Hablamos de Las cosas que ya no están, una brillante obra de la historietista bogotana Tatiana Torres Álvarez que publica en nuestro idioma Cicely Editorial

La genesis de una obra unica
Antes de hablar de este Las cosas que ya no están, cabe destacar como nació la obra. Fruto de la voluntad institucional por parte de los estamentos culturales colombianos para promocionar el cómic, Tatiana Torres Álvarez, más conocida como Tatee recibió una beca residencial en la Maison des Auteurs de Angoulême. Allí la colombiana, autora que hasta entonces solo había publicado en fanzines, autopublicaciones, y su blog personal pudo llevar a cabo esta obra. A partir de una experiencia personal desarrolló una idea que tenía solo a ella como público objetivo. Siendo el resultado final producto de enfrentar su trabajo en el Laboratorio de Creación de la Diligencia.
Un programa para el desarrollo de proyectos de escritura, narrativa gráfica, traducción, gestión editorial y diseño editorial en Colombia. Lugar donde la autora presentó su creación por primera vez ante otros lectores. En este caso profesionales de la industria de su país natal. En Las cosas que ya no están, primera obra larga de Tatee, su visión del amor no tiene tanto que ver con su pérdida como con la asfixia silenciosamente presente de esta en las acciones cotidianas que nos asaltan después de la ruptura. Objetos que con su mera presencia provocan recuerdos inesperados.

Cada día, parecido, no el mismo
Rutas que, realizadas con anterioridad con la persona que habíamos amado, sirven, por ello, como rutinas de ensimismamiento. Viajes en bus que se convierten, así, tanto en una manera de desplazarnos al pasado como al interior de nosotros mismos. O sentir como un objeto antes compartido, se convierte en una remembranza de diálogos no formulados y expresados en voz alta con posterioridad. La historia se abre con un largo paseo por el barrio de La Candelaria que con su trazo sintético y sus colores fríos acredita la visión de Tatee sobre su Bogotá. Una secuencia muda que capta desde su silenciosa cotidianidad todas las sensaciones de añoranza de su protagonista.
El resto del tebeo se convierte, después, en un diálogo interno entre la frialdad del presente y la calidez del pasado. Entre un exterior distante e impersonal donde la soledad puede llegar rodeada de gente y un interior habitado por los recuerdos y por la persona amada que ya no está con nosotros. Un contraste entre ayer y hoy reflejado también en las formas, los ambientes y los colores. Así, Las cosas que ya no están funciona como una catarsis expresada en imágenes. Y sobre todo, contada con pocas palabras. Casi todas ajenas. Apoyándose o inspirándose en textos de Enrique Vargas, Idea Vilariño o Hebe Ubart, el tebeo acaba mostrándose como un duelo necesario e íntimo.

La melancolía como compañera de viaje
Una especie de periplo personal que, entre lectura y lectura en un abarrotado autobús, expresa la melancolía de una mujer ante la imposibilidad de volver a casa. Todo, además, mediante una amplia sucesión de imágenes y páginas en los que, ante la ausencia de diálogos, debemos fijar la mirada en los paisajes y objetos que cumplen, así la función de sintetizar el espíritu melancólico del conjunto. En el apartado gráfico destaca la representación de los sentimientos y emociones gracias a un estilo muy sencillo, fluido, y a una paleta de colores muy ajustada. Bogotá se convierte, así, en sus dibujos en una ciudad introspectiva. Una urbe, fría y gris, más cercana al concepto de ella de sus habitantes, que al estereotipo que podemos tener desde el extranjero.
También destaca sobremanera su escasez de diálogos. Sus silencios. Esa calma melancólica que nos lleva a fijar la mirada en todos sus fondos. Una sensación que, unida a su ritmo pausado, y su gran extensión hace que volvamos sobre nuestros pasos. Observando con detenimiento una Bogotá urbana y viva que hace que nos detengamos en todos los detalles de la narración. En definitiva, un magnífico debut que nos trae una perspectiva novedosa. Una visión alejada de los parámetros que conocemos y que nos permite acceder a nuevos autores latinoamericanos. Una parte del mundo que poco a poco va teniendo más presentes en nuestro país.

Sobre la edición de Las cosas que ya no están
Cicely Editorial publica Las cosas que ya no están en un volumen de formato rústica con solapas. En el interior papel y reproducción gráfica de máxima calidad. No contiene extras.

Las cosas que ya no están
Edita: Cicely Editorial
Lanzamiento: Junio 2024
Autor/es: Tatee Tatiana Torres Álvarez
Formato: Rústica con solapas
Tamaño: 16,5 × 22,8 cm
Páginas: 204 pags
Interior: Color
ISBN: 978-84-126483-9-3
Precio: 20,50 €


