Hablamos del tomo Marvel Must-Have La muerte de los Inhumanos, una miniserie donde Donny Cates transforma un conflicto cósmico en tragedia real. Reyes cansados, genocidio galáctico y un canto del cisne inesperadamente poderoso.
Se cumple casi una década de la primera edición de Marvel Must-Have La muerte de los Inhumanos, la miniserie en la que el por entonces arquitecto cósmico de Marvel, Donny Cates, ponía el foco en este grupo. La obra llegó en un momento difícil para la franquicia, lo que hizo que no fuera evaluada de manera del todo objetiva. El desastre de la serie de TV aún pesaba, aunque hoy ya no importe. Cates, en aquel periodo, estaba desatado, firmando obras hoy consideradas clásicos modernos como Thanos, Motorista Fantasma Cósmico, Guardianes de la Galaxia, Venom o Thor. Así que se dispuso a escribir lo que algunos veían como un reinicio y otros como un réquiem. La realidad quedó en un punto medio, quizá truncado por el accidente que lo apartó de los cómics durante años.
El Imperio Kree lanza un ultimátum brutal a todos los Inhumanos dispersos por el cosmos: “Uníos… o morid.” Tras una masacre a escala galáctica. Ciudades enteras caen. Linajes completos desaparecen. Y aun así, Rayo Negro se niega a inclinar la cabeza ante sus creadores. Herido, furioso y decidido a proteger lo que queda de su pueblo, lidera un contraataque desesperado que busca justicia o venganza. La resistencia se complica cuando surge Vox, una figura enigmática envuelta en tecnología Kree y capaz de aniquilar a cualquier Inhumano en un suspiro. No es un guerrero, sino un arma viviente diseñada para quebrar la voluntad de toda una especie.

El ultimátum kree: orgullo o extinción
Vox —que, por lo que sea, se parece mucho al Batman que ríe— se convierte en el símbolo perfecto de la tragedia que atraviesa la raza inhumana. Su presencia no solo amenaza físicamente a los personajes, sino que representa la despersonalización, la conversión de individuos en herramientas sin voluntad. Es un villano inquietante porque no tiene rostro, ni motivación ni identidad. Es un mecanismo. Una máquina diseñada para matar. Y eso encaja con la intención de Cates. Mostrar que los Inhumanos están siendo borrados, no derrotados. La amenaza no es solo militar, sino existencial. Vox es la encarnación de un genocidio silencioso, brutal y devastador.
Cates —muy bueno en lo épico, admitámoslo— consigue dotar a la serie de un aura dramática sin caer en lo exagerado, lo telenovelesco o lo trillado. Es un hombre contra un imperio. Un monarca que no cede un milímetro y que, ante el “o con nosotros o contra nosotros”, elige lo segundo y lo lleva hasta las últimas consecuencias. Su arco de personaje es modélico. Sufrimos con él, nos duele la caída de los Inhumanos, tanto de los que nos han acompañado durante años como de los habitantes anónimos. Y esa escena final, declamando los nombres de los caídos mientras el eco de esas voces arrasa a los Kree, es de las que tardarás en olvidar.

Vox: el arma perfecta contra los Inhumanos
No reinventa nada —es un esquema aristotélico de manual—, pero es efectivo en su ejecución. Tres actos, un final incierto y un viaje de cinco grapas donde quedamos de rodillas junto a Rayo Negro, pero no nos rendimos. La muerte de los Inhumanos es una historia de genocidio, trauma y cierre editorial. Cates escribe a Rayo Negro como un rey cansado que ya no puede salvar a su pueblo, solo vengarlo. La miniserie funciona como una coda editorial, un punto y final y una reinvención amarga de los Inhumanos. Es una historia dura, directa y sin concesiones, que deja claro que Marvel quería cerrar la puerta a la franquicia durante un tiempo.
Aun así, no se ahorra en espectacularidad ni creatividad. Nos vamos, sí, pero tirando las puertas abajo de una patada para volarlo todo por los aires. En su primera edición cabía esperar una reinvención rápida; ahora vemos que la cosa, por desgracia, era más seria de lo que parecía. Todo tiene un aura íntima, casi familiar, buscando más el espíritu indie que el megaevento. Y lo consigue. Cates juega en casa y evita el exceso. Y, por supuesto, se apoya en el artista que tiene a su lado para que la obra funcione tanto en lo narrativo como en lo visual.

