Spider-Man: No Way Home – Crítica película

¡El estreno del año ha llegado! Hablamos de la esperada Spider-Man: No Way Home. Un espectáculo de primera donde lo positivo y negativo harán acto de presencia, dejando pese a todo un buen sabor de boca a los aficionados.

Spider-Man: No Way Home

Todo tuvo un principio.

Vaya por delante que esta crítica de Spider-Man: No Way Home contiene SPOILERS en su recta final. Pero no os preocupéis, que lo señalamos claramente en los encabezados. Así que quien no la haya visto igual –seguramente– saltará esa parte o esperará a leer esta reseña una vez vista la película. Como se suele decir, el que avisa no es traidor. Dicho esto, empecemos esta crítica aportando un poco de contexto. Estamos ante la octava adaptación cinematográfica del personaje de Spiderman. Sumando la trilogía de Sam Raimi, las dos películas protagonizadas por Andrew Garfield y las tres actuales, fruto de la unión Sony/Marvel Studios. Todo empezó en el año 2002, hace ya casi veinte años, con un primer acercamiento al personaje. Una película que fue un bombazo en taquilla y abrió definitivamente el hambre de las productoras por cosechar millones y millones con el género superheroico.

Spiderman (2002) estuvo como líder absoluto de todos los tiempos en el mercado doméstico de Estados Unidos y una de las más taquilleras a nivel mundial. Siendo superada incluso por su –polémica– tercera entrega en ese aspecto. Era indiscutible que el trepamuros funcionaba perfectamente a la hora de arrastrar a la gente a los cines. Más tarde, llegaron las películas protagonizadas por Andrew Garfield. Si bien no fueron fiascos en recaudación sí notaron que no llegaban a lo que consiguieron sus anteriores películas. Y hubo sequía de Spidey. ¿Pero tardó mucho o eso nos pareció?. Porque de The Amazing Spider-Man 2 a Capitán América: Civil War pasaron dos míseros años. Del 2014 al 2016. Sin embargo, la cosa había cambiado. Sony llegó a un acuerdo y se podía usar su personaje –recordemos que tienen sus derechos cinematográficos– para introducirlo en el Universo compartido que había creado Marvel.

Spider-Man: No Way Home

Una nueva trilogía y un nuevo Peter Parker.

Con dos años de diferencia entre cada estreno, llegaron a las pantallas de cine Spider-Man: Homecoming, Spider-Man: Lejos de Casa y la que nos ocupa Spider-Man: No Way Home. Algo que ha ocupado un hueco entre los años 2017 a 2021. Donde Tom Holland –a quien ya pudimos ver enfundado en su traje en «Civil War»– encarnaba a Peter Parker y su alter ego superheroico. Aquí entraríamos por supuesto en cuestiones personales de sí gusta o no gusta esta encarnación, algo que podía pasar con las de Tobey Maguire o Andrew Garfield. Al igual que el tono de las dos primeras películas. En esta nueva iteración del personaje hacían su aparición villanos como El Buitre o Misterio. Así como personajes secundarios que se alejaban bastante de lo que se podía ver en los cómics.

Pero ya sabemos que eso suele ocurrir casi siempre y se tiene que asumir. Al final el público y los fans se pueden dividir simplemente por las dosis de entretenimiento que le da una película. Unos dirán que ven a un perfecto Peter Parker por parte de Tom Holland y otros que ni de lejos es cierta esa aseveración. No tiene que ser mal actor, simplemente que no lo ves en ese papel. Pero también influyen otros factores en la opinión de estas películas. Como que Spiderman se haya «actualizado» a los tiempos que corren. O que Disney haya querido ampliar para tocar diverso tipo de público. Si aceptamos eso vamos bien, si no… lo llevamos claro. Pero vayamos a lo que nos ocupa.

Spider-Man: No Way Home

Operación de Marketing.

Si hay algo que sabe hacer bien, pero que muy bien, Marvel Studios y por extensión Disney, es eso de crear expectación sobre sus productos. Sin embargo, más concretamente en los últimos años en el género de los superhéroes. Y excepto en «Los Eternos» parece que les ha ido funcionando. Incluso las decepciones que han podido suponer la película de La Viuda Negra o Shang-Chi tienen esa etiqueta de disculpa tipo «entretiene», «tiene buena acción», «pues los efectos especiales son bien chulos». Más o menos es como ir a una fiesta de cumpleaños y decir que los pinchitos de longaniza han estado bien. En lugar de decir que te has aburrido como una Ostra y que no vas a repetir ni harto de Vino.

