Hablamos del tomo Marvel Essentials Pecado original, un thriller cósmico con una idea brillante que se diluye por el camino, pero sostenido por un Mike Deodato descomunal.
Este tomo Marvel Essentials Pecado original arranca como un thriller cósmico con una premisa explosiva: alguien ha asesinado al Vigilante, ha robado los ojos y parte de su arsenal, que contiene artefactos tan letales como el Nulificador Supremo. Con Deodato creando una atmósfera noir magnética, los primeros compases prometen oro puro. La idea es brillante, el tono engancha y parece que estamos ante un evento grande, ambicioso y lleno de intriga. Pero a mitad de camino la historia pierde foco, se dispersa y empieza a estirar un misterio que no da para tanto. Y duele especialmente porque los nombres implicados —tanto creativos como personajes— invitaban a esperar algo más sólido. Pecado Original lo tenía todo para encandilar al lector… pero no siempre consigue mantener el pulso. A veces parece que el asesinato del Vigilante es lo único que sabía a dónde iba.
El evento apuesta por un reparto coral enorme en apenas ocho grapas, y ahí empiezan los problemas. Aaron —y Waid al inicio— introduce equipos, escenarios y subtramas por todas partes, pero muchas no llevan a ningún sitio. La de Punisher y Doctor Extraño es simpática, sí, pero irrelevante en el conjunto. La estructura coral podría haber funcionado, sin embargo, tanta dispersión diluye la trama principal y resta fuerza al —jugoso— misterio inicial. Con dos grapas menos y un par de desvíos recortados, esto podría haber sido el evento del año. Revisitarlo deja claro que pasa el corte, no obstante, se queda en un “bien” que no llega al notable, salvo por su apartado gráfico. Aaron no es mal guionista, aun así, aquí no parece ir con todo. Quizá porque la idea original no era suya. Quizá porque el proyecto pedía otra mano.

Un crimen cósmico con mucho ruido y pocas nueces
Nick Furia debería ser el eje del evento, pero acaba siendo su mayor perjudicado. La idea del “Hombre del Muro” es potente, incluso sugerente, pero el retconeo que implica genera un lío monumental en la continuidad del personaje. La explicación final no aclara nada: confunde, contradice y deja más preguntas que respuestas. Uno acaba pensando que quizá habría sido mejor dejar el misterio sin resolver y centrarse en los “pecados ocultos” que sí funcionaron, como el de Thor. Como guinda, sorprende el trato hacia Bucky: varios personajes le sueltan un “siempre me caíste mal” que chirría viniendo de la etapa de Brubaker. Es anecdótico, sí, pero sintomático de un evento que a veces parece no saber muy bien qué hacer con sus propios protagonistas.
La muerte de Uatu debería haber sido un terremoto editorial. Un personaje con su peso, su historia y su aura merecía algo que sacudiera el universo Marvel durante años. Pero su fallecimiento pesa poco y su regreso llegó poco después —en 2020— a tiempo para tener un Vigilante activo de cara a la serie What If…?, donde ejercía de narrador y personaje. Coincidencia cósmica. Uatu merecía una historia más inspirada y una coherencia interna más firme: su “mutismo selectivo” en momentos clave roza la comedia involuntaria y hace que escenas dramáticas pierdan fuerza. Su potencial era enorme, pero aquí queda desaprovechado. Es una pena, porque un personaje así podía haber elevado el evento a otro nivel. Y aunque no entraremos en spoilers, digamos que hay decisiones que hacen que uno se lleve las manos a la cabeza… y no precisamente por la emoción.

Cuando el dibujo sostiene lo que el guion no puede
Si Pecado Original se sostiene, es gracias a Mike Deodato. El brasileño está descomunal, en uno de sus mejores trabajos. Su atmósfera noir, sus composiciones arriesgadas, su dominio del claroscuro y su capacidad para hacer expresivos a personajes que están literalmente en la Luna elevan el evento a otro nivel. Cuando Deodato quiere, no solo cumple: deslumbra… Y sí, aquí quiere. Sus páginas son un espectáculo visual que hace que incluso los momentos más confusos del guion parezcan importantes. Si el texto hubiera estado a la altura del dibujo, estaríamos hablando de una obra mayor. Pero al menos nos queda un apartado gráfico que justifica por sí solo la lectura. Deodato no salva el guion… pero lo maquilla tan bien que casi cuela. Él sí que tiene buen ojo.
Al final, Pecado Original es lo que es: un evento menor, entretenido, autocontenido y sin repercusiones reales. No es imprescindible, no cambia nada y se desinfla en su tramo final, pero tampoco es una pérdida de tiempo. Tiene ideas potentes, momentos visuales brillantes y un formato asequible que invita a darle una oportunidad. Si entras esperando una obra maestra, te vas a frustrar. Si entras esperando un thriller cósmico con altibajos, te lo pasas bien. Y si entras solo por ver a Deodato en estado de gracia, sales ganando. No es el evento Marvel de nuestras vidas, pero tampoco pretende serlo. Y al menos, al cerrar el tomo, tendrás claro quién vigila a los vigilantes… aunque esa pregunta creo que era de otra obra. Como lectura aislada, funciona. Como gran evento Marvel, se queda a medio camino.

Sobre la edición de Marvel Essentials Pecado original
Panini cómics edita este Marvel Essentials Pecado original en un tomo de formato rústica. En el interior, papel y reproducción gráfica de gran calidad. Como extras, un artículo de Raúl López a modo de prólogo y una galería de portadas ya en el final del tomo.

Marvel Essentials Pecado original
Edita: Panini cómics
Autor/es: Paco Medina, Jim Cheung, Mike Deodato Jr., Jason Aaron, Mark Waid, Frank Martin, Chris Eliopoulos, Mark Morales, Guillermo Ortego, Dave Meikis, Juan Vlasco, Justin Ponsor,
Fecha de lanzamiento: 11 sept 2025
Idioma: Español
Páginas: 240 pags.
Tamaño: 15×23 cm.
Contiene: Original Sin 0-8
Formato: Rústica.
Interior: Color.
ISBN: 9791370131173
Precio: 9,99€



