Hablamos de Masacre/Batman 1, un crossover-evento gamberro y autoconsciente que celebra el cómic sin complejos, reúne a Marvel y DC tras dos décadas y apuesta por el puro disfrute lector.
¿Hola? ¿Se me oye? Sí, tú, la persona que está leyendo esta reseña tan seria sobre Batman… y sobre mí. Solo quería decir una cosa antes de empezar: han pasado más de veinte años desde el último crossover entre Marvel y DC y, sinceramente, me parece una falta de respeto. ¡Veinte años! ¿Sabes lo que ha pasado en veinte años? Tesla pasó de prometer coches futuristas a fabricar vehículos que parecen diseñados por un niño de cinco años con una obsesión poco sana por los triángulos. Y aun así, aquí estamos: Batman y yo, compartiendo viñetas, salvando el día como besties sosteniendo este Masacre/Batman 1. Bueno… yo más que Batman, pero no quiero cabrear al orejitas de murciélago. Ya amenacé a Disney para salir primero en la portada. Tú sigue leyendo: la reseña tranquilamente… o hasta que Disney intente absorberte a ti a tu familia
Conviene dejar algo claro desde el principio: si vienes buscando una obra trascendente que cambie tu vida tras veintitrés años de espera, este no es ese cómic. Aquí hay diversión, gamberrismo y un cruce honesto entre el Caballero Oscuro y el mercenario bocazas. Dicho esto, a reseñar. Zeb Wells y Greg Capullo firman el plato fuerte del cómic con “Muerte en mitad de la noche”, la historia que da nombre al crossover y la que más espacio ocupa. Y ya. Capullo juega en casa, conoce cada esquina del universo Batman y ofrece un apartado gráfico espectacular, dinámico y expresivo. El guion no se complica más de lo necesario y explota bien su premisa: ¿qué ocurre cuando el ser más desquiciado de DC se cruza con el de Marvel? El resultado es previsible, sí, pero también explosivo, referencial y muy entretenido.

Cuando Marvel y DC deciden volver a jugar juntas
La química entre un Batman —y un Bruce Wayne— que sufren a un Deadpool especialmente desatado funciona sorprendentemente bien. Wells sabe cuándo dejar hablar al mercenario y cuándo ponerle límites para que el gag no se coma la historia. Incluso los momentos en los que el Joker se replantea su propio papel resultan delirantes y bien medidos. Cada idea se exprime sin alargarse más de la cuenta, y el ritmo nunca decae. El desenlace cumple, mantiene el tono y deja ese cosquilleo constante de no saber por dónde va a salir Deadpool en la siguiente viñeta. No estamos ante un menú de estrella Michelin, pero tampoco hay riesgo de indigestión. Es un plato principal sólido, sabroso y pensado para disfrutarlo sin culpa, apoyado además por un dibujo que eleva constantemente un guion consciente de sus propias limitaciones.
Chip Zdarsky firma “La pistola y la espada”, mi historia favorita del tomo con mucha diferencia. Terry y Rachel Dodson, que a veces funcionan en piloto automático, aquí ofrecen un recital gráfico sobresaliente. Su dibujo acompaña a una historia que une a Wonder Woman y el Capitán América con una naturalidad casi milagrosa. Desde la primera hasta la última página resulta conmovedora, perfectamente estructurada y con un tempo medido al milímetro. Da la sensación de llevar leyendo a estos dos personajes juntos toda la vida, algo nada fácil en un cruce puntual. Es una pieza que deja huella y que pide más: un especial propio, un elseworld, una miniserie. De esas historias que se te quedan rondando la cabeza después de cerrar el cómic y que justifican por sí solas la existencia del crossover.