Y eso lo hacen los fans, ni más ni menos que los fans. Son creadores de contenido en cierta manera y de expectación con unas simples migajas que les da Marvel Studios. Me descubro ante ello, de verdad. El género superheróico siempre va a ser Sota, Caballo y Rey. O ir del punto A al punto B con un desarrollo mil veces visto. No hay más, en serio. No os miento. Pero eso en las películas y en los cómics. En algún momento habrá algo que se salga de lo establecido, de esa plantilla predefinida. Casos escasos y que acaban siendo un rara avis casi para guardar como si de un tesoro se tratara.

Spider-Man: No Way Home

Spider-Man: No Way Home, una fiesta donde acabamos viendo a un Peter Parker que no habíamos visto en las anteriores películas.

Uno de los titulares más graciosos, divertidos y vergonzantes que he visto en los últimos días venía a través de una de las publicaciones cinéfilas de nuestro país. Ojo a esto. «La mejor película Marvel hecha hasta la fecha». Creo que sólo Jim Carrey me ha hecho reír más. Y sólo un poco más. Ese tipo de cosas son únicamente para vender. No te los puedes tomar en serio. ¿Qué tiene esta película -una vez vista- que la haga mejor que El Soldado de Invierno?. Por ejemplo. Por citar una. No voy a poner a Ant-Man 2 o a Thor: El Mundo Oscuro, evidentemente. Pero, ¿mejor que Capitán América: El Primer Vengador?. Por qué. Así que creo que nos tenemos que curar de estos bochornosas cosas y no dejarnos llevar por donde quieren que vayamos.

Spider-Man: No Way Home es una fiesta. Placentera, divertida por momentos, dramática, con escenas de impacto y un buen desarrollo en cuanto a Peter Parker se refiere. Posiblemente lo que no llegué yo a ver en sus películas predecentes. Aquí sí le vemos tomar algunas decisiones vitales que pueden cambiar su vida para siempre. Sí le vemos llevar las riendas en determinados momentos que son las que se esperan de él. Seguirá gustándote o no como lo interpreta Tom Holland, pero posiblemente cuando no hace el gag de turno o buscar la sonrisa es como mejor me funciona. Sobre todo cuando lo anteriormente dicho parece enfocado para niños de 5-7 años. Así que podríamos decir que hay un reencuentro con un Peter Parker que los fans ansiaban en cierta manera. O al menos parte de los fans.

Spider-Man: No Way Home

Metemos esto en la coctelera y saquemos el Cocktail para su deguste.

Tenemos a villanos de películas del año 2002 (el Duende Verde), 2004 (Dr. Octopus), 2007 (El Hombre de Arena), 2012 (El Lagarto) y 2014 (Electro). O lo que es lo mismo, al Universo del actual Spiderman han llegado enemigos de otros Universos. O como comenta el Dr. Strange, el Multiverso. Es uno de sus grandes reclamos. Ver como nuestro héroe se puede desenvolver contra ellos, habiéndolo visto ya contra otros dos clásicos como El Buitre o Misterio. Todo ello por cierto conjuro que Strange intenta hacer para que la gente olvide que Peter Parker es Spiderman y por culpa de este último todo se complica. Ya que empieza a decir nombres de personas que no quiere que se lleguen a olvidar de su condición. Así que empiezan a venir supervillanos que saben que el sobrino de tía May es el trepamuros. Ahí empieza la historia. Ni más ni menos.

Estamos ante una película que es un fanservice de principio a fin. Algo que no tiene por qué ser negativo. Es un disfrute ver nuevamente a Willem Dafoe hacer de Norman Osborn o a Alfred Molina como Otto Octavius. Han pasado lustros desde la última vez que los vimos en pantalla y se sabía que esto encogería el corazón a más de uno. Esto lo aderezamos con acción y CGI a tutiplén y el pollo estará servido con sus patatitas bien crujientes. Incluso una copita de vino –para los más veteranos– que haga que esto entre mejor. No entendáis mis palabras como sarcásticas, pero es que es así. Nuevamente para lo bueno y para lo malo. El nivel de exigencia o de por qué se ha hecho esto o aquello en la historia será hasta lo de menos. Todo vale para el viaje en la Montaña Rusa.

