Americania: Historias de la frontera – Reseña

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Hablamos de Americania: Historias de la frontera, uno de los mejores trabajos de Toppi que ahora podemos ver recopilado en formato integral por Ponent Mon. Once relatos realizados por el maestro del fumetto en su plenitud artística.

Americania
Americania

Un artista como la copa de un pino

Hablar de Sergio Toppi (Milán, 1932-2012) es, para empezar, hablar de uno de los grandes. Comenzó su carrera en 1952, creando ilustraciones para la enciclopedia Mondadori en su versión para los más chicos. Los estudios Pagot (los mismos de Calimero) acogieron a Toppi en 1957 para diseñar dibujos animados. Trabajo que simultaneaba a la vez que colaboraba en revistas tan populares como “Topolino”, “Candido” o “Il Corriere dei Piccoli”. A principios de 70, Toppi empieza a trabajar con Daim Press y Cepim. Es en esta década cuando el autor evoluciona definitivamente y apuntala su característico estilo. Los relatos que componen Americania pertenecen a esta trascendental etapa.

No exagero al decir que un original de este señor quedaría niquelado en una de las paredes del Louvre. El dibujo de Toppi es puro arte, va más allá de la historieta al uso. Su admirado trabajo rompe cualquier esquema al renunciar a la estructura tradicional de la página y devolvernos composiciones de una o varias escenas con un dibujo preciosista, muy elaborado. Arte donde se combinan con maestría las masas de negro, las líneas de tinta y los blancos del papel, de gran importancia en el conjunto narrativo. Conocida es su obsesión por la documentación. Alque que se puede comprobar en los rostros de los personajes, seguramente inspirados en viejas fotografías de la época tratada; Los atuendos, donde no se deja nada al azar y aparecen detallados al máximo; los paisajes, tierras yermas que contrastan con la naturaleza virgen, retratadas con un trazo espectacular.

Interior de Americania
Interior de Americania

Érase una vez en América

Este volumen llamado “Americania: Historias de la frontera” contiene una serie de relatos que comparten localización geográfica en las zonas fronterizas de Norteamérica. Se integra dentro de la colección de Ponent Mon “Maestros del fumetto”, inaugurada con otra obra de Toppi: “Pribiloff y otras historias septentrionales”. Las obras de “Americania” fueron creadas entre los años 1976 a 2007 y están ordenadas cronológicamente. Son historias cortas que provienen de revistas como Il Giornalino – revista iltaliana fundada por el editor católico Ediciones San Pablo de Alba en 1924-; Linus -Alter Linus más tarde-, editada desde 1965 por Milano Libri y que hoy en día continúa publicándose; o Corto Maltese, revista antológica que duró desde el año 1983 hasta el 1993, también editada por Milano Libri. Y no me dejo Comics Art, revista antológica de gran importancia.

La historieta “El heredero”, que cierra el álbum y fue publicada en 2007. Esta apareció por primera vez en el álbum Blues, Mosquito, que junto a ella incluía el relato Blues de 1990 aparecido en la revista Corto Maltese e incluido en “Americania” en penúltimo lugar. Il Giornalino, que acapara seis de las historias, aun siendo un semanario católico dirigido a un público infantil y juvenil, dio a Toppi y otros autores importantes que pasaron por sus páginas -Hugo Pratt, Dino Battaglia, Benito Jacovitti y muchos más- libre creatividad para que narrasen sus trabajos sin cortapisas. No veremos candidez ni ñoñería, no se preocupen.

Interior de Americania
Interior de Americania

Los más duros de la frontera

El relato titulado “El amor a la vida” (1976) es el primer trabajo de Toppi para Il Giornalino. Una adaptación del cuento homónimo de Jack London, en el que se describe la capacidad de supervivencia del hombre frente a la naturaleza más salvaje, representada en el lobo que acosa al protagonista en un ambiente opresivo. Toppi transmite la fuerza del relato de London aunque haya prescindido de una gran parte del texto original.

“Naugatuck 1757” es un relato publicado en la revista Linus en 1976. Una historia breve, pero contundente, que se ambienta en el siglo XVII (Las otras son del XIX) a excepción de las dos últimas, del XX. Nos narra un hecho misterioso -e irreal- acaecido durante el enfrentamiento entre escoceses y británicos durante las guerras jacobitas. ¡La gaita escocesa es la protagonista!

Interior de Americania
Interior de Americania

El realismo mágico y los indios americanos en Americania

De 1977 es “Mientras vivas” donde Toppi demuestra su apoyo al pueblo amerindio. Algo que continuará haciendo en el resto de relatos, demostrando el posicionamiento del autor, siempre apoyando al oprimido. Y detestando al opresor, en este caso el hombre blanco colonizador, todo ello expresado con realismo y respeto.

En “Una sola vez en la vida” (1977) contemplamos un relato de amistad y fidelidad fronteriza basado en una obra de Jack London. Los amerindios regresan en “Little Big Horn 1875” publicada en Alter Linus en 1978, una historia sobre supersticiones y creencias bajo un manto lírico con toques fantásticos. Sobre buscadores de oro trata “Responde a mi pregunta” (1983) con un halo de realismo mágico llevado a la narración por los indios americanos. En “El poso del almirante” (1983) descubrimos que la ironía y la guasa forman parte del lenguaje narrativo de Toppi. Intentar engañar a un indio no va a traer nada bueno, como se ve en la genial ”Una visita para John Colter”, también de 1983.

Una aventura en color y dos ambientadas en el siglo XX

El Japón tradicional es otro de los temas que gustaban al milanés y nos ofrece una historia a color que contiene tiros, brazos mecánicos y una katana muy especial, que por ello la narración se titulada “Katana”. Publicada en 1988 en Comic Art, la revista del espectáculo dibujado, como rezaba en la cabecera y que incluyó en sus páginas a multitud de autores de éxito internacional.

Finalmente, el volumen se cierra con dos historietas protagonizadas por afroamericanos, ambas de corte fantástico, no exentas de humor. “Blues” gira en torno a la música, al igual que “El heredero”, pero en esta última mezclándolo con la religión vudú en un relato más sombrío. En “Americania” se publican por primera vez en castellano, lo que provocará la alegría de los fans de Toppi.

Interior de Americania
Interior de Americania

Edición y consideraciones finales de Americania

Americania es, en conclusión, un fumetto muy interesante y entretenido, con historias de toda índole, algunas divertidas, otras más graves, pero todas relatadas con la voz inigualable de Sergio Toppi, uno de los maestros indiscutibles de la Historieta, que aporta un guion soberbio, fluido y milimetrado que nos hará reflexionar, acompañado con unas ilustraciones que son pura gloria, en la que destacan los rostros de los personajes, detallados y de una originalidad extrema.

Ponent Mon edita este “Americania” en un volumen a tapa dura con un tamaño tipo álbum. Más de 200 páginas en blanco y negro, con la excepción de “Katana” que se nos ofrece en color.  Incluye un prólogo muy interesante de José E. Martínez, estudioso de Toppi donde los haya, que se ocupa también de la traducción y de añadir notas en cada relato que se desglosan en las tres últimas páginas.

Americania – Historias de la frontera
Edita:
Ponent Mon
Autor: Sergio Toppi
Formato: Cartoné
Tamaño: 216X292 milímetros
Páginas: 208 Blanco y negro y color
ISBN: 978-84-17318-99-4
Precio: 30,00 €

Americania - Historias de la frontera

NUESTRA NOTA - 85%

85%

MUY BUENO

Americania: Historias de la frontera” es un auténtico lujo para los fans del maestro italiano y para los amantes del buen cómic. No hay que dejarlo pasar.

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