Hablamos de DCsos: Planeta muerto, un tomo donde continúan las aventuras iniciadas en la primera miniserie donde el Universo DC sufría de las suyas con unos zombis muy particulares.

Un mundo diezmado y unos héroes que no decaen en su empeño.
Hace un tiempo comenté la primera miniserie de DCsos. Una aventura donde el guionista Tom Taylor demostraba su buen hacer. En ese momento reconocí que posiblemente le faltase algo más de gore en su trayecto final. Pero viéndolo en perspectiva era un “pero” muy pero que muy salvable. Llegando dos secuelas más, la de DCsos: Planeta muerto –que es de la que vamos a hablar en esta reseña- y la de DCsos La Guerra de los Dioses No Muertos. La cual sería el punto final de esta andadura. Recordemos que el planeta Tierra había sido diezmado en cuanto a su población. Donde la ecuación de la antivida se había propagado como un virus, dejando millones de víctimas bajo su paso y a no pocos superhéroes fallecidos o convertidos en algo que podríamos denominar como zombis.
Ansiando extender su maldad al precio que sea. Era un final abierto. Muy abierto. El cual hacía augurar una serie de continuaciones que tenían que llegar más pronto que tarde. Los héroes más míticos habían caído, Superman, Batman o Wonder Woman. La llamada “Trinidad”, aparte de muchos otros. Pero el relevo estaba ahí, uno generacional. Así que el puesto del Hombre de Acero sería ocupado por su hijo Jon, el del Señor de la Noche por Damian y finalmente el de la Amazona por Cassie. Unos reemplazos que resultan un soplo de aire fresco por su toma decisiones, su inexperiencia, pero al mismo tiempo la misma responsabilidad y empatía hacia los demás que demostraban sus antecesores.

Cuando todo está en juego hay que ser una escoria para vencer.
Formando de nuevo un triunvirato digno de elogio y que el lector los acepta de muy buen grado. Los héroes que he nombrado más arriba tienen gran importancia en los siete números de los que consta DCsos Planeta Muerto. Al igual que otros como Green Arrow, Canario Negro –poseedora ahora del anillo de Green Lantern– la Cosa del Pantano o Mr. Milagro, entre muchos otros. Pero hay uno que destaca sobre todos ellos. Alzándose en cierta manera como protagonista de la función, su nombre es John Constantine. Y quien conoce al personaje sabrá cómo es y las múltiples traiciones, planes y enfrentamientos que suelen sucederse en su vida. Aquí no iba a ser menos, todo ello para poder lograr una oportunidad de conseguir el triunfo final. Uno que se va desarrollando poco a poco y que mantiene en vilo contantemente al lector.
La barra de un bar. Constantine tomando una copa. Zatanna apareciendo, siendo de gran apoyo para él en esta historia y dando el pistoletazo de salida para lo que nos va a llegar. Esa oportunidad de salvación a través de un malogrado Cíborg. Negociaciones de los tres grandes héroes con una raza extraterrestre. El reencuentro de Jon Kent con Krypto que brinda quizás uno de los pocos momentos dulces con los que nos obsequia el guionista. Ese momento desgarrador de Wonder Woman convirtiendo a Green Arrow y Canario Negro tomando una decisión extrema. Momentos irrepetibles. Con una gran carga dramática constante y no sabiendo a ciencia cierta quienes irán cayendo por el camino.

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Podía ser el final, pero no lo es.
Todo esto es lo que consigue Tom Taylor y con una excelente nota en general. Con el arte gráfico de Trevor Hairsine que una vez terminada la miniserie no te imaginas a otro dibujante mejor para lo que nos quieren contar. No hay respiro alguno. Es Constantine quien pone las reglas del juego en cierta manera. Una consecución de movimientos que llevan al clímax. Con bajas, importantes. Y sí, como he dicho antes con más de un enredo y quedando mal con no pocos de sus compañeros. Ya no es solo la ecuación antivida la que pone en un brete a nuestros mermados héroes, sino también otros peligros como los que provocan unos villanos que ven una oportunidad en esa Tierra asolada.
Con un ejército de Amazos –robots con que pueden combatir de tú a tú con la Liga de la Justicia– o el mismísimo demonio Trigon. Así que Taylor no se conforma con un enemigo como es ese virus que se iniciaba en DCsos –a secas– sino que eleva la jugada aún más. Es ahí donde el enganche es total y el disfrute todavía más. Un Elseworld en toda regla –como muchos que se han hecho– que funciona a las mil maravillas y que es difícil encontrarle un “pero” una vez terminado todo. Y sí, podía acabar perfectamente todo en esa última página, pero el creador de todo esto aún tenía preparada una miniserie más. Una donde todo llegaba a su definitivo fin. Pero aquí en DCsos Planeta Muerto vuelve a demostrar que algunas segundas partes sí son buenas.

Sobre la edición de DCsos: Planeta muerto
Ecc ediciones publica este DCsos: Planeta muerto en su popular pero endeble formato DC Pocket. En el interior papel –algo fino– y reproducción gráfica de buena calidad. Como extras portadas originales USA.

DCsos: Planeta muerto (DC Pocket)
Edita: ECC Ediciones
Lanzamiento: 10/04/2024
Editorial original: DC Comics
Material original: DCeased: Dead Planet núms. 1-7 USA
Autor/es: Tom Taylor, Trevor Hairsine, Gigi Baldassini, Stefano Gaudiano, Rain Beredo, Saida TemofonteTom Derenick,
Formato: Rústica
Tamaño: 146×225 mm
Páginas: 192 pags
Interior: Color
ISBN: 978-84-10134-29-4
Precio: 9,95 €


