Hablamos del tomo Biblioteca Marvel Capitán América 5, un volumen de contrastes donde Cráneo Rojo y los nazis gadgeteros brillan con fuerza antes de dar paso a un Stan Lee en modo rutina, sostenido por un Jack Kirby espectacular.
Este Biblioteca Marvel Capitán América 5 está dividido en dos partes claramente diferentes. Por un lado, seguimos con la amenaza del Cuarto Durmiente —que despertó al final del número anterior— y por ello, también, continuamos la presencia de Cráneo Rojo y su caterva de nazis. Y por otro, tres capítulos autoconclusivos derivados del poco interés de Stan Lee por leer los tebeos de los Vengadores y de seguir su continuidad. Que trabajen otros. Ídolo. Hay algo muy divertido en la utilización de los personajes femeninos por parte de Stan Lee. El guionista, qué tonto no es, presentó a la Agente 13 como heroína de apoyo, tanto sentimental como de campo, para aportar algo de toque femenino a este campo de nabos.
El problema está, como siempre, en el uso del personaje. Stan Lee —y Jack Kirby— eran dos señoros de cuidado y en la vergonzosa culminación de la amenaza del Cuarto Durmiente tenemos uno de esos ejemplos que nos produce ese alipori característico de esta etapa del universo Marvel. Porque derrotar al robot con el poder del “temor” femenino de ver a su hombre en peligro solo tiene un nombre: machirulada. En serio, es bastante ofensivo, la verdad. Por si fuera poco, después de esto, la machistada continúa con el secuestro de Sharon Carter con el único fin de atraer al Capitán América a la Isla de los Exiliados. Objetivo cumplido en una escena chanante porque la atrapan mientras bailaba con Steve en una boîte y pasan lo más grande de capturarlo. Eso le pasa a Cráneo por contratar masillas cutres.

Nazis con gadgets y un Steve Rogers contra las cuerdas
Total, que nuestro querido abanderado va a la isla en plan rescate para acabar prisionero con una tirita nuclear pegada a la nuca que si se la quita detonar una bomba de hidrógeno en Washington D. C., Todo un papelón o como dice el título del último episodio de esta saga: “Esclavo de Cráneo”. Un número que tiene su punto álgido es una lucha a puro puño contra un Dream Team de lo nazi. Un equipo de ensueño fascista con gadgets molones que parece sacado de la Junta por la Paz de Donald Trump. A saber, Cadavus, el monarca de la silla asesina. Mano de Hierro Hauptman, el carnicero de Baviera. Gruning y su látigo eléctrico. Krunski, un ruso que, sinceramente, no sé qué pinta aquí, y mi favorito, Baldini y su bufanda mortal. ¿Porque… hay algo más italiano que un hombre con fular? Definitivamente, no.
Un fin de fiesta espectacular a la altura de una saga muy divertida y pintona. Después de esto le llega el turno a Stan Lee en modo piloto automático. Tres historias unitarias que empiezan con nuestro hombre en plan mohíno buscando desesperadamente una misión con la que olvidar a Sharon Carter. ¿El motivo? Ver una película de Bucky y deprimirse. Eso sí, por lo que sea se le olvida decirle a la Agente 13 que han cortado. Detalles sin importancia. La cuestión es que hay una terrible bomba sísmica a punto de explotar en la ciudad y además de nuestro hombre la buscan también un trío del malandros formado por el Espadachín, el Láser Viviente, y comandado por un gabacho: Batroc. ¿Hay algo más humillante que te lidere un franchute? No sé, pero eso está seguramente en mi top cinco.

Kirby al rescate: terror, dramatismo y viñetas memorables
Consecuencias de todo esto, tres peleas como tres soles, un discurso patriótico de chichinabo y la bomba desactivada en el proverbial último segundo. Luego le llega el turno a otro de los enemigos recurrentes del Capitán América: los pérfidos chinos, en un delirio de historia que, solo por las risas, merece la pena. En ella, una especie de comandos orientales comandados, gracias al cachondo de Jack Kirby por el mismo Mao Tse-Tung, se hacen con la fórmula de los Simulacros Dotados de Vida de S.H.I.E.L.D. con el misterioso fin de ejecutar la “operación réplica”. Mientras tanto, un agente de S.H.I.E.L.D. pone sobre aviso a Steve de que en Hollywood están haciendo películas falsas donde se ve al Capitán América ejecutando prisioneros en la Segunda Guerra Mundial. Como dos y dos son cuatro y solo tenemos veinte páginas, ambos hechos están relacionados.
Y sí, la cosa acaba teniendo que luchar nuestro héroe contra una réplica suya en los decorados de la empresa cinematográfica que ha ido a investigar. Sencillo argumento con moraleja final de las que dan vergüencita ajena. Por último nos queda la primera aparición del Doctor Fausto, un psiquiatra que quiere volver loco al Capitán América recreando otra vez la muerte de Bucky. Un número que destaca, sobre todo, por el espectacular talento para el terror de Jack Kirby, con viñetas cargadas de un dramatismo portentoso. Un número 5 de esta Biblioteca Marvel: Capitán América que pese a sus altibajos sigue manteniendo un nivel medio-alto, pero que se resiente un poco en su segunda mitad debido a su intencionada falta de conexión con el resto del universo Marvel.

Sobre la edición de Biblioteca Marvel Capitán América 5
Panini cómics edita este Biblioteca Marvel Capitán América 5 en su habitual formato de tapa blanda con solapas, único de esta colección. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras tenemos el correo de los lectores de la edición USA de la época, portadas originales y bocetos de Jack Kirby. También un artículo de Raúl López y un epílogo de Stan Lee. Asimismo contamos con la ya usual —y siempre interesante— sección La Era Marvel de los Cómics —febrero a agosto de 1968— en la zona final del tomo.

Biblioteca Marvel 96. Capitán América 5
Edita: Panini cómics
Autor/es: Jack Kirby, Stan Lee, Syd Shores, Dan Adkins, Frank Giacoia,
Fecha de lanzamiento: 21 ago 2025
Idioma: Español
Páginas: 160 pags.
Tamaño: 17×26 cm.
Contiene: Captain America 102-107
Formato: Rústica con solapas.
Edad: 10+
Interior: Color.
ISBN: 9791370131098
Precio: 13,95€



