Stéphane Fert nos embarca en una historia donde la protagonista, Templanza, aprende a ser una Caminante de la Niebla.
Antes de que Templanza, nuestra protagonista, se erija en La Caminante de la Niebla, tiene que aprender magia, kung-fu y, sobre todo, a caminar. Aparte de alimentarse de todas las recetas habidas y por haber elaboradas con calabaza. Con tiento, con calma, sin dejarse llevar. Aunque antes de nada, os hablo sobre este cuento de carcasa fantástica y con tintes futuristas que nos trae Nuevo Nueve. Un buen día aparece una Broxa en la aldea, pidiendo ayuda, en sus brazos lleva una bebé, ¿medio-humana? ¿medio-ogresa? ¡Es una bebé! Necesita amor, cuidados y maestras. Precisamente de lo que más abunda en la comunidad, donde hay muchas Broxas excelentes, amorosas, con sus habilidades especiales y de personalidad excéntrica.
Cada una tiene su propia movida mental particular. Todas estas mujeres están preparadas para lo que venga y, aunque hace tiempo que la enfrentan, la amenazante Niebla, un día se escapa de su control. La misma Niebla que truncó las ciudades de los Omes, ahora eludiendo el firewall de calabazas de la Tía Griselda, viene en busca de Templanza. Con intenciones. Me leéis la palabra Broxa, y sí, es el término que se usa en el alto aragonés para designar a las brujas. Esto es parte del fantástico trabajo de la traductora Inés Mesonero que nos explicó — con toda la amabilidad y simpatía del mundo— que en la obra original aparece el término Brouche.

Cachito, cachito, cachito mío.
Una palabra empleada en una variedad meridional del occitano, originaria del sur de Francia. Ambos idiomas son de raíces románicas y se relacionan muy bien. Ella, con muy buen tino, en la versión española, la sustituyó por broxa. Los Omes queda claro que son los hombres, aunque, si os lo preguntáis, en la versión original los apelan como Omis. También pienso que es un acierto traducir los nombres de las doñas, ya que el público preadolescente y adolescente que no domine el francés pueda comprender más de las personalidades —o debilidades— de las Broxas. Siendo el primer número de una colección, más que una conclusión, lo que digo es que ha establecido unas buenas bases.
Por un lado, tienes una comunidad de mujeres colaborativa y unidas. Por el otro, una amenaza aún por definir, pero de la que hay constancia de su devastadora fuerza. En el otro, los esbirros de dicha amenaza, que se creen colaboradores. Fert deja espacio para usar tus dotes detectivescas; no explica nada de las circunstancias, pero va dejando pistas silentes del marco donde se ubica la historia. Otra genialidad es el desarrollo y las personalidades de los personajes, aspectos muy trabajados que acentúan el dinamismo narrativo. Amén de que en los conclaves —casi reunión de vecinas— de Broxas puedes intuir por dónde va a salir cada una, pero esto lo convierte en ventaja.

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Perhaps, perhaps, perhaps
Entre ellas se tienen caladas y se saben manejar para sacar adelante la trama, o más bien a Templanza. Esto evita escenas repetitivas, donde los personajes actúan ignorantes “omg, no podría saberse” y que a mí, cuando era lectora infantil-juvenil, me amargaba tremendamente. Quizá la única cosa que no me encaja, que aunque sea para avanzar la trama, unas broxas de cientos de años se dejen apoderar por la desidia y sabes-que-van-a-ponerse-en-peligro. Vamos a ver, son señoras con cientos de años sobreviviendo a una niebla maligna y ¿hacen eso? Venga ya. No estamos hablando de un padre, que lleva a su hija al pediatra y va con una nota manuscrita de la madre explicando lo que le pasa la niña.
Son señoras, estudiosas y autosuficientes que viven en comunidad. Por muy penca que sea su personalidad, los mínimos de supervivencia son inamovibles. Que digo yo que el autor podría haberse currado otra excusa… Estudiante de Ilustración, el historietista Stéphane Fert ha colaborado con autores como Wilfrid Lupano en las obras ¡Que empiece el espectáculo! o Blanco alrededor. Esta última trata sobre la lucha racial de las mujeres negras en el siglo XIX. Simón Kansara y Fert crearon juntos una visión nueva de los mitos artúricos: Morgana, donde ponen en el centro a la hechicera y le dan voz. Una voz un poco más feminista, fuera de las habituales historias donde —como siempre— responsabilizan a las mujeres de la estupidez masculina.

El que nos sulibeya…
Si te interesa, Nuevo Nueve también la ha editado para tu goce. Esta novela es la consecución lógica, escrita y creada íntegramente por Fert, La Caminante de la Niebla, donde él puede explayarse siendo dueño y señor de la obra. Con muy buen resultado, no solo porque tiene un arte que te entra por los ojos de lo bonito que es y con capacidad inmersiva. Lo he mencionado antes, pero tratar a quien lea la obra con respeto y dejando que elucubre a su gusto es algo que eleva la experiencia. Ten en cuenta que el público objetivo de la obra no es adulto, y siempre es un plus reconocer su inteligencia. En el apartado plástico, Fert te puede evocar con sus trazos y colorismo a otros autores.
Pero creo que lo más evocador de su arte son las texturas, que te traslada a paisajes oníricos y con mucha expresividad. Refuerza la atmósfera con sus tonos grisáceos y marrones, totalmente apagados —como la esperanza de vida de los Omes—. Un deslucimiento metafórico que se rompe cuando interviene La Caminante, con una ira de tono fucsia-que-te-araño-la-cara. (Quiero ese color en mi vida y en mi visa). En conjunto, es una delicia de cuento, el cual no solo recomiendo, sino que espero que no tarde la vida en sacar el segundo volumen. Si es necesario, hago un llamamiento al gobierno francés para que meta en nómina como funcionarios a las/los artistas del cómic. He dicho.

Sobre la edición de La caminante de la niebla
Nuevo Nueve edita este primer volumen de La caminante de la niebla en un volumen de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad.

La Caminante de la Niebla – 1
Edita: Nuevo Nueve
Lanzamiento: 9 septiembre 2024
Editorial original: Dargad
Contiene: La Marche Brume – Le Souffle des choses
Autor/es: Stéphane Fert
Traducción: Inés Sánchez Mesonero
Formato: Cartoné
Tamaño: 19 x 27cm
Páginas: 136 pags.
Interior: Color
ISBN: 978-84-10287-03-7
Precio: 25,00€