No es trascendente, pero sí una fiesta con los mejores invitados posibles
Kelly Thompson al guion y Gurihiru al dibujo nos traen “Coge”, una historia prácticamente muda protagonizada por Krypto y Jeff, la mascota de Gwenpool. Amigos latinoamericanos, no penséis mal por el título. Aquí todo es ternura, juego y comedia visual. La historia funciona como un respiro necesario entre tanto golpe, explosión y cruce de universos. Gurihiru brilla especialmente en la expresividad y el ritmo, construyendo una pequeña joya que se lee con una sonrisa permanente. No pretende más de lo que ofrece y ahí reside su encanto. Es una cucada, un soplo de aire fresco dentro de la antología y una demostración de que también hay espacio para la ligereza bien entendida. A veces, en medio de tanto ruido, se agradece que el palo lo recoja el bueno de Krypto.
“El rojo y el verde”, con guion de Kevin Smith y dibujo de Frank Martin, mezcla a Daredevil y Green Arrow en una historia de flechas, palos y enemigos genéricos. El dibujo es dinámico, con composiciones de página atrevidas y, por lo general, acertadas. El problema es el guion, que tira más de nostalgia y de los tics habituales de Smith que de una construcción sólida. Hay ritmo, acción y un final ex machina que resuelve la papeleta sin demasiada elegancia. Esta historia ha sido considerada por muchos como una de las mejores del tomo. Personalmente, no la veo en el top tres. No es mala, ni mucho menos, pero se queda corta frente a propuestas más inspiradas del propio número. Cumple, entretiene y poco más.

El valor real de Masacre/Batman como evento
Al Ewing y Dike Ruan mezclan a Rocket Raccoon con Green Lantern en una de las historias más divertidas del tomo. El espíritu gamberro, el fanservice bien entendido y un final con buen sabor de boca la convierten en una de las más sólidas del conjunto. Pero llega el momento de hablar de la polémica: “Confrontación”, de Frank Miller. Tres páginas. Solo tres. Y aun así han generado un ruido desproporcionado. La mera presencia de Miller ya es motivo de celebración, más aún cuando enfrenta a Lobezno y Batman, dos personajes inseparables de su legado. Es una pieza breve, cómplice, que no pretende revolucionar nada. Miller no tiene que demostrar nada. Su evolución gráfica es evidente, con defensores y detractores. Yo estoy con los primeros. La historia se lee en un suspiro y deja una sonrisa. ¡Disfrutemos! Que a eso hemos venido.
Tras una curiosa pieza final que amalgama a Lobezno y Lobo —más promesa que historia—, solo queda concluir. A la espera de que llegue Batman/Masacre de Grant Morrison y Dan Mora, no puedo, sino recomendar este Masacre/Batman con los ojos cerrados. Más allá de unos valores de producción monumentales y un plantel creativo mareante, este primer cruce funciona como lo que es: un EVENTO. Marvel y DC vuelven a compartir escenario tras más de dos décadas, y eso ya despierta la curiosidad de cualquier lector. El resultado es un tebeo gamberro, consciente de sí mismo y nunca pretencioso. No busca reescribir la historia del medio, sino celebrar el cómic y a sus lectores. Y como celebración, cumple con creces. Ojalá sea solo la primera puerta que vuelve a abrirse.

Sobre la edición de Masacre/Batman 1
Panini Cómics edita este Masacre/Batman 1 en formato grapa, el cómic cuenta con varias portadas alternativas. En el interior papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras incluye un spot-on a cargo de Julian M. Clemente.

Masacre/Batman 1
Edita: Panini cómics
Editorial Original: Marvel Comics
Autor/es: Zeb Wells, Greg Capullo, Tim Towsend, Alex Sinclair, Clayton Cowles, Chip Zdarsky, Terry Dodson, Rachel Dodson, Joe Caramagna, Kelly Thompson, Gurihiru, Keven Smith, Adam Kubert, Frank Martin, Al Ewing, Dike Ruan, Moreno Diniso, Fran Miller, Alex Sinclair, Ryan North, Ryan Stegman,
Fecha de lanzamiento: 9 oct 2025
Idioma: Español
Páginas: 64 pags.
Tamaño: 16.8×25.8 cm.
Contiene: Deadpool/Batman One-Shot.
Formato: Comic-Book
Interior: Color
ISBN: 9791370133429
Precio: 6,00€