Spider-Man: No Way Home

El efecto fanservice en Spider-Man: No Way Home

Si se quiere cine espectáculo Spider-Man: No Way Home es la película idónea. Disfrutable. Una cinta que aborda de una manera magistral el hecho de que todo el mundo sepa quien es Peter Parker. Algo que se pudo ver en la escena Post-créditos de Spider-Man: Lejos de Casa y que dejo a los espectadores en mitad de un cliffhanger de esos que hacen época. Aun sobrándome los personajes de Zendaya y de Jacob Batalondesde la primera película– aquí les veo de utilidad conforme avanza la trama y su conclusión. Si bien incurren en la mayoria de apariciones en el tan criticado humor pueril de la Marvel actual, algo que afecta a la mayoria de peliculas del MCU moderno.

Hay –varias– escenas que depende de tu grado de fanatismo o como quieras llamarlo te pueden poner los pelos de punta de la emoción. Y encontramos un reencuentro con el personaje que a nivel personal no vi en las anteriores películas. Aquí por primera vez hay una simbiosis real entre el hombre araña del comic y Tom Holland. Habrá que ver una vez finalizada esta etapa los derroteros por donde nos llevará Marvel Studios. Habiendo dicho que se puede ir preparando una nueva trilogía. Pero para eso quizás haya que esperar un tiempo, ¿no?. Aquí terminaría la considerada primera parte de Spider-Man: No Way Home. Ahora entramos en la zona spoiler. Se recomienda precaución.

Spider-Man: No Way Home

SPOILERS. SPOILERS.

Como he avisado al principio de esta reseña, no podía obviar no pocos detalles que son importantes si no has visto la película. Pero he pensado que quedaría cojo el artículo si no hacía mención y opinión sobre ellos. Ver definitivamente en pantalla, después de tanto rumor y dimes y diretes, a Tobey Maguire y Andrew Garfield ha sido una gratificante placer. Se sabía lo de los villanos, pero quedaba en el aire lo de los spidermen. Es posiblemente lo que más ríos de tinta haya hecho correr, y su ausencia habría supuesto una grandísima decepción. Aquí Marvel Studios no ha hecho un Bruja Escarlata y Visión, en cuanto a teorías locas que se vertieron y que finalmente no llegaron a nada. Aparte de lo bien que interactúan los tres actores que han encarnado al Trepamuros. Chapeau en ese aspecto.

Por otra parte, tenemos un hecho vital en la vida de Peter Parker (Tom Holland) en esta película. Que es quitar de la ecuación a tía May. Algo que le deja totalmente solo en cuanto a figuras familiares se refiere. Y el melón se abre totalmente cuando al final de la película -para arreglar el entuerto del Multiverso- acaba decidiendo que nadie recuerde ya no que era Spider-man, sino que quien es Peter Parker. Con lo que MJ y Ned Leeds no recuerdan quien era su amigo. En el caso de MJ ni que era su novio. Así que empieza una nueva vida en solitario. Consiguiendo un apartamento. Lo que podría decir que se da carpetazo total a esta etapa de tres películas y empezaría una nueva desde cero. Incluso con un nuevo traje que parece el mejor hecho hasta la fecha en una película.

SPOILERS 2. SPOILERS 2.

Hay detalles que como he comentado antes que hacen que el fanservice esté fuera de toda duda. Guiños a la espalda de Tobey Maguire. Algo que utilizó el actor como excusa a raíz del rodaje de la película Seabiscuit. La pérdida de Gwen Stacy por parte de Andrew Garfield y el posterior rescate redentor de él hacia MJ. Los tres Spiderman reconociendo que no saben pelear en grupo porque siempre lo han hecho individualmente. Todo eso funciona y muy bien. Es una película para ver varias veces porque seguro que más de un detalle no lo hayas visto en un primer visionado. Algo que desde luego dice mucho de ella.

Spider-Man: No Way Home

NUESTRA NOTA - 80%

80%

FIN DE CICLO

Ha llegado la tercera película protagonizada por Tom Holland, encarnando a Spiderman. Y no defrauda en cuanto a nivel de espectáculo y sobre todo de fanservice. Perfila y solventa cosas vistas en las dos anteriores películas. Como lo que sería la personalidad de Peter Parker. Así como ofreciendo una galería de villanos que se les echaba hasta de menos y más sorpresas que harán las delicias del trepamuros y de los fans del Universo Marvel en general.

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