Hablamos del tomo Batman/Catwoman: La guerra de Gotham, un crossover con una gran idea de partida que pierde algo de fuerza en su desarrollo, pero mantiene el interés gracias a sus personajes y un espectacular apartado gráfico.
Antes de hablar de este Batman/Catwoman: La guerra de Gotham, un poco de contexto. Mucho antes de que Chip Zdarsky se hiciera con los guiones de Batman, Grant Morrison capturó a la perfección el espíritu paranoico del Caballero Oscuro sin la parte de Bruce Wayne con la creación del Batman Zur—En—Arrh, una personalidad de respaldo creada para evitar que su mente fuera secuestrada. Utilizado por Zdarsky en los dos primeros tomos de DC Premiere. Amanecer de DC: Batman, el «personaje» permitió al guionista experimentar, con su presencia, un marcado giro hacia la oscuridad, en un Batman que fue llevado al límite por Failsafe y que sufrió, además, un viaje multiversal.
Después de estos tensos vaivenes físicos y mentales, Batman, a su regreso, vio cómo Deadman tomaba posesión de su cuerpo para evitar la amenaza de Insomnia y sus Terrores Nocturnos. Un esfuerzo sobrehumano más, que dejó a nuestro héroe ausente durante ocho semanas. Tiempo suficiente para que Catwoman cambiase las reglas del juego en Gotham, entrenando a los antiguos esbirros de los enemigos del Hombre Murciélago con el fin de robar solo a los ricos, sin víctimas y donando un porcentaje a obras sociales. Un enfoque diferente sobre cómo obrar contra el crimen con el que Batman, al despertar, no está conforme. Con el pomposo, y un poco exagerado, título de La Guerra de Gotham, este volumen contiene en su interior los siguientes números USA.

Cuando Gotham divide a la Batfamilia
Los #137—138 de Batman, los números #57—58 de Catwoman, con el añadido del Batman / Catwoman: The Gotham War — Battle Lines #1 como especial de arranque, los dos números correspondientes a Batman / Catwoman: The Gotham War — Red Hood #1—2, dedicados a Capucha Roja y el Batman / Catwoman: The Gotham War – Scorched Earth #1 como número especial de cierre. Todo un evento autoconclusivo que tiene su mayor debe en el mal encaje entre los guionistas y lo poco cohesionados que están sus dibujantes. Aunque, curiosamente, todos son excelentes y brillan a gran altura. Lo que hace interesante Batman/Catwoman: La Guerra de Gotham tiene que ver con lo interesante de su premisa inicial. Al confrontar un Batman infectado por el pensamiento dicotómico de Zur-En-Arrh con los grises aceptables de la opción de Selina.
Para empezar, proyecta a los miembros de la Batfamilia hacia un escenario de «mal aceptable» que divide a sus componentes. Especialmente por la decisión firme de Red Hood de colaborar con Catwoman. Una elección que llevará a Batman a tomar una forma de actuación contra Jason Todd tan polémica y radical como, aparentemente, fuera del personaje. Pero que anticipa futuras buenas historias. Después de esto, el foco de atención se desvía de esta interesante batalla conceptual en cuanto entra en escena el verdadero villano del evento, Vandal Savage. Su presencia, además de generar abundantes golpes de efecto como cuando realiza la compra de la Mansión Wayne, propone, además, una lucha más genérica.

Una premisa brillante que pierde impulso
Sobre todo cuando se apropia del ejército de Catwoman para sus propios fines. Como si su mera presencia opacara las virtudes esbozadas al comienzo, para dar paso a un conflicto más anodino, por común. Uno que proporciona la acción demandada por un crossover de esta calaña, con un fin de fiesta espectacular. Pero lastrado por su condición de trámite dentro de, esperemos, un feudo más largo entre el Caballero Oscuro y su nuevo antagonista. Más si cabe, ahora que conoce su identidad secreta. Es una lástima que se aparque la vena más conceptual del tebeo por un plan random. Uno que pivota sobre el meteorito que proporcionó sus poderes a Savage y cuyo impacto sobre la Tierra queda bastante diluido, cuando es en las relaciones de un Batman cada vez más aislado, paranoico y cansado, donde está el interés del cómic.
Ver a Nightwing tomar la drástica decisión de impedir que Bruce pueda acceder a la Batbox, cómo se plantea la relación entre Batman y Catwoman después de este enfrentamiento, o el dilema provocado por las limitaciones actuales de Capucha Roja es mucho más estimulante que una explosiva batalla contra unos enemigos que quieren recuperar su estatus y sus sicarios. Aunque, también hay que reconocerlo, esta tiene en su desarrollo momentos brillantes —con Tim Drake como MVP— y un apartado gráfico magnífico a lo largo de todo el cómic. No es el tebeo perfecto, por deslavazado, pero sí que contiene en su interior suficientes elementos para ser disfrutado sin muchas complicaciones. Es más, no me importaría que, con una coordinación más satisfactoria, este tipo de cruces de colecciones entre la Gata y el Murciélago fueran más frecuentes a lo Sirenas de Gotham. Los personajes y su situación sentimental lo merecen.

Sobre la edición de Batman/Catwoman: La guerra de Gotham
Panini Cómics publica Batman/Catwoman: La guerra de Gotham en un volumen de formato rústica. En el interior, papel y reproducción de buena calidad. Como extras, un prólogo de Xavi Sanz Serrano y una galería de portadas alternativas.

DC Premiere. Amanecer de DC. Batman/Catwoman: La guerra de Gotham
Edita: Panini cómics.
Editorial Original: DC COMICS.
Autor/es: Chip Zdarsky, Tini Howard, Matthew Rosenberg, Nikola Čižmešija, Nico León, Jorge Jiménez, Mike Hawthorne, Adriano Di Benedetto, Mark Morales, Wade von Grawbadger, Romulo Fajardo Jr., Tomeu Morey, Veronica Gandini, Rex Lokus, Arif Prianto, Clayton Cowles, Lucas Gattoni, Troy Peteri,
Fecha de lanzamiento: 19 feb 2026.
Idioma: Español.
Páginas: 256 pags.
Tamaño: 17×26 cm.
Contiene: Con Batman/Catwoman: The Gotham War: Battle Lines, Batman 137-138, Catwoman 57-58, Batman/Catwoman: The Gotham War: Red Hood 1-2 y Batman/Catwoman: The Gotham War: Scorched Earth
Formato: Rústica.
Interior: Color.
ISBN: 9791370134891
Precio: 20,00€



