Hablamos de Ranx: Edición integral definitiva, el puñetazo gráfico que el cómic necesitaba. Sexo, violencia y un nihilismo desatado en la obra que redefinió el cómic underground.
Uno de los personajes femeninos de Ranx: Edición integral definitiva, que está ayudando al protagonista a encontrar a Lubna, pronuncia esta diatriba cuando unos cuantos energúmenos intentan extralimitarse «Pero ¿todo el mundo es así en este puto tebeo? ¡Id a pajearos, atajo de maricones!». Cuando, en la viñeta posterior, Ranx se recupera, todo acaba con el consabido ataque ultraviolento del robot. Todos los fulanos muertos, asesinados salvajemente, y el corazón de la chica partido por la marcha de Ranx en pos de su amor perdido. Un resumen rápido, sarcástico, sangriento y conciso de ls esencia del cómic. Pero también una sátira proveniente de las entrañas, que con sus excesos, pretendidamente escandalosos, se ha quedado, en este siglo XXI nuestro, casi como cotidiana.
Presentado por primera vez en 1978 en el número #3 de la Revista Cannibale, Ranxerox fue creado por uno de los mejores triunviratos del cómic italiano, no ya de la época, si no de la historia: Stefano Tamburini, Andrea Pazienzia y Tanino Liberatore. Ya desde estas primeras apariciones, con su origen surgido de la obsesión de Tamburini por las fotocopiadoras, observamos que, más allá del sexo y de la ultraviolencia, el tebeo hablaba de su propio entorno y su propia actualidad. La droga siempre estuvo presente a finales de los setenta y principios de los ochenta, al igual que los asesinatos derivados de esta.

Una decadencia deliciosa
Lo mismo que su Roma, con sus treinta decadentes y degradados niveles, podía ser el espejo de cualquier ciudad europea de aquella época. Ya sabéis, como buena parodia, sus cimientos estaban anclados, firmemos, en la realidad. Ranxerox es un personaje, y tebeo sobresaliente que, aunque, a primera vista, parece únicamente dirigido a epatar y escandalizar a sus lectores habla de algo tan universal como es el amor y la violencia derivada de este. Convirtiendo los caprichos de la adolescente Lubna en el motor de las aventuras, divertidas y cafres, de un robot programado para estar enamorado de ella. El sexo y su representación no son el tabú a superar, sino la crueldad excesiva y egoísta de una niña, drogadicta y ninfómana, que es la verdadera villana del tebeo.
Toma subversión sadomasoquista en píldoras hiperrealistas. Tamburini no crispa su discurso: sabe que todos podemos reconocer los juegos caprichosos de Lubna y propone como objetivo de sus acerados dardos todo lo que se mueve. Artistas diletantes capaces de matar a un hijo por una mala crítica, camellos sin escrúpulos, mutantes obsesionados con Elvis Presley, empresarios de Broadway y hasta el presidente de Estados Unidos. Todos reciben lo suyo en un mundo despiadado donde lo que rodea a los personajes rezuma mala hostia concentrada por todos sus poros, y que solo puede soportarse metiéndose todas las drogas posibles.

Mucho arte, poco tiempo
Un alegato estupefaciente que tristemente nos impidió disfrutar de su talento en la vida real y que dejó inconclusa la historia hasta mucho tiempo después. Un tercer tomo que nos llegó como regalo imprevisto con un guion de Alain Chabat –escritor elegido expresamente por Tanino Liberatore– que supo conservar toda la esencia de Tamburini. Espléndido cierre que, además, de concluir satisfactoriamente la historia ya empezada supo captar todas las contradicciones y vulnerabilidades de Lubna y Ranx. Artista plástico que odia dibujar cómics, y que siempre reconoció que fue por su afinidad musical por lo que Tamburini se fijó en él, Tanino Liberatore supo constreñir en sus dibujos el zeitgeist de una época.
Su hiperrealismo surgido de las entrañas y el corazón no solo hizo expresar a Frank Zappa su mítica frase “¡Eh, Liberatore! ¡Después de Miguel Ángel, eres el más grande artista italiano!”, sino que en sus dibujos pudimos sentir el nacimiento del ciberpunk. Antes de Blade Runner, de Terminator o Neuromante estuvieron Lubna y Ranxerox. Y por supuesto el nivel treinta. Que un autor conocido por un único tebeo, siga teniendo una influencia tan apabullante, no solo nos dice que el sobrenombre de “maestro” que siempre le ha acompañado es el adecuado, sino que su obra sigue vigente. Y que el impacto, fresco y duradero, que aún nos produce leer Ranxerox nos confirma que sigue siendo uno de los cómics más influyentes e importantes de su época. Con razón.

Sobre la edición de Ranx: Edición integral definitiva
Ediciones La Cúpula publica este Ranx: Edición integral definitiva en un volumen formato cartoné. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. No contiene extras.

Ranx: Edición integral definitiva
Edita: Ediciones La Cúpula
Lanzamiento: Julio 2023
Autor/es: Tanino Liberatore, Stefano Tamburini, Alain Chabat
Formato: Cartoné.
Tamaño: 21,2 X 27,9 CM.
Páginas: 200 páginas.
Interior: Color y blanco y negro.
ISBN: 978-8418809767
Precio: 34,00 €



