Leo Me entrego por completo al relato de Ana Müshell, Maldita Alejandra, donde teje una crisálida en torno a la figura de la poeta, su vida, obra y el proceso sanador de la propia autora.

Yo te tenía fichada
Creo recordar, que fue a través de una amiga mía-de-una amiga tuya, todas residiendo en Granada contigo, Ana Müshell, que me llego una ilustración muy punk de una tiilla en la bañera a la venta en tu tienda. -Comparte las publicaciones de tus allegadas, nunca se sabe a quién harás feliz- no la encuentro para ilustraros su crecimiento (Perotienequeserellafijísimo). Poco después me la encontré en una caseta firmando y le expresé mi admiración, también mi vergüenza a comentar en sus publicaciones. A lo que añadió y con razón: Que no te dé vergüenza, comenta. Palabras en las que pienso mucho… Y aún no he comentado*. Ha tenido que llegar a mis manos este Maldita Alejandra.
He visto cómo ha evolucionado su arte de manera bestial, pero sin perder su identidad en el trazo,compruébalo en su Instagram -aun sigue ilustrando los tejado de Graná y costumbrismo en composiciones muy poéticas- ha publicado ya varias obras, la primera Pink Mousse y otras dedicadas a señoras como Patty Smith: she has the power o la que nos ocupa sobre Alejandra Pizarnik. Claro que ha ilustrado para otras, en La mala leche escrita por Henar Álvarez o la más reciente biografía de Ricardo Moya: Carne en pijama. Curioso que el estado donde la larva está ya puntito de convertirse en mariposa, la pupa, se denomine así y mientras nosotras con los eventos más dañinos, nos permiten crecer y evolucionar.

De oruga y pupa
Quizá de ahí viene el término hacer pupa, hacer callo –lo averiguaré, es con estas reflexiones que aprendes-. Maldita Alejandra, es un diario donde Müshell nos cuenta su día a día a la vez que intercala pasajes de la vida de Pizarnik. También nos regala poemas o extractos, aunque lo más importante: Müshell nos abre la ventana en un momento bastante oscuro en su vida. Es un dolor ensordecedor, el que hay en los espacios en blanco de cada palabra escrita en su diario, pero poco a poco arrastrándose cual -obvio- larva, haciendo terapia con Pizarnik, su red de amigas y finalmente, el respaldo de su psiquiatra. Esa oruga termina por tejer su crisálida para hacer callo y evolucionar.
Cada entrada te espera con los brazos abiertos, teje la historia de ambas, a la par que arropa con sus ilustraciones los pasajes, amistades de una de y otra, referentes y el piso donde conviven ambas. Incluso, nos acompaña Billie Holyday y Gainsbourg musicalmente que convierte la lectura en una experiencia multisensorial. Todo esto ilumina la belleza en lo mundano y en lo oscuro del dolor que te permite ser. Sin duda Müshell no hace más que crecer a lo largo de estas páginas, lo cual es una maravilla ser testigo. Claro que cada una tenemos nuestros tiempos, como ella tiene su paleta de color abriendo camino.

Cuando la lectura es autocuidarse
Serán por los tonos tierra, lo que hace estar a Müshell del lado de la vida, donde se fascina y maldice: ¡Maldita Alejandra! Mientras en junto a ella alargada y oscura la sombra de la muerte comparte un pitillo. A lo largo de las páginas, me he preguntado varias veces, cuando había sido escrito para ubicarme a mí y si habíamos coincidido. Me he sentido como parte, era otro fantasma más en su piso, observándola, viéndola crecer y mirándome hacia mí, qué pasos había dado desde mi propia debacle hasta el día de hoy. En ocasiones se me secaba la boca al comprender la angustia que ella estaba pasando, ya que despertaba antiguas emociones que quizá aún tengo por resolver… Esta novela sigue en plena catarsis dentro de mí, transformándome y obnubilandome.
Quizás estoy en el momento adecuado y preparada para leerla, no como cuando fue editada en 2022. Por ello, si tú le estás en pleno proceso de evolución, autocuidándote, estableciendo nuevos límites… en resumen, creciendo, esta novela puede abrirte un nuevo portal a dos mujeres magníficas como son Alejandra Pizarnik y Ana Müshell. Ojo, no me olvido de Luna Miguel, la cual además de editora presta su conocimiento sobre la poeta y es una parte fundamental en la obra. Como broche se cierra con una bibliografía, para que ampliemos nuestro conocimiento y amor por la poeta argentina.
*Si, al final le comenté en un post.

Sobre la edición de Maldita Alejandra
Lumen nos trae Maldita Alejandra en un tomo en tapa dura, con papel de alto gramaje e impresión en alta calidad. El tamaño coincide con otras ediciones por lo que tener varias novelas de la colección Lumen Gráfica te deja un estante superapañado.

Maldita Alejandra: Una metamorfosis con Alejandra Pizarnik
Editorial: Lumen
Lanzamiento: 03-11-2022
Autor/es: Ana Müshell
Formato: Tapa dura
Tamaño: 179 mm x 247 mm
Páginas: 192 pags
Interior: Color
ISBN: 9788426455598
Precio: 21,90 €


