Las aventuras de Victor Billetdoux – Reseña cómic

Ponent Mon edita un volumen integral que recoge los tres álbumes de Las aventuras de Victor Billetdoux. La serie que supuso el debut en el formato largo para el recordado historietista Pierre Wininger. La obra magna de un autor a reivindicar.

Las aventuras de Victor Billetdoux
Las aventuras de Victor Billetdoux

Pierre Wininger, el genio que pudo ser y no fue.

Sin producir demasiado eco mediático, el día de navidad del año 2013 el genial historietista francés Pierre Wininger fallecía en la ciudad gala de Brest. Henri Filippini quien fuera su editor en la legendaria editorial Glenat definió al autor de esta manera «Tuve el placer de brindarle su debut. Era un buen tipo, desgraciadamente perseguido por la mala suerte«. Algo que sin duda y por desgracia definía perfectamente la carrera de uno de los talentos más soterrados de la industria francobelga moderna. Y es que Wininger era un autor al que los devenires del mercado editorial, más centrado en las cifras que en el talento en sí, le mantuvieron en un discreto segundo plano toda carrera. Algo que en parte también vino producido por coincidir en espacio y en tiempo con dos titanes como Jaques Tardicoetáneo de Wininger– y Edgar Pierre Jacobs, creador de Blake y Mortimer. Autores que cultivaron comics de enorme éxito y temática similar a los de Wininger,

Nacido en 1950 y con formación de creativo publicitario, el debut de Wininger se produjo en la revista Charlie Mensuel con una historia breve de tan solo 3 páginas. Filippini consciente del talento en bruto que tenía delante le ofreció de inmediato espacio en el recién nacido magazine Circus que se había inaugurado un año antes– para que, en esencia, publicase lo que quisiera. De ahí surgiría su serie más recordada, Las aventuras de Victor Billetdoux, cuya publicación se extendería hasta el año 1982. Una colección, recopilada en tres tomos, donde Wininger volcaría su enorme amor por la cultura egipcia y las novelas folletinescas del siglo XIX. Su carrera se extendería de manera bastante activa hasta 1987. Momento en el que cansado de las exigencias de un mercado implacable, colgó los lápices para dedicarse a la ilustración. En 2003 volvería con Los espejos del tiempo, una obra cuya tibia recepción, esta vez si, le hizo retirarse de la historieta.

Interior de Las aventuras de Victor Billetdoux
Interior de Las aventuras de Victor Billetdoux

Las aventuras de Victor Billetdoux, o el folletín clásico adaptado a la viñeta.

Para su debut en la bd a gran formato Pierre Wininger optó por plasmar algunas de sus obsesiones personales. Las novelas de misterio, el folletín, la arqueología y la misteriosa cultura egipcia entre otras. Usaría como vehiculo a dos personajes principales, el propio Victor Billetdoux, de profesión periodista, y su compañero Charles Hippolyte Constant, un joven y brillante egiptólogo. En la tradición de series como Blake y Mortimer o Tintin, Wininger los situaría en constantes tramas de intriga que pondrían su ingenio al límite. Pero al contrario que los anteriores, Las aventuras de Victor Billetdoux tendrían un componente bastante oscuro, rozando en ocasiones el noir, y con golpes de efecto constantes que sustituían un desarrollo gradual de la trama central. No se evitaban las escenas truculentas si la historia las pedía ni se pasaba de puntillas por la muerte. Algo que la BD de aquel entonces si bien no condenaba, al menos no miraba con buenos ojos vertebrando gran parte de sus series más exitosas sorbe héroes amables en contextos no demasiado violentos.

Wininger dio un golpe en la mesa con La pirámide olvidada, un álbum que comenzó a serializarse en 1976 y que vería una recopilación en forma de tomo dos años más tarde. Un álbum de presentación que situado temporalmente a comienzos del siglo XX ponía a nuestros protagonistas en una trama de corte –presuntamente– sobrenatural con una investigación policial de por medio en Egipto. Su secuela, Sombras de ninguna parte llegaría tan solo un año después. También sustentada bajo una premisa similar –arqueología, misterio, temática egipcia– arreglaría alguno de los errores de ritmo y narrativa del primer volumen con una narrativa más ágil y pulida. Algo que llegaría a su culmen en el tercer volumen del recopilatorio, La noche del horus rojo. Un álbum publicado en 1982 en el que el dibujo y la narrativa habían evolucionado a cotas impensables y que trataba sobre la misteriosa desaparición de dos cadáveres, nuevamente, con el sustrato egipcio como punto común y con la aparición de cultos malignos, al igual que sus predecesoras.

Charles Hippolyte Constant

Una colección con altos y bajos evidentes.