Ariel Olivetti y Jordie Bellaire: épica visual con peso trágico
Gráficamente tenemos a Ariel Olivetti como dibujante completo —lápiz y tinta— dando lo mejor de sí. El artista bonaerense suele mostrar su mejor cara cuando controla todo el proceso creativo. Aquí está coloreado por Jordie Bellaire, colorista excepcional que entiende perfectamente lo que Cates y Olivetti buscan, completando el arte expresivo, barroco y trabajado del argentino con un color acertado en cada página. Olivetti brilla como diseñador —Vox es un personaje realmente carismático—, como constructor de mundos, como narrador y en las numerosas escenas de acción.
El trabajo visual no solo acompaña al guion, sino que lo potencia. Las composiciones de Olivetti transmiten peso, solemnidad y violencia contenida. Sus figuras, siempre sólidas y monumentales, encajan con la tragedia que se narra. Bellaire aporta una paleta que oscila entre lo sombrío y lo explosivo, reforzando la sensación de que estamos ante un canto del cisne. Cada página parece consciente de que está contando el final de algo importante. Y eso convierte la lectura en una experiencia emocionalmente intensa, incluso cuando ya sabemos que la Familia Real sobrevivirá.

El extraño destino editorial de los Inhumanos en Marvel
Al final, el nombre de la serie resultó ser bastante profético: después de La muerte de los Inhumanos, estos tuvieron una desaparición total entre 2019 y 2021. No hubo miniseries nuevas, no hubo relanzamientos de la IP ni fueron el epicentro de ningún evento. Marvel los guardó en el cajón donde coloca aquello que resulta incómodo o que no sabe cómo manejar. Su presencia fue casi testimonial, en forma de cameos, flashbacks o menciones sueltas para evitar el olvido total. Solo Rayo Negro apareció en historias cósmicas, casi siempre bajo la mano de Cates.Desde 2022 hasta hoy —2026, querido lector o lectora del futuro— ha habido un mutismo absoluto.
No se habla de relanzamientos ni nuevas series. Los Inhumanos están en una hibernación profunda que convierte este tomo en su última gran historia hasta el momento. En su día fue percibida de manera distorsionada tras el batacazo televisivo, pero hoy se ve de otro modo. Como un proyecto sólido a manos del que fue el arquitecto de la rama cósmica de Marvel, con una envoltura gráfica de excepción. No es una obra maestra, pero sí un proyecto disfrutable que es algo más que un “leer y olvidar”. Ojalá en una de sus cíclicas reinvenciones los Inhumanos recuperen su lugar en el universo marvelita. De momento, nos quedan obras como esta, que no es poco.

Sobre la edición de Marvel Must-Have La muerte de los Inhumanos
Panini Cómics edita este Marvel Must-Have La muerte de los Inhumanos en un volumen de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior, papel y reproducción gráfica de gran calidad. Como extras, una introducción firmada por David Hernández Ortega, así como una galería con las portadas originales —oficiales y variantes— USA. Se incluyen breves biografías de los autores, un «tras las cámaras», una cronología de obras notables de Los Inhumanos, lecturas complementarias y notas sobre los personajes. Algo que siempre es de agradecer para los que disfrutamos del material complementario.

Marvel Must-Have. La muerte de Los Inhumanos
Edita: Panini cómics
Editorial Original: Marvel Comics
Fecha de lanzamiento: 12 feb 2026
Idioma: Español.
Autor/es: Donny Cates, Ariel Olivetti, Jordie Bellaire
Páginas: 136 pags.
Tamaño: 17×26 cm.
Contiene: Con Death Of The Inhumans 1-5
Formato: Tapa dura.
Interior: Color
ISBN: 9791370133122
Precio: 20,00€



