Hablamos del tomo El mortal Thor 2, un brillante juego de espejos donde Al Ewing convierte el misterio en la mayor fortaleza del Dios del Trueno
El ecuador de esta propuesta metaficcional se consolida con fuerza en El mortal Thor 2, un volumen que expande de forma brillante la mentira ontológica introducida en los números anteriores. Ewing traslada temporalmente la acción al corazón de Asgard para mostrarnos un espejo profundamente distorsionado de la realidad mitológica. Todo en el reino dorado resulta vagamente familiar para el lector veterano, pero al mismo tiempo se percibe sutilmente diferente y perturbador. Magni, el supuesto hijo de un desaparecido Thor, se alza como el centro indiscutible de atención y el nuevo campeón de la corona sin que nadie en la corte ose cuestionar su legitimidad. La normalidad y la absoluta falta de dudas entre los asgardianos nos obligan a sospechar que somos nosotros quienes padecemos de paranoia ante este adormecimiento generalizado.
Mientras la ilusión mantiene anestesiada a la corte celestial de Sif, Balder y Amora asistimos a una épica pero sospechosa batalla victoriosa contra el trol Ulik, pero algo chirría. Ya en la tierra Sigurd Jarlson termina arrestado tras defenderse legítimamente del violento ataque perpetrado por los nuevos Hijos de la Serpiente. Al recuperar su libertad, es secuestrado por el corrupto Donald Blake, quien decide someterlo a una ordalía puramente analógica y desprovista de cualquier fasto divino. Sigurd es obligado a combatir cuerpo a cuerpo contra Cobra, enemigo clásico del panteón de Thor. La victoria del musculoso obrero de coleta se resuelve con una contundencia física aplastante. Dejándonos una vez más en el ecuador del tomo sin saber a ciencia cierta si su descomunal fuerza responde a una naturaleza divina o humana.

Al Ewing profundiza en el gran misterio que rodea a Thor
Una ruptura conceptual de la obra se produce finalmente en el número 6, donde empezamos a atisbar alguna respuesta. Es en este clímax donde Lukky, Odin y Blake parecen dar pistas de algo que podria, o no, estar por llegar. La inclusion de Roxxon y algunos detalles menores, casi de segundo plano, plantan semillas en nuestra cabeza. Pero de momento, no hay certezas, solo rumores. Y es que la serie fusiona magistralmente la vulnerabilidad y desorientacion del mortal frente al poder del mito. Ewing demuestra que la identidad no la dictan mas que los actos y las historias que decidimos defender. Una de las ideas troncales de Thor, que rima con el viaje del heroe en su primera venida a nuestro mundo para ganar su dignidad ante Odin hace decadas. Algo que transforma este cierre de arco en un rotundo triunfo de la narrativa pura.
Uno de los mayores aciertos de esta etapa es su fantástica accesibilidad para toda clase de lectores. Aunque constantemente se repite que nos encontramos ante el segundo acto de la larga estancia de Al Ewing al frente del Dios del Trueno, este cambio de tercio radical puede disfrutarse plenamente desde cero. No es necesario haber pagado previamente el peaje de lectura de las veinticuatro grapas de la anterior e igualmente deliciosa Inmortal Thor. Las conexiones existentes son puramente tangenciales y no configuran en absoluto una asignatura troncal obligatoria para comprender el conflicto actual. Ewing ha diseñado un punto de arranque sumamente fresco e independiente. Uno que recupera con éxito numerosos tropos de la era clásica del personaje, despojándolos de continuidad farragosa para ofrecer una lectura ágil, directa y sumamente estimulante.

Magni, Donald Blake y el inquietante nuevo equilibrio de Asgard
En el plano visual, el relevo artístico mantiene las cotas de calidad gracias a la incorporación del dibujante Juann Cabal en la cuarta grapa de la colección. Cabal realiza una labor formidable al emular con absoluta precisión el estilo limpio y de línea clara característico de Pasqual Ferry. Garantizando así una continuidad gráfica impecable que no desmerece en absoluto el trabajo de su compañero. El dinamismo de sus escenas de acción y la expresividad de los rostros sostienen el empaque y la dignidad que Ferry imprime en el resto del volumen. Ambos artistas logran equilibrar la tosquedad del mundo urbano con la majestuosidad de los entornos mitológicos. Por su lado las icónicas portadas de Alex Ross continúan funcionando como el escaparate comercial perfecto, dotando a la serie de un atractivo visual clásico e imponente.
Como conclusión definitiva, estos dos volúmenes iniciales conforman un vibrante tour de force que recompensa generosamente al lector que acepta dejarse llevar por la corriente de misterio propuesta por el guionista. Ewing firma un profundo estudio ontológico sobre la maleabilidad de los mitos modernos, camuflado bajo la forma de un relato de misterio profundamente adictivo. Nunca vamos narrativamente un paso por delante de los personajes. Y ese desconcierto inicial se revela como una maniobra tan arriesgada como acertada para renovar el interés por el personaje. Si estás dispuesto a aceptar este travieso juego de equívocos y esperas pacientemente a que Ewing despliegue sus piezas, te encontrarás ante una de las etapas más inteligentes, frescas y endiabladamente divertidas del cómic superheroico actual.

Sobre la edición de El mortal Thor 2
Panini Cómics edita El mortal Thor 2 en un volumen de tapa blanda. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras, galería de portadas, canon y variantes y un spot—on firmado por Bruno Orive.

El mortal Thor 2
Edita: Panini Cómics.
Editorial Original: Marvel Comics
Autor/es: Al Ewing, Pasqual Ferry, Juann Cabal, Mattia Iacono, Matt, Milla, Joe Sabino, Alex Ross,
Fecha de lanzamiento: 14 may 2026.
Idioma: Español.
Páginas: 80 pags.
Tamaño: 17×26 cm.
Contiene: The Mortal Thor 4-6
Formato: Comic-Book con lomo
Interior: Color
ISSN: 977308196200000002
Precio: 8,95€