No obstante y pese a esa evolución constante, Las aventuras de Victor Billetdoux era una obra primeriza, al menos en sus dos primeros álbumes. Y eso conlleva que el resultado final distase –no mucho– de un resultado completamente redondo. Esto es palpable con algunas escenas faltas de ritmo y confusas en el primer y segundo volumen y en una constante sensación de estar girando en todo el volumen en torno a una misma premisa. Wininger, consciente de sus limitaciones limitó el campo de actuación de sus personajes a ciertos ambientes y formulas bastante cerradas. Y si bien en La noche del Horus rojo no queda nada de ese autor inexperto, el resultado final del recopilatorio es bastante desigual. Esto no quiere decir que estemos ante una mala obra, ni mucho menos. Las aventuras de Victor Billetdoux es un folletín excelente distinto de toda la BD que a finales de los setenta y comienzos de los ochenta inundaban las estanterías. Una rara avis disfrutable y totalmente reivindicable no solo por su valor histórico sino por el meramente artístico.

En el campo gráfico es quizás donde haya un salto más acusado. Y es que La pirámide olvidada es un álbum en el que Wininger arrastra cierto hieratismo a la hora de representar a los personajes humanos y un abuso del claroscuro a la hora de intentar llenar las viñetas para no dar un aspecto de vacío. Esto se ve suavizado en Sombras de ninguna parte donde el lápiz del autor está más suelto y los fondos empiezan a cobrar vida. Pero explota en toda su genialidad en La noche del horus rojo donde los retratos de la propia ciudad de París cobran un gran protagonismo alcanzando un grado de delicadeza único. Algo que sumado a la fluidez del lápiz para el duo protagonista y los secundarios convierten a esta tercera parte y cierre en un álbum que se acerca al sobresaliente. Un viaje de solo cuatro años que colocaba a Wininger como una de las figuras más prometedoras de su generación y a sus hijos literarios ante un mundo infinito de posibilidades. Algo que, por desgracia, no sucedió.

El mundo unico de Pierre Wininger

Estamos ante una trilogía que supone un crescendo continuo. Una serie que no alcanza el nivel de excelencia que Wininger llegaría a desarrollar posteriormente, pero que sirve como campo de ensayo para su evolución como autor. Un debut modélico que duró cuatro años y ocupó tres álbumes pero que quedó grabado en la BD con mayúsculas. Wininger creó de la nada unos personajes repletos de carisma en un universo propio, reconocible y creíble. Un cosmos único, oscuro, adulto en el que lo sobrenatural, las sectas ignotas, la conspiración, los doctores locos y el misterio son omnipresentes. Algo que convirtió a Las aventuras de Victor Billetdoux en una serie terriblemente entretenida a la que se le perdonan todos sus errores por lo brillante de sus numerosos aciertos. Una serie que es la quintaesencia de un autor que estaba destinado a grandes cosas y que por motivos puramente exógenos a su talento, tuvo que abandonar la BD. Quede este magnifico integral como testimonio de aquello que fue, y que no pudo llegar a ser aun más.

Una vez más Ponent Mon lleva su labor en el mundo del francobelga un paso más allá. Y es que con este tomo reivindica la figura y la labor de un autor que en nuestro país ha sido sistemáticamente olvidado. Un autor que ha sufrido la edición parcial, desordenada y en ocasiones incompleta de sus obras. Algo que ha impedido que el lector de BD habitual pueda tener una cosmovisión adecuada del genio de Wininger. Y lo hace por todo lo alto con la recopilación de su primera obra de éxito y sus secuelas. Una serie que se editó a lo largo de varios años y que en España jamas llegó a ser editada por completo quedando la intentona de Norma Editorial interrumpida. La mejor manera de descubrir el inmenso talento de un autor olvidado por la implacable industria del noveno arte. Desde aquí nuestra –enésima– felicitación por su titánica labor, inmensamente necesaria, en el mercado del cómic nacional.

Sobre la edición de ponent mon

Ponent Mon edita este magnífico volumen de Las aventuras de Victor Billetdoux en un tomo de tapa dura. En el interior papel de acabado brillo de máximo gramaje y una sobresaliente calidad de reproducción. Como material extra un artículo de Jose E. Martínez sobre la figura de Pierre Wininger a modo de prólogo. También unas interesantes notas finales que amplían considerablemente la inmersión en los comics. Una oportunidad única de internarse en el mundo de un autor tan importante como desconocido en nuestro país.

Las aventuras de Victor Billetdoux

Las aventuras de Victor Billetdoux
Edita:
Ponent Mon
Autor: Pierre Wininger
Formato: Tapa dura sin sobrecubiertas
Medidas: 210X284 milímetros
Páginas: 176 Color
ISBN: 978-84-17318-59-8
Precio: 38,00 € en Amazon -Un 5% de descuento para lectores de La Comicteca-

Las aventuras de Victor Billetdoux

NUESTRA NOTA - 80%

80%

NOTABLE ALTO

La edición de lujo del notable debut de Wininger, un autor tan reivindicable como olvidado en nuestro país que gracias al buen hacer de Ponent Mon ve su obra magna dignamente publicada. Un cocktail de misterio, noir, folletín y arqueología sobrenatural disfrutable de principio a fin. Una colección única en su estilo que no defraudara a los navegantes de la BD en busca de joyas.

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