El controvertido Francois Troukens, ex-tracador, estrella televisiva, escritor y guionista, firma una cruda historia semificcional donde analiza, desde dentro, lo que significa vivir en los bajos fondos criminales.

Acercarse a una historia de ficción inspirada en la vida personal de un ex-ladrón, Francois Troukens, en la década de los 90, promete ser muy interesante para quien sabíamos algo de su vida a través de la, todavía no estrenada, película Tueurs (2017) (Asesinos). Cinta en la que, cabe destacar, ejerció como co-director. Troukens plantea como reflexión las posibilidades de la reinserción social, tras ser excarcelado, a través de su asociación Chrysalibre, la cual fundó tras conseguir la libertad.

Francois Troukens a través de Bandido transmite realismo y cuestiones de fondo casi autobiográfico. Construye una novela gráfica en el que la acción vertebra una trama en la que se coloca a si mismo en una caída constante al vacío. Una espiral de violencia –aunque el protagonista tiene un código ético en el que quiere evitar cualquier derramamiento de sangre– con gotas de filosofía. Porque, Bandido, es también, es una obra que sostiene de fondo la cuestión de la reconversion personal y la reinserción social. Una obra que critica de manera feroz al sistema político y al judicial y a como estos niega de manera casi implacable el perdón a quienes cometen cierta clase de errores.

Pero también es una obra autobiográfica ejemplar. Nos lleva de la mano de Fran, quien desde su juventud se vera empujado a una vida criminal que verá, precisamente, como un escape de la marginalidad y la pobreza. Un trayecto de varios años ameno, bien narrado y que se lee en un suspiro. Un cómic lleno de acción, atracos, personajes carismáticos y el sabor del cine de genero de finales de los setenta.

Nuestro protagonista Fran, trompetista, ex militar y guardaespaldas que aspira a mucho más que cualquier asalariado, coge el atajo del robo para alcanzar el lujo y una vida ostentosa. A partir de un primer golpe, el tomo se recrea en un ambiente y atmósfera de huida permanente. Una huida hacia delante para un hombre que ejemplifica el carpe diem de manera única. Vehículos de precisión, relojes de lujo, una gran vida intoxicada y estigmatizada en el delito. Con alguna viñeta muda donde la acción toma protagonismo con el crimen organizado y las voces callan para dejar paso a la violencia y el olor a pólvora y neumáticos quemados.

¿Puede un ex bandido de renombre, afable y carismático, sin ADN de matón, resistir la ausencia de luz y el ruido infernal de la prisión?

Fran no es consciente -o no quiere serlo- de que en algún momento deberá parar y responsabilizarse de sus actos. De que las huellas y las consecuencias de algunos hechos te perseguirán toda la vida. Pero esa catarsis se acaba produciendo y la reconversion no solo le convierte en un hombre mejor, sino en un hombre que quiere mejorar la sociedad. Sabe que el daño ejercido no puede repararse pero que puede evitar que otros caigan en sus errores y esto es mostrado magistralmente en el ultimo tercio de la obra. La obra aparca la acción y las pinceladas de filosofía y reflexión que Troukens habia dejado a cuentagotas -con enorme acierto- desperdigadas entre viñetas adquieren un significado pleno.

Un aire retro en referencia al pasado y con carácter sombrío, un espíritu personal en aquel momento, la búsqueda de una vida mejor. Todo nos plantea muchas preguntas. Una lectura que parte de una buena idea. ¿Puede un ex bandido de renombre afable y carismático sin ADN de matón y como héroe del crimen y castigo resistir la ausencia de luz y el ruido infernal de la prisión?

En la parte gráfica Alain Bardet, con un pulso férreo y un uso magistral del bicolor, debuta como dibujante en esta novela gráfica. Un trazo emocional, detallado, en el que destacan las localizaciones -una bruselas vibrante y magníficamente representada- y las expresiones faciales. Destacan también las escenas de huidas o atracos, en las que acaba, con maestría transcribiendo la sensación de velocidad en cada viñeta.Un cómic alejado de la linea clara y con clarisimos tintes que acercan mas el dibujo a lo que las majors están haciendo al otro lado del charco que a la esfera del BD.

Un delincuente convertido a escritor, cineasta, presentador de televisión, filósofo y guionista.

Su ejemplo –todo un hito-de reconversión ha demostrado que Troukens posee una determinación inquebrantable. Pero también un tono crítico a la policía y autoridades por la desmitificación del bandido que respira nuestro personaje en cada secuencia, en cada viñeta a través de la radiografía de robos, prisión, escape y escape. Un bucle del que la gran mayoría de delicuentes no pueden escapar en su vida. Del que el autor salió y que ahora nos cuenta en esta obra. La figura real de Troukens daba pie a mucho mas y el lector al cerrar el tomo tendrá ganas de no salir de este submundo sin adulterar y contado de primera mano.

La editorial Ponent Mon nos ofrece una edición muy cuidada de Bandido con una narrativa escandalosamente interesante si la vinculamos la historia real en la que se basa. Un recuerdo del pasado crítico y criminal, con muchas preguntas y respuestas pendientes. Ahora es el turno del lector, quien deberá ver si es capaz de aportar respuestas a estos interrogantes. Es difícil acercarse a esta obra y no reflexionar sobre la cuestión de fondo que hábilmente, y entre toneladas de acción, nos plantea Troukens.

Ficha Técnica

  • Autores: Bardet y Troukens
  • Páginas: 112
  • Tamaño: 216 x 286 mm
  • ISBN: 978-84-17536-20-6
  • Formato: Blanco y Negro
  • Edita: Ponent Mon
  • Precio: 20.00€

El controvertido Francois Troukens, ex-tracador, estrella televisiva, escritor y guionista, firma una cruda historia semificcional donde analiza, desde dentro, lo que significa vivir en los bajos fondos criminales. Acercarse a una historia de ficción inspirada en la vida personal de un ex-ladrón, Francois Troukens, en la década de los 90, promete ser muy interesante para quien sabíamos algo de su vida a través de la, todavía no estrenada, película Tueurs (2017) (Asesinos). Cinta en la que, cabe destacar, ejerció como co-director. Troukens plantea como reflexión las posibilidades de la reinserción social, tras ser excarcelado, a través de su asociación Chrysalibre,…
Es difícil acercarse a esta obra y no reflexionar sobre la cuestión de fondo, para valorar. Un cómic de género negro con reinserción social de telón de fondo.

Un bandido con mensaje.

NUESTRA VALORACION - 70%

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Es difícil acercarse a esta obra y no reflexionar sobre la cuestión de fondo, para valorar. Un cómic de género negro con reinserción social de telón de fondo.

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