Hablamos de Batman: La Saga Cinematográfica, una mirada al fenómeno de la Batmanía, las adaptaciones al cómic y el impacto de las películas que marcaron a varias generaciones.

Tim Burton, la Batmanía y más cosas.
Antes de comenzar con la reseña de Batman: La saga cinematográfica, tendríamos que irnos a finales de la década de los ochenta. En 1989, Tim Burton trajo su visión de Batman al cine. Aunque la elección de Michael Keaton como Bruce Wayne generó dudas (en tiempos sin redes sociales, pero con cartas de protesta), la película se convirtió en un fenómeno mundial que detonó la “Batmanía”. Ya fuese en las revistas, cómics o a la propia productora de turno, ya puestos. Michael Keaton no era considerado una elección obvia para el papel del playboy multimillonario. Pero ese elemento no hizo que la tercera película de Burton fuese un auténtico taquillazo y detonase la denominada “Batmanía” a nivel mundial.
El fenómeno incluyó un merchandising desmedido, presentaciones de Prince disfrazado de Joker interpretando temas de la película, y otros eventos que darían para un artículo completo. Estamos acabando los años ochenta, y en los susodichos había algo que se solía hacer –algo que ha ido desapareciendo con los años– que es la adaptación de una película a su versión cómic. Muchas ha habido. Muchísimas. El Mago de Oz, Blade Runner, Alien, Superman. Casi innumerables. Y no era de extrañar que Batman tuviese la suya. Así como las sucesivas entregas que tuvo. Hasta que Batman Begins finiquitó esa tradición en cuanto al Hombre Murciélago se refiere. Lo curioso es que yo llegué a leer la versión cómic de Batman de Tim Burton antes de ver la película, pero esa… es otra historia.

Dennis O´Neil al mando.
Un guionista que conocía muy bien al personaje fue el elegido por la editorial DC para la primera adaptación cinematográfica de Batman al cómic, así como las sucesivas. ¿Su nombre? Dennis O’Neil. Así que lo tendremos presente en Batman, Batman Vuelve, Batman Forever y Batman y Robin. O’Neil contó con la colaboración de artistas destacados como Jerry Ordway, Steve Erwin, Michael Dutkiewicz y Rodolfo Damaggio, quienes aportaron su estilo a las adaptaciones. Eso sí, la labor de Ordway tenía su ventaja, ya que adaptaba algo ya hecho y simplemente tenía que dar indicaciones de cómo trasladar eso al cómic. Obviamente resumiendo diálogos o algunas escenas que en la gran pantalla –siendo sinceros– quedaban bastante mejor.
Una de ellas, por poner un ejemplo, sería la transformación de Michelle Pfeiffer en “Batman Vuelve” cuando intentan asesinarla. Siendo lamida por los gatos y viendo sus convulsiones. Renaciendo en lo que sería una de las villanas míticas del personaje justiciero de Gotham. Pero ya sabemos cómo funciona esto. Incluso alguna que otra vez se ha hecho una adaptación en viñetas con el guion que ha pasado la productora y luego el resultado final del film no se ha visto según qué cosas. Más que nada, porque el director de turno ha decidido que tal o cual escena no cuadraba con lo que tenía en mente. Una decisión que resulta interesante para quienes disfrutan comparando las diferencias entre guion y producto final.

