bien casi cualquier cosa. Exceptuando niños. Sus composiciones y soluciones estilísticas a veces están demasiado apoyadas en el homenaje —llegando eventualmente a copiar viñetas de manera directa—, pero su dibujo es tan natural y claro que siempre es muy fácil de comprender. En definitiva, estamos ante un autor en el culmen de su carrera y se nota. Esto es solo el gran comienzo de una larga y provechosa estancia en el título que llevó a los Cuatro Fantásticos al status de colección imprescindible. Ese que había abandonado desde la salida de sus creadores. Y lo bueno es que nos quedan aún muchos tomos para disfrutarlo.

Sobre la edición de Los Cuatro Fantásticos de John Byrne 1 de 7
Panini cómics edita Los Cuatro Fantásticos de John Byrne 1 de 7 en un volumen formato de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras…

Obras Maestras Marvel. Los Cuatro Fantásticos de John Byrne 1 de 7
Edita: Panini cómics
Editorial Original: Marvel Comics
Autor/es: Jack Kirby, Steve Ditko, John Byrne, Stan Lee, Ed Hannigan
Fecha de lanzamiento: 20 mar 2025
Idioma: Español
Páginas: 352 pags.
Tamaño: 17X26 cm.
Contiene: Fantastic Four 232-240, Annual 16 y Fantastic Four Roast One-Shot
Formato: Cartoné
Interior: Color
ISBN: 9788410518513
Precio: 42,00€



