Hablamos de Mickey en el campo de Gurs, obra de Horst Rosenthal donde refleja su condición –y la de millares– de preso político a través de un insuperable y afilado comic protagonizado por Mickey Mouse.

Tiempos revueltos
El gesto final de Mickey Mouse asumiendo su condición burlona de dibujo animado para “borrarse” del cautiverio del campo de Gurs podría erigirse en el anhelo deseado del preso Horst Rosenthal para huir mediante su portentosa imaginación de la opresión que sufría. Lamentablemente, esa liberación que vemos en Mickey en el campo de Gurs nunca llegó. El autor murió asesinado el 11 de septiembre de 1942 a la edad de 27 años en Auschwitz-Birkenau. Justo después de su llegada. Rosenthal, preso por su doble condición de extranjero perteneciente a un país combatiente y por judío.
Permaneció detenido durante más de dos años en el campo de concentración de Gurs. Como bien refleja la frase final del dibujo referido, Francia había dejado de ser la tierra de la Libertad, la Fraternidad y la Igualdad para acabar erigiéndose en cómplice de la barbarie nazi bajo el régimen del General Petain. Creado para acoger a los refugiados que huían de la guerra civil española, Gurs tuvo siempre unas condiciones difíciles e insalubres. Y a él acabaron siendo destinados todos los “indeseables” que se oponían a la Alemania Nazi durante el nefasto periodo de la Francia de Vichy.

La fantasía y el humor como vía de escape de la barbarie sin sentido
Un sitio infame y mal dotado, pero en el que los detenidos, como bien refleja Rosenthal, hicieron lo humanamente posible para hacerlo tolerable. Llegando incluso a celebrar conciertos, obras de teatro, publicar un periódico en alemán y por supuesto crear obras de arte como la contenida en esta edición. Rosenthal, que no ha sido solo una de las influencias más destacables de Art Spiegelman para su Maus, sino también uno de los primeros autores escritos reconocidos de la Shoah, siempre entendió que el humor era el vehículo más eficaz para eludir la censura. Y su mejor método para mostrar una postura ética.
Así jugando con cada imagen y con cada texto, mediante un uso irónico de los contrastes cotidianos, creó dos cuadernillos explicativos. Llamados La Jornada de un Interno y Pequeña Guía a traves del Campo de Gurs. Pequeñas obras que contienen en su interior claves fácilmente decodificables para los lectores a los que iban dirigidos. Sus compañeros de prisión. Lectores cómplices que entendían la diferencia entre la dura realidad y la más edulcorada ficción que contenían.

Surreal, pero –tristemente– cierto
Jugando con el equívoco –puesto en contexto para nuestra compresión por el excelente prólogo y las notas a pie de página– Rosenthal pone en evidencia las situaciones cotidianas de su cautiverio con la suficiente distancia para no disgustar a sus captores. Dotado una mirada clara y mordaz, expone y deja constancia de su situación. Una condición pese a las penurias, trufada de una humanidad y delicadeza que transmite, vivamente, con su trazo poético y diáfano. Una mezcla de serenidad y sensibilidad, no exenta de crítica. A pesar de sus obvias limitaciones.
Por contra Mickey en el Campo de Gurs juega ya desde su concepción con la dicotomía radical de confundir realidad y ficción. Entre el relato personal y lo ficticio. Entre lo grave y lo surrealista. Utilizando al famoso ratón como protagonista, Rosenthal encuentra una manera eficaz para utilizar su imagen, ya icónica, como mecanismo de resistencia ante la opresión burocrática. Mickey es detenido por ser extranjero y judío. Pero con su mera imagen sonriente es capaz de acentuar la claustrofobia existencial de estar confinado bajo un poder opresivo.

La realidad superando a la peor ficción imaginable
A través de 15 páginas y 13 paneles creados con tinta negra y acuarela, Mickey en el Campo de Gurs es un testimonio fiel de la realidad sufrida por Horst Rosenthal. Una situación injusta y cruel provocada solo por su condición. Sin otro delito mayor que nacer judío y alemán. Un hombre despojado de su patria únicamente por motivos religiosos. Y condenado por ello. Escrito a mano, con algunas ilustraciones en blanco y negro por escasez de materiales, además de la inclusión de una fotografía del campo, la figura de Mickey no solo refleja el poder ideológico de la imagen.
También el desencanto vital de un joven que, huido a Francia por su motivos ajenos a su voluntad, no encontró en su nuevo hogar ninguna de las tres divisas del lema fundacional republicano. Ni Libertad. Ni igualdad y menos aún Fraternidad. Unos ideales que tristemente se habían trasladado a Estados Unidos. Una nación que por desgracia, nunca llegó a conocer a Horst Rosenthal. En definitiva, más que un tebeo, un testimonio. Un recordatorio, siempre vivo, de que el arte puede florecer en las peores situaciones y que el humor siempre puede aliviar nuestro dolor.

Sobre la edición de Mickey En El Campo De Gurs
Reino de Cordelia edita este Mickey En El Campo De Gurs en un volumen de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extra un excelente prólogo de Jesús Egido.

Mickey en el campo de Gurs
Edita: Reino de Cordelia
Lanzamiento: 2024
Autor/es: Horst Rosenthal
Formato: Tapa dura con sobrecubierta
Tamaño: 22 x 12,5 cm.
Páginas: 72 pags.
Interior: 4/4 colores
ISBN: 978-84-19124-62-3
Precio: 18,95 €


