GOD COUNTRY aúna lo mejor de la esfera independiente y el espíritu superheroico en una miniserie de seis números en las que la fantasía, el realismo mágico y la violencia mas desenfrenada se dan la mano.

En ocasiones el lector joven-adulto busca ampliar su bagaje comiquero iniciándose en series fuera del espectro superheroico. Muchas veces un cambio de estilo repentino hacer que las colecciones a las que se acerque le dejen un sabor de boca agridulce. Buscar en la esfera Indie -y ya ni hablamos de la europea- es complicado, si se buscan cómics de corte superheroico pero en los que no aparezca ningún enmascarado o héroe en mallas. Donde la épica inherente al genero se conserve y pese a todo tenga una pátina adulta y un guion mas elaborado que la media. Es aun mas complicado que esas series tengan un nivel de calidad que supere el notable convirtiéndolas en clásicos instantáneos. God Country, de Geoff Shaw y Donny Cates consigue aunar todas las virtudes del genero superheroico y de la esfera independiente en una miniserie única que hoy pasa por el filtro de La Comicteca para todos vosotros.

Roy Quinlan ha tenido que regresar al hogar donde se crió. Su padre, Emmet, sufre Alzheimer y necesita una supervisión constante, pero las cosas no van demasiado bien. El enésimo altercado de Emmet con las autoridades ha colmado la paciencia de su esposa la cual le da un ultimátum. No permanecerá mas tiempo supervisando a un anciano violento que no puedo reconocer a su propia familia, Roy debe elegir entre su ella y su hija o su padre. Todo cambiará dramáticamente cuando un tornado descomunal destroce la casa de los Quinlan. De las ruinas surgirá Emmet, con los poderes de un dios, gracias a Valofax, una espada divina con la capacidad de hablar. Pero esto no será la único que haya venido con la tormenta, una invasión de seres demoníacos de otra dimensión y un dios de la guerra dispuesto a todo por recuperar a Valofax, entrarán en escena. ¿Será Capaz de salvar a su familia –y a todo el planeta de paso– un anciano que hasta el día anterior sufría demencia?

Emmet hablando con la espada Valofax

Coates ha sabido, hábilmente, introducir referencias de varios medios, algunas más evidentes que otras, a la hora de vertebrar la trama de God Country.  Quizás la más indiscutible sea la épica de las novelas de Elric de Melniboné de Michael Moorcock. Los paralelismos entre Valofax –la espada que dota de poderes sobrehumanos a Emmet Quinlan– y la infame “Stormbringer”  son claros. Ambas son espadas parlantes con un poder descomunal que eligen a su poseedor y le dotan de habilidades cuasi-divinas. Pero hay más referencias, tenemos guiños gráficos constantes a Jack Kirby y a Walter Simonson. Referencias al universo cósmico de  Jim Starlin e incluso a John Byrne y su cuarto mundo. Referencias y guiños a la ciencia ficción y la fantasía heroica. Pero el lector no tiene en ningún momento la sensación de encontrarse ante un refrito. La arrolladora trama de God Country prevalece por encima de todo quedando en un discretísimo segundo plano cualquier referencia a terceros.

Pero a pesar de toda referencia superheroica o de fantasía épica –e incluso ciencia ficción– God Country es una historia que trata sobre la relación padre e hijo. Sobre la pérdida de un ser querido y sobre el perdón, el cual a veces llega cuando es demasiado tarde y dejando un sabor amargo. Sobre el miedo de un hombre por perder a su familia y sobre la incertidumbre que nos produce el devenir. El marco de fantasía que lo envuelve todo refuerza el conjunto dotándolo de un aire de realismo mágico. Esto no quiere decir que sea un tebeo orientado al dialogo y de corte más bien contemplativo. God Country a lo largo de sus seis números está plagado de vertiginosas escenas de acción, peleas REALMENTE –así, en mayúsculas- espectaculares y de una dosis de acción omnipresente durante todo su desarrollo. Lo extraordinario del conjunto es el magnífico maridaje de ambas vertientes.

El arte de Shaw

En la parte artística Geoff Shaw  despliega todo su potencial como dibujante en God Country. Con un estilo a caballo entre el mejor Brian Hitch y Neal Adams –en su etapa mas gloriosa– firma en esta serie un trabajo sobresaliente. Se saca de la manga todo un universo -el mundo de los dioses- plagado de edificios de una arquitectura grandiosa y barroca que en las magnificas paginas completas de la serie -bastante abundantes por suerte- impactan al lector por su crudeza y realismo. Es especialista en escenas de batallas a GRANDISIMA escala algo que tiene ocasión de abordar en mas de una ocasión a lo largo de los seis números de la serie.

Con un estilo oscuro, pero tremendamente detallado -algo que explotaría después en la serie de Thanos para Marvel, demuestra ser un dibujante versátil, adaptable a cualquier registro. Capaz de representar con gran acierto la expresividad de los personajes -algo esencial en esta serie- y compatibilizarlo con la construcción de escenas panorámicas a doble pagina repletas de pequeños detalles calculados al milímetro. Un dibujante que, por suerte para nosotros ha dado el salto a las grandes series donde aparte de la citada Thano, lo hemos podido ver en Guardianes de la Galaxia o El Motorista fantasma Cósmico.

God Country es una historia que funciona al menos a dos niveles bien diferenciados y que por fortuna lo hace a la perfección en ambos.  Podemos centrarnos únicamente en la épica de la historia principal y disfrutar de la miniserie pasando por encima de la trama de paralelismos fraterno filiales. O podemos centrarnos en esta segunda trama, más compleja, más sutil y adulta dejando como un trasfondo conductor el hilo cósmico. Lo bueno de esta miniserie es la manera en la que ambas casan convirtiendo la lectura de la miniserie en una experiencia que por momentos trasciende el género superheroico haciendo complejo encajarla dentro de ninguna categoría. Una rara avis dentro de la industria que catapultó a sus autores a las ligas mayores donde han dado buena muestra de su maestría conjunta en series como “Thanos” –de lo mejor del año pasado- o su relanzamiento de “Guardianes de la Galaxia” demostrando lo bien que estos dos autores se entienden entre sí.

Panini Cómics acaba de lanzar God Country recopilada en un tomo formato tapa dura este mes de febrero. Una oportunidad magnífica para descubrir una serie que aún no había conocido una edición en castellano –de manera bastante inexplicable. El tomo cierra con abundante material extra en forma de portadas alternativas, bibliográfias de los autores, bocetos y paginas del guion original de Coates. Una edición «casi divina» 🙂

Panini Comics

Autores

Geoff Shaw, Donny Cates

Número de páginas

184 pp

Tamaño18.3×27.7

ContieneGod Country 1-6 USA

Formato

Tomo en tapa dura € 20,00