Hablamos del tomo Lycoris Recoil 4, un nuevo capítulo que amplía las conspiraciones del Instituto Alan, revela más sobre Shinji Yoshimatsu y sigue construyendo un tablero lleno de incógnitas, acción y dilemas morales.
Antes de hablar de este Lycoris Recoil 4, un poquitín de contexto. Existe en el universo del manga una institución llamada El Instituto Alan, la cual es muy influyente. Actúa bajo un paraguas filantrópico, becando a jóvenes con talento para que expriman todo su potencial. Alardean de apoyar en ámbitos deportivos, médicos, artísticos, pero a nosotras no nos engañan. Siendo Chisato el ejemplo del que tenemos constancia, la dotaron de un corazón para alargar y mejorar su calidad de vida, a cambio de “trabajar para el mundo”. Curiosamente, ella se les ha salido por la tangente, abrazando la No Muerte y, como mucho, conmociona a los adversarios.
Mientras Shinji Yoshimatsu, uno de los personajes que al principio parece un inocente consumidor de la cafetería LycoReco, poco a poco va desvelando, que, aparte de tener una relación estrecha con MiKa – uy, uy el yaoi encubierto– está relacionado con el instituto Alan. ¿Es un jefazo o un mero intermediario? Por ahora, lo que nos dan son pinceladas, lo justo para hacernos una idea de que es una organización poderosa y altamente capacitada. ¿Independientes? Aún está por ver. Lo que sí es cierto es que sus apadrinados tienen una misión para con el mundo.

El frágil ego de los terrorismos
Tan larga es su sombra como la antigua torre de radio inclinada. Otro evento del pasado del que aún no han desvelado quién es el responsable, ni las víctimas. Lo que nos lleva a los terroristas, amargados por cómo todos sus actos violentos son silenciados por las Lycoris y el aparato gubernamental. ¡Utilizan a niñas! claman y, acto seguido, emprenden una sanguinaria cruzada contra el silencio, hasta el punto de asesinar niñas, solo para demostrar que el gobierno que son unos monstruos por valerse de ellas. Cuanto menos paradójico.
Otra sorpresa es cómo la DA, en todo su esplendor, está siendo arrinconada por unos brutos y la comandante Kusunoki —interpretada por Tilda Swinton— recurre a nuestras heroínas. —Hay que ver—. En este tomo aún no quedan claros ni los intereses de los terroristas, aparte de los sanguinarios, ni qué busca Shinji de Chisato. Aunque sí que se van perfilando las piezas que hay en juego y quizá, matizando los intereses.

Manteniendo el nivel.
Claro que sí, yo tengo clara mi parte: total rechazo a usar niñas como soldados del gobierno, aunque no me queda claro aquí quién es realmente el malvado, pero sí quiénes son las víctimas… Jo, con las ambigüedades y las capas, de las capas de las capas. ¿A vosotras qué os parece todo el percal que se está montando por el simple orgullo y las ganas de terror o de control de gente poderosa?
Ahora, en la parte artística, nada que objetar, mucho que aplaudir. Mantiene un nivel constante y muy alto de estilo. Que es como ver el anime; sigo echando en falta que no sea un corta y pega de la serie. Sí, tenemos las antologías para conectar con ellas a nivel íntimo, pero son historias no canónicas; luego se columpian diciendo “esto en realidad no pasó, no es oficial”*. Traducción: Que yo shipeo a Chisato y a Takina, ya vale, ¡dadme MÁS!
*Como por ejemplo: Mobile Suit Gundam: The Witch from Mercury donde señorosNAMCO dicen que no hay yuri. Si lo hay, que lo hemos visto mundialmente. Copón.

Sobre la edición de Lycoris Recoil 4
Panini Manga edita este Lycoris Recoil 4 en un tomo formato tankōbon. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad.

Lycoris Recoil 4
Edita: Panini cómics
Autor/es: Yasunori Bizen, Spider Lily
Fecha de lanzamiento: 28 ago 2025
Idioma: Español
Páginas: 164 pags.
Tamaño: 13×18 cm.
Formato: Tankobon.
Interior: Color / Blanco y negro
ISBN: 9791370131258
Precio: 8,95€



