Hablamos de Marvel Must-Have Vengadores Secretos 3: Miedo Encarnado un tomo en el que Nick Spencer usa Miedo Encarnado como simple telón de fondo para narrar historias íntimas y reflexivas, alejadas de la épica tradicional. ¿Funciona? Te lo contamos
Detrás de la narrativa de números unitarios y de supuestos derivados de Miedo Encarnado que es este Marvel Must-Have Vengadores Secretos 3: Miedo Encarnado, pervive en Nick Spencer una vocación discursiva, y con clara tendencia a la trascendencia. O al menos, esa parece la intención. Situada entre medias de la etapa inicial de Ed Brubaker y la posterior de Warren Ellis, este tomo tiene que lidiar, además, con un condicionante extra: servir de supuesto apoyo al acontecimiento estelar del momento. Una situación, siempre incómoda, que aquí se solventa con extraña brillantez: utilizando el evento como mero escenario para contar relatos más íntimos.
Esto es, usar Miedo Encarnado como leve marco para unas historias cuya influencia en los hechos generales es nula o como mucho muy derivada. Pero nunca es parte integral del macroacontecimiento. Resulta bastante curioso el intento de analizar el contexto de este tebeo, un cómic donde las dinámicas de un supergrupo como los Vengadores Secretos quedan dinamitadas en mor del discurso del guionista en cada número. Si exceptuamos el primer episodio, donde una misión de rescate implica la presencia de la totalidad del equipo.

Cada uno por su lado
Todos los demás personajes se limitan a comportamientos individuales, llegando incluso a ceder el peso de la trama y la carga dramática a alguien ajeno a los Vengadores. Con la excusa del ataque de Pecado a Washington D.C., Máquina de Guerra, Hombre Hormiga y, sobre todo, Bestia, dejan todo el protagonismo a un mutante Omega que, además, es congresista de los Estados Unidos. Este nos regala un discurso literal sobre la bondad de los cimientos de la democracia norteamericana. Un panfleto sentimental y bienintencionado que, sin embargo, no alcanza la profundidad que Spencer parece buscar.
Aun así, funciona como un recordatorio eficaz contra los peligros de las dictaduras y a favor de los valores democráticos. Cursi, pero convincente. Tras jugar con los sentimientos patrióticos, Spencer aprovecha el ataque a Manhattan para explorar el origen de Valquiria. Le añade, eso sí, un componente tragicoromántico que no termina de cuajar del todo. Y es que, desde la primera viñeta, el trágico destino de la pareja protagonista resulta evidente. Aunque esto rebaja el impacto emocional del final, no le resta demasiada eficacia al conjunto, aunque sí lo hace bastante previsible.

Todo bien, todo correcto
Más aún si tenemos en cuenta la función mitológica de su protagonista, que la convierte en un spoiler andante. Dejando a un lado los sentimentalismos, nos encontramos con un relato de origen bastante correcto. Sin embargo, no ocurre lo mismo con los dos últimos números del tomo, dedicados casi en exclusiva a la Viuda Negra. El primero de ellos —un one-shot del personaje en Miedo Encarnado—, escrito por Cullen Bunn y dibujado por Peter Nguyen, nos ofrece una aventura de espionaje en suelo francés tan eficaz como bien ejecutada. Por fin, un cómic centrado en el espionaje, aunque con la presencia testimonial del superhéroe francés Halcón Peregrino.
El resultado, alejado del tono intimista y trascendental de Spencer, destaca curiosamente sobre los demás, sin llegar a ser nada extraordinario. Cosas del contraste, supongo. La historia, con un golpe de efecto eficaz pero predecible, es lo suficientemente entretenida como para que su inclusión en la colección no nos resulte molesta, aunque no encaje del todo con el tono general. Es en el último número donde el autor acierta de lleno. Un cómic en el que la Viuda Negra lucha por el honor de Bucky Barnes, su amante, supuestamente fallecido en la batalla contra los Dignos.

Criticando que es gerundio
Bajo una crítica feroz a los nuevos medios, la posverdad y el uso sin escrúpulos del clickbait para generar ingresos, el cómic también ofrece una profunda reflexión sobre cómo afrontan los superhéroes la pérdida y la muerte. Y, junto a ello, cómo es percibida por el ciudadano común. Una obra introspectiva en la que Scott Eaton, pese a la falta de acción, demuestra su capacidad para narrar con solvencia desde el dibujo.
¿La clave? Centrarse en la narración y en transmitir con claridad la amplia gama de emociones que plantea el guionista. En definitiva, un tomo peculiar que, lejos de ser una simple pieza de transición entre autores o un añadido innecesario a un evento mayor, consigue ofrecer un buen puñado de historias autoconclusivas. Relatos que, pese a su intrascendencia, mantienen el interés del lector y un nivel más que digno.

Sobre la edición de Marvel Must-Have Vengadores Secretos 3: Miedo Encarnado
Panini cómics edita Marvel Must-Have Vengadores Secretos 3: Miedo Encarnado en un volumen de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras, una introducción de David Hernández Ortega, portadas originales, una galería de portadas alternativas y bocetos. También un tras las cámaras, una cronología, lecturas complementarias y notas.

Marvel Must-Have Vengadores Secretos 3: Miedo Encarnado
Edita: Panini cómics
Editorial Original: Marvel Comics
Autor/es: Nick Spencer, Cullen Bunn, Peter Nguyen, Scot Eaton, Jaime Mendoza, Frank D’armata, Dave Lanphear,
Fecha de lanzamiento: 21 nov. 2024
Idioma: Español
Páginas: 136
Tamaño: 17X26
Contiene: Secret Avengers 12.1, 13-15 y Fear Itself: Black Widow
Formato: Cartoné
Interior: Color
ISBN: 9788410515741
Precio: 20,00€