Batman (1989). Cuando Michael Keaton se enfundó el traje de Batman.
Como dato curioso hay que destacar a la editorial Zinco, la cual llegó a publicar dos versiones del cómic. Una en formato prestigio y otra en grapa. Con diferencias tanto en la portada como en la calidad del papel del interior. Se veía que el éxito de la película “obligaba” a aceptar que el merchandising podía verse duplicado también en la versión comiquera. Teniendo la versión barata –275 pesetas– y la cara –550 pesetas– en las estantes. Algo que repitió también con “Batman Vuelve”, tres años después, aquí yéndonos a las 300 y 700 pesetas respectivamente. La adaptación en cómic podríamos decir que es literal, salvando algunas “cositas” como la que he comentado antes de Catwoman en “Batman Vuelve”.
Resumiendo escenas, diálogos o momentos que en la gran pantalla se pudieron disfrutar. Así que el tan famoso y mítico “Soy Batman” que dice Keaton, será sustituido por “Soy la noche”. O la espectacular entrada de Batman rescatando a Vicky Vale también sufre su paso al dibujo. Pero es algo que no se puede evitar cuando el celuloide pasa al dibujo (añadiendo también la ausencia de música). El dibujante Jerry Ordway cumple con el cometido que suele ser en estos casos. Que es el de mostrar los rostros de los personajes con cierto parecido al de los reales. De ahí que se puedan reconocer a Michael Keaton, Jack Nicholson, Kim Basinger, Jack Palance y el resto de secundarios que conformaban la película.

No es una mala adaptación en líneas generales.
Leyendo el cómic y salvando las cosas que he mencionado antes, la historia llega a ser entretenida. Mostrando el origen del superhéroe y también poniendo a Jack Napier (Jack Nicholson) como el asesino de los padres de Bruce Wayne y al mismo tiempo convirtiéndose en el Joker. Un cambio que desde luego pudo escocer a más de uno pero que al mismo tiempo tiene su puntito gracioso si lo analizamos. Tanto Dennis O´Neil como Jerry Ordway cumplen con su tarea de plasmar la película revienta taquillas y mostrar lo que se pudo ver en los cines. Un complemento más dentro de la vorágine que hubo de merchandising y que más de uno igual atesore con cariño.
El murciélago volvió acompañado.
Se subió el listón. Algo que en las sucesivas entregas también recogió el testigo. Aumentar el número de enemigos del Hombre Murciélago. Si en Batman teníamos al Joker, en Batman Vuelve tendríamos al Pingüino y a Catwoman. Otros dos villanos emblemáticos del mundillo de este héroe. Nuevamente con Dennis O’Neil trasladando al cómic la película de 1992. Tuvo buena taquilla, pero no tanta como la de su predecesora. Para algunos una película más “Burton” que la anterior. Con momentos muy recordables y graciosos. Entra Steve Erwin y sale Jerry Ordway en el dibujo. Aquí, los parecidos físicos con los actores originales ya se dejaron de lado por completo. Quizás Michael Keaton un poco –por sus morritos tan característicos– y Danny De Vito por su aspecto de Pingüino. Pero Christopher Walken o Michelle Pfeiffer se parecen lo mismo que un huevo a una castaña.
Nuevamente, hablamos de una adaptación literal y con los consabidos cambios o detalles resumidos/omitidos. Una aventura donde una vez más los villanos se comen al héroe en cuanto a importancia, algo que ya pasaba con el Joker en el anterior film. No es que Michael Keaton falle como Bruce Wayne o Batman, sino que un villano bien interpretado, como Danny DeVito o Michelle Pfeiffer, tienden a eclipsar al héroe. Con lo que Danny De Vito y Michelle Pfeiffer acaban dejando en segundo lugar al Señor de la Noche. Al comparar el dibujo, Erwin queda en –clarísima– desventaja frente a Ordway. Rostros estáticos en su mayoría y nada de emociones en muchas ocasiones. Incluso algunos momentos recordados no acaban teniendo su plasmación como deberían, siendo mostrados en una mísera viñeta pequeña. Eso sí, generoso en multitud de dibujos y ausente de splash-page para ahorrarse trabajo.

