Squeak the Mouse – Reseña cómic

La editorial Fulgencio Pimentel edita el clásico de culto Squeak the Mouse. Una obra escandalosamente salvaje y repleta de ingenio que subvierte los tropos del género para ofrecer un producto único en su especie.

Squeak the Mouse
Squeak the Mouse

Massimo Mattioli, desde el undergroung más profondo al exito.

En agosto de 2019 y a la edad de 75 años moría el historietista italiano Massimo Mattioli. Un artista que debutó en el mundo del cómic en 1967 en su Italia natal para al año siguiente trasladarse a Londres. Ahí publico en la revista para adultos Mayfair para a continuación dar el salto a Francia. Para la legendaria revista Pif donde debutó Corto Maltés– escribió y dibujo durante un lustro «M le Magicien«. Una entrañable y exitosa serie de corte infantil que chocaba diametralmente con el tono de su anterior trabajo. Squeak the Mouse

Mattioli regresó a Italia donde en 1973 comenzó la publicación de su serie Pinky. Coleccion a la que dedicó cuarenta años de su carrera terminando su publicación el año 2014. También fundó con Stefano Tamburini en 1977 la revista underground Cannibale donde comenzó su serie Joe Galaxy. Posteriormente en 1980 fundaría la revista Frigidaire junto al anteriormente mencionado Tamburini y otras leyendas del fumetto. Nombres de la talla de Andrea Pazienza y Tanino Liberatore .Y es en esta revista en la que en el año 1982 iniciaría su publicación la obra que hoy nos ocupa Squeak the mouse.

Interior de Squeak the Mouse
Interior de Squeak the Mouse

Squeak the Mouse, una rebelión underground en tres actos.

Squeak the Mouse comienza sin dar tregua al lector. Con un primer volumen donde se nos presentara al gato persiguiendo a Squeak hasta conseguir comérselo para continuar con la posterior persecución de un Squeak zombi al gato para vengarse. Un tomo donde ya encontramos todos los tropos clásicos de los cartoones tradicionales que Mattioli va a subvertir y dar la vuelta a su antojo. El historietista italiano introduce gore salvaje, sexo explícito y una violencia desmedida. Es por esto que no sin razón muchos ven como una posible inspiración para la creación de Rasca y Pica por parte Matt Groening en 1988. Este primer tomo finaliza con la victoria del gato que comienza una nueva persecución de otro ratón en un bucle infinito.

Para el segundo volumen Mattioli comienza con una resurrección muy metalingüística. Squeak vuelve a la vida directamente desde las páginas del primer volumen, y en este se cambia el punto de vista del tomo anterior. En esta ocasión es el propio Squeak quien empieza la persecución y quien acaba triunfando sobre su eterno adversario. Mientras, asistimos al mismo festival de sangre, sexo y vísceras ya conocidos. Aquí aderezados con diversos homenajes al cine de terror y la utilización de nuevos escenarios, en este caso una isla, que servían para dar un ligero aire novedoso a la colección. Y lo consigue de sobra manteniendo esta reinterpretación como una obra con entidad propio y valores artísticos más que sólidos.

Un tercer volumen inédito hasta el día de hoy

El tercer volumen, –inédito hasta este momento-, introduce una variación importante respecto a los anteriores volúmenes de la serie. Este es la introducción de un monstruo alienígena que resucita al gato por diversión y que abduce a Squeak para reproducir la persecución en su nave. La serie suma así elementos de ciencia ficción a la retahíla habitual de sexo y violencia de la serie. Como ya había hecho con anterioridad al final de los volúmenes anteriores, Mattioli cierra con la repetición de las mismas seis viñetas. Un bucle que esta vez serviría como punto y final a una colección que para este punto ya había adquirido un estatus –merecidisimo– de culto en la industria del cómic.

Interior de Squeak the Mouse
Interior de Squeak the Mouse

Un clásico underground indiscutible que esconde más virtudes de las que parece

En el aspecto gráfico Squeak the Mouse destaca la utilización inmutable de una rejilla de tres por cuatro a lo largo de sus tres volúmenes. Rejillas sin más diálogo que las innumerables onomatopeyas que usa Mattioli, y con la que el autor italiano demuestra su maestría absoluta. Tanto en la narrativa como en el siempre complicado uso del slaptick como recurso -en este caso constante- en la trama. EL historietista italiano hace esto ayudado de un prodigioso uso del color que dentro de su aparente simplicidad esconde una gran maestria.

Squeak the Mouse se nos muestra como la perfecta evolución a los límites más salvajes imaginados en los dibujos animados clásicos de Chuck Jones y Tex Avery. Nos muestra sin ningún tabú o cortapisa el reverso tenebroso y lubrico de unos Tom & Jerry pasados de vueltas. No ahorra en recurrir a toda clase de atrocidades para dar la vuelta una y otra vez a un género al que despoja de toda su inocencia y corrompe hasta la medula. Y todo en busca de esa carcajada incomoda que hace sentirse en ocasiones culpable -y con razon- al lector. En definitiva un clásico del underground italiano de los ochenta necesario y refrescante en unos tiempos que se están volviendo pacatos y aburridos.

Sobre la edición de Fulgencio Pimentel.

La edición de Fulgencio pimentel incluye los dos volúmenes originales un tercero inédito para la ocasión, diversos bocetos de Mattioli en una presentación en tapa dura y excelente reproducción, además de las portadas originales de los álbumes.

Squeak the Mouse

Squeak the Mouse
Edita:
Fulgencio Pimentel
Autor: Massimo Mattioli
Formato: Tapa dura sin sobrecubiertas -incluye fajilla-
Tamaño: 20,5 x 26 cm.
Páginas: 144 págs Color.
ISBN: 978-84-17617-31-8
Precio: 23,65 € en Amazon -Un 5% de descuento para lectores de La Comicteca-

Squeak the Mouse

NUESTRA NOTA - 90%

90%

El clásico del underground italiano que anticipó a Rasca y Pica y que sigue mostrándose igual de divertido y subversivo que en su debut en los años ochenta

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