Hablamos del tomo Espíritus de Venganza: Su nombre es Venganza, una reunión de Motoristas Fantasma repleta de fuego infernal, nostalgia noventera y acción constante que entretiene más de lo que deja huella.
Espíritus de Venganza: Su nombre es Venganza abre con un atribulado Michael Badilino escapando del infierno, fusionándose de nuevo con su espíritu y sembrando el caos a su paso. Johnny Blaze —y luego el resto de Motoristas— detectan el peligro a kilómetros y se lanzan a detenerlo, convencidos de que Venganza es el gran problema del volumen. Pero la amenaza real es un demonio letal llamado Violencia, que está cazando a los portadores de los Espíritus de Venganza. El resultado es un desfile de personajes, fuego y nostalgia noventera que funciona como evento para fans, aunque la densidad de llamas por página supera la recomendación de la OMS.
El tomo brilla cuando se apoya en su iconografía: cadenas, calaveras, fuego infernal y ese espíritu noventero que Sabir Pirzada recupera con arqueología casi doctoral. El reencuentro entre Blaze, Ketch, Reyes y Badilino tiene encanto para quienes añoran a los Hijos de la Medianoche, y algunos momentos —sobre todo los centrados en Badilino— poseen una potencia emocional inesperada. La acción es abundante, el ritmo no decae y cada número, tomado por separado, luce bien gracias a dibujantes que saben moverse en el terreno sobrenatural. Pero hay algo que durante toda la lectura del tomo acompaña al lector o lectora.

Mucho espíritu de la venganza y pocas nueces
El problema es que tanta arqueología no siempre vertebra una historia sólida. Pirzada parece perderse en el laberinto de la hemeroteca y entrega un relato con mucho espíritu (de la venganza) pero poca alma. La acción se vuelve confusa por la acumulación de Motoristas —tanta llama y calavera convierte algunas páginas en un tour de force visual difícil de seguir— y el gran giro final. Un giro que pretende ser emotivo y se apoya en un personaje que no aparecía en un cómic desde hace más de tres décadas. Un intento de impacto que no termina de cuajar porque nadie recordaba ese caso. Hecho que lo acerca peligrosamente al fridging vintage más que a una revelación bien construida.
Cada número está dibujado por un artista distinto (incluido un prólogo separado), y aunque todos funcionan individualmente, juntos rompen la cohesión visual. Y sí, contradicen la MONUMENTAL labor documental del guionista. El tomo es café para muy cafeteros. Quienes añoren a los Motoristas disfrutarán del homenaje, pero para el resto será una lectura tan entretenida como olvidable, sin momentos realmente memorables ni una visión clara a largo plazo. Aun así, no suspende: la acción sostiene el conjunto, los valores de producción son buenos y algunos pasajes emocionales funcionan. Un bien alto, con potencial para algo mejor si en futuras entregas hay más foco, guía y ambición.

Sobre la edicion de Espíritus de Venganza: Su nombre es Venganza
Panini Cómics edita este Espíritus de Venganza: Su nombre es Venganza, en un volumen de tapa blanda. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras, dos extensos artículos del siempre interesante de leer David Hernández Ortega, bastante completos y que ayudan —y mucho— a contextualizar la serie, así como una galería de portadas variantes y las portadas USA entre grapa y grapa de la serie.

Espíritus de Venganza: Su nombre es Venganza
Edita: Panini cómics.
Autor/es: Sabir Pirzada, Sean Damien Hill, Brian Level, Paul Davidson
Fecha de lanzamiento: 21 ago 2025
Idioma: Español.
Páginas: 168 pags.
Tamaño: 17X26 cm.
Contiene: Ghost Rider: Return of Vengeance y Spirits of Vengeance 1-6.
Formato: Rústica.
Edad: 14+.
Interior: Color.
ISBN: 9788410519350
Precio: 20,00€