Y llegó… Joel Schumacher.
Es gracioso que un director como Joel Schumacher con filmes tan interesantes como Jóvenes Ocultos, Un Día de Furia o Última Llamada, perpetrase dos cosas tan aberrantes. Tras las oscuras y góticas adaptaciones de Burton, Schumacher trajo un giro radical con Batman Forever (1995) y Batman y Robin (1997), apostando por un tono más ligero y colorido que dividió a los fans. Con el tiempo, pudimos ver estas películas como un homenaje a la serie de televisión de los años sesenta. Tomándonos dichas películas como comedias, simple y llanamente. Cierto es que las de Tim Burton podían tener dicho elemento, pero aquí se eleva todo a un nivel de ridículo y con no pocos momentos vergonzosos. Solo el poner el cerebro en OFF puede salvarlo todo y echarte no pocas risas. O quizás sean una maravilla oculta y no hayamos sabido encontrarle el tranquillo a las dos citadas.
Todo ello con actores conocidos como Val Kilmer, Nicole Kidman, Tommy Lee Jones, Jim Carrey –a Chris O´Donnel. me lo salto porque me parece un pedorro– junto a Arnold Schwarzenegger, Uma Thurman o George Clooney. ¿Qué podía fallar? Podríamos decir que todo, o quizás el tono. Finalmente, tuvimos que esperar unos cuantos años hasta que hubo una película después de “Batman y Robin”. Más concretamente, once años, hasta que llegó Batman Begins (2008) de la mano de Christopher Nolan. Formando el inicio de su tan conocida trilogía. Pero estábamos todavía en las adaptaciones de cómic de películas a la gran pantalla, así que tuvimos otras dos de las filmadas por Schumacher.

Ni el dibujo se salva este Batman: La saga cinematográfica
Fiel a las películas que se basan. Los cómics son para mear y no echar gota. Dennis O´Neil sigue estando en los créditos como adaptador del guión a la versión en viñetas. Se intenta en cierta manera trasladar ese colorido tan particular que vimos en la gran pantalla (con cositas hasta fosforitas –no preguntéis-), pero una vez más en ambos cómics (Batman Forever y Batman y Robin) se pasa por el forro el intentar emular los rostros de los protagonistas. Vale, puede ser una obsesión mía, lo reconozco. Pero alguien me puede poner como ejemplo el “Dracula de Bram Stoker” dibujado por Mike Mignola y me gana la partida. Aun así, una cosa es Mignola que se le perdona todo y otra bien diferente estos dibujantes.
Ya que hablaríamos de un complemento de la película y al menos ver a los actores y actrices no habría estado nada mal.Todo se resume de la siguiente manera. Adaptaciones para salir del paso con dibujantes que en ocasiones no llegan ni a cumplir –como son Michael Dutkiewicz y Rodolfo Damaggio-, pero que cumplen el cupo de merchandising de la época. La peli y el cómic. Igual que también se hacía con su versión en videojuego. Algo que también se ha perdido en los últimos años. Así que para coleccionistas o completistas es evidente que este tomo es imprescindible en sus estanterías. Como calidad de las historias, hablaríamos más bien de un cincuenta por ciento. Ahí ya entra la valoración personal de cada uno.

Sobre la edición de Batman: La saga cinematográfica
Ecc Ediciones publica este Batman: La saga cinematográfica en un volumen de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras tenemos pruebas de imágenes (bocetos) de Jerry Ordway para el cómic de la adaptación de Batman. Tales como Bruce Wayne y su alter ego, Joker y Vicky Vale. Artículo introductorio de Akiva Goldsman con el nombre de “No sé exactamente cuando entró Batman en mi vida”. Fran San Rafael termina el tomo con otro artículo titulado “Batman. El Murciélago en la gran pantalla” a cargo de Fran San Rafael.

Batman: La saga cinematográfica
Edita: ECC Ediciones
Lanzamiento: 28/08/2024
Editorial original: DC Comics
Contiene: Batman: The Official Comic Adaptation of the Warner Bros. Motion Picture, Batman Returns: The Official Comic Adaptation of the Warner Bros. Mtion Picture, Batman Forever: The Official Comic Adaptation of the Warner Bros. Motion Picture, Batman and Robin: The Official Comic Adaptation of the Warner Bros. Motion Picture USA
Autor/es:José Luis García-López, Jerry Ordway, Rodolfo Damaggio, Steve Erwin, Michal Dutkiewicz, Dennis O’Neil
Formato: Cartoné
Tamaño: 17 x 26 cm
Páginas: 288 pags
Interior: Color
ISBN: 978-84-10330-30-6
Precio: 36,50€


