Hablamos de Wesley Dodds: Sandman, el regreso del detective enmascarado que marcó la Edad de Oro, renovado con maestría para una nueva generación

¿Sandman? ¿Pero hay más de uno?
Antes de hablar de este Wesley Dodds: Sandman, un poco de contexto. Creado en 1938 por Gardner Fox y Bert Christman, Wesley Dodds, el primer Sandman, incorporó todos los elementos característicos de los ‘mystery men’ de la era dorada del pulp. Sus atributos parecían la fusión de los incipientes superhéroes y los detectives enmascarados que resolvían crímenes desde las novelas baratas y los seriales radiofónicos. Contaba con toques del imaginario superheroico. Como sus pistolas de gas somnífero –que provocaban pesadillas y obligaban a los villanos a decir la verdad– y la habilidad para modular la mecánica de sus aventuras detectivescas.
¿Cómo? Introduciendo a un joven compañero y a una novia muy alejada del cliché de la damisela en apuros, conseguiría extender su círculo de protagonismo hacia su inclusión en la Sociedad de la Justicia de América. La idea original, como la de tantos personajes de la Edad de Oro, consiguió pervivir a lo largo de los años en diferentes reencarnaciones, siendo la más famosa, Sandman Mystery Theatre, publicada en los noventa por el sello Vertigo, con guiones de Matt Wagner y Steven S. Seagle y que duró 70 números y un anual. Este largo recorrido dejó su marca como serie de culto y propició su regreso en varias ocasiones.

Recuperando -y muy bien- viejas glorias
Primero como Linterna Negra en La Noche más Oscura y después como coprotagonista de Terrores Nocturnos junto a Deadman, en el reciente evento de DC. Este Wesley Dodds: Sandman del mismo Robert Venditti, que ya hizo un trabajo destacado de síntesis del célebre imaginario del Superman de Christopher Reeve con su eficaz Superman 78 y su posterior secuela, no es más que una puesta al día del personaje. Un nuevo periplo englobado en la nueva reentrada de la Sociedad de la Justicia en la continuidad deceíta tras el Amanecer de DC.
La historia aprovecha los tropos literarios del pulp detectivesco para mostrar que el entorno ideal de este personaje son las aventuras ambientadas en los años 40. Lejos del frenesí de los macroeventos editoriales antes mencionados, esta nueva aventura propone una dinámica narrativa de resolución de enigmas. Así, recupera su esencia como uno de los primeros investigadores superheroicos. El tebeo parte de esa remembranza seductora, para nutrir una trama que da por hecho, desde un principio, el origen de Sandman -además del conocimiento de su secreto por parte de su mayordomo y su novia- y acaba demostrando que no es necesario contarlo todo para hacernos partícipes de la esencia del personaje.

Momento adecuado, persona adecuada
Una idea que gracias a las implicaciones íntimas y personales de un caso que afecta directamente al corazón de la personalidad pacifista del héroe, justo antes de la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, consigue transmitir fehacientemente los horrores provocados en la psique de Doods por los recuerdos de su padre. Unos terrores, heredados, que inundan las pesadillas y conforman la personalidad de Sandman. En un entorno urbano donde conviven los ecos lejanos de la guerra en Europa con los intereses militares estadounidenses, un joven Wesley Dodds quiere vender al ejército una variante de su gas somnífero para hacer la guerra más humanitaria.
El robo y posterior utilización de las fórmulas mortales que antecedieron a la definitiva es el eje vertebrador del misterio. El caso revela traiciones y origina nuevos aspectos que definen mejor a Sandman. No existen demasiados interrogantes, es más, el misterio solo tiene un sospechoso lógico y, obviamente, es el culpable. Además de tener una resolución demasiado forzada. Aunque no destaca por su originalidad, el cómic transmite suficiente oficio y cariño como para resultar interesante tanto a nuevos lectores como a los veteranos.

Un dibujante en su salsa
En el aspecto gráfico, Riley Rossmo ha encontrado su lugar indicado. Con un estilo vintage, trazos estilizados y diseños elegantes, su arte encaja perfectamente con la narrativa del cómic. Evocando con su trabajo a los cómics de la época que representa. Además, el colorista Iván Plascencia al utilizar una paleta luminosa, ayuda al lector a recordar que la Edad de Oro, también, destacaba por su brillante colorido. En este cómic, donde el gas tiene un papel central, Rossmo aprovecha matices cromáticos únicos en cada variante para dotarlos de una narrativa visual excepcional.
El arte del dibujante brilla, además, en la coreografía de las luchas y en los diseños de página, siempre variados y diferenciados. Resaltando con brillantez la emotividad de las escenas mediante la utilización de los focos de luz. En resumen, un cómic que cumple su objetivo como puerta de entrada a un personaje veterano y de culto, ofreciendo una actualización contemporánea sin repetir fórmulas del pasado.

Sobre la edición de Wesley Dodds: Sandman
Ecc ediciones publica Wesley Dodds: Sandman en un tomo de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras un prólogo de Fran San Rafael y una galería de portadas alternativas.

Wesley Dodds: Sandman
Edita: Ecc Ediciones
Lanzamiento: 10/09/2024
Editorial original: DC Comics
Contiene: Wesley Dodds: The Sandman núm. 1-6 USA
Autor/es: James Tynion IV, Robert Venditti,
Riley Rossmo, Lisandro Estherren, María Llovet, Patricio Delpeche
Formato: Cartoné
Tamaño: 16,8 x 25,7 cm
Páginas: 144 pags
Interior: Color
ISBN: 978-84-10330-69-6
Precio: 21.50€


