Hablamos de Spiderman: La venganza de los Seis Siniestros, excesos y puro caos noventero. Erik Larsen se desata y nos deja un festival de golpes, héroes aleatorios y villanos icónicos. ¿Un cómic legendario o un desmadre sin control?
Erik Larsen llegó a Spider-Man como quien hereda el coche de su hermano mayor: con emoción, pero sabiendo que va a ser comparado hasta la saciedad. Ya había recogido el testigo de Todd McFarlane en The Amazing Spider-Man, pero aquí, en la cabecera secundaria del trepamuros, le tocó hacer el doblete: guion y dibujo. Y con esa libertad creativa, se marcó este Spiderman: La venganza de los Seis Siniestros, un festival de excesos puro y duro. ¿Le bastarían su pasión por el personaje y la experiencia previa para hacer un debut memorable? Bueno, digamos que Larsen no buscaba redefinir al personaje, sino desmelenarse. Y vaya si lo hizo.
Si has visto The Blues Brothers, recordarás eso de «estamos reuniendo a la banda». Pues el Doctor Octopus hace lo mismo, pero en modo supervillano. Nuevo intento de venganza contra Spidey, nuevo plan que no tiene ninguna posibilidad de éxito, y un montón de tipos cabreados con poderes y tecnología absurda dispuestos a demostrarlo. Es el enésimo reciclaje del esquema «más enemigos, más caos«, pero, como cuando de niño ponías a pelear todos tus muñecos en una guerra épica, funciona. Y en el lado de los buenos, lo de «héroes invitados aleatorios» se lleva al extremo: Hulk Parlanchín, Motorista Fantasma, Deathlok y Solo, que está ahí porque… bueno, porque alguien tenía que rellenar.

Los noventa in your face
Si buscas solidez argumental, pasa de largo. Esto es una montaña rusa de explosiones, mamporros y viñetas descomunales, un cómic que define lo que fueron los noventa: hipertrófico, exagerado y sin una gota de drama real. Hay brazos mecánicos por todas partes, ceños fruncidos como si los personajes estuvieran oliendo a podrido, y Mary Jane Watson paseando en ropa interior porque sí. Pero el momento cumbre de despropósito llega con Peter Parker indignado porque a su mujer, actriz en ascenso, le piden enseñar los pechos en pantalla. Ojo, esos son exclusivos para él, libertades sí, pero las justas. Todo es un delirio sin ninguna pretensión más allá del espectáculo puro y duro, y en eso, cumple sin vergüenza.
¿Vale la pena leerlo? Depende. Si lo que quieres es apagar las neuronas y sumergirte en un chute de cómic noventero en estado puro, aquí tienes un festín visual de la mano de un Larsen que, si al guion tropieza, al dibujo vuela. Siempre es un gustazo ver a los Seis Siniestros, pero esto es la quintaesencia de una década donde la sutileza brillaba por su ausencia. Si no viviste los noventa, lo mismo esto te parece un sinsentido, como los plastas que reivindican la Movida madrileña sin que nadie les pregunte. Pero al menos, Larsen dejó de lado el dramatismo oscuro de McFarlane y se entregó al exceso sin remordimientos. Cómic disfrutón, pero con la profundidad de un charco.

Sobre la edición de Spiderman: La venganza de los Seis Siniestros
Panini comics edita este Spiderman: La venganza de los Seis Siniestros en un volumen de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior, papel y reproducción gráfica de la máxima calidad. Como extras un prólogo a cargo de David Hernández Ortega, lecturas complementarias, notas, cronología, un tras las cámaras y diversas portadas de la edición USA.

Marvel Must-Have. Spiderman: La venganza de los Seis Siniestros
Edita: Panini cómics
Editorial Original: Marvel Comics
Autor/es: Erik Larsen, Joe Rosas, Chris Eliopoulos, Gregory Wright, Rick Parker
Fecha de lanzamiento: 17 oct. 2024
Idioma: Español
Páginas: 160
Tamaño: 17X26
Contiene: Spider-Man 15, 18-23.
Formato: Cartoné
Edad: 12+
Interior: Color
ISBN: 9788410513662
Precio: 20,00€



