Hablamos de Superman: Las cuatro estaciones, una imprescindible e introspectiva visión del hombre de acero a manos de Jeph Loeb y Tim Sale. Una obra maestra por la que no pasa el tiempo.

Easy to play, hard to master
Si atendiéramos a las listas de tebeos imprescindibles de Superman, tendríamos que convenir en que Superman: Las cuatro estaciones es uno de esos cómics que el lector, da igual si avezado o novato, debería afrontar. La funcionalidad y monotonicidad de estas listas hacen que luego, a la hora de realizar una reseña, el crítico se enfrente a uno de esos momentos tontos que tanto teme. ¿Tengo algo novedoso que aportar? En realidad, la obra ¿es para tanto? Las respuestas cortas son, honestamente no, y sí, esta obra es imprescindible para entender el alma del Hombre de Acero. Ahora vamos con las largas. La naturaleza primaria de Superman es algo fácil de entender pero difícil de explicar.
En esencia el personaje es un ser casi divino que gracias a la educación y a la influencia de su entorno pone sus poderes al servicio de la humanidad. Casi todas las iteraciones de su origen dan por hecha esta convención y en los casos, imaginarios, en que el aterrizaje del cohete de Kal-El se aleja de las llanuras de Kansas, el lector entiende que es el DESTINO quien marca el devenir del personaje. Para Jeph Loeb, Superman también es producto de sus propios actos y decisiones. No solo del entorno. Dándole esa vuelta de tuerca al personaje, Loeb da voz a los que le rodean.

Somos lo que comemos
Para que a través sus palabras, entendamos que no solo es su proverbial educación en los valores “americanos” el motor de su bondad. También existe un aprendizaje íntimo que motiva sus decisiones. Además de un sentimiento del bien, más vocacional que coyuntural. En Superman: Las Cuatro Estaciones late un profundo conocimiento de los tropos del personaje. Es más, dando por hechos estos, se nos hurta, deliberadamente, su origen. Aquí se nos presenta a Clark Kent, que no a Superman, en ese período, concreto e incierto, que está a medio camino entre la adolescencia y la adultez. Justo después de graduarse del instituto y con la decisión más importante de su vida ante él: como ser adulto.
Y es a través de la voz de otros como observamos este crecimiento. Dividido temporalmente en los cuatro períodos estacionales de un intenso año, el cómic nos muestra los primeros momentos de la carrera de Superman. Partiendo de la visión de Pa Kent como narrador, podemos entender en el primer capítulo la necesidad de Clark de salir al mundo. Y también sus dudas. Luego, a través de los ojos de Lois Lane, aquí, aún, sin su rol de interés amoroso, seremos capaces de captar el impacto de un elemento nuevo, capaz de volar y de las hazañas más prodigiosas, tiene en la población. No solo hay que contarlo. También hay que definirlo. Hay que ponerle un nombre. Superman.

No products found.
Por cada cara, una cruz
Y hay que aceptar que seres casi omnipotentes, viven entre nosotros. Pero toda irrupción novedosa, por beneficiosa que sea, tendrá siempre sus enemigos. Y es aquí, donde la irrupción de Lex Luthor, con su discurso mezquino y egoísta, evidencia el carácter ingenuo e inexperto de Superman. Afectando de tal manera a Clark esa realidad, que tiene que buscar refugio en su verdadera fortaleza, Smalville. Un lugar al que regresar y donde gracias al apoyo de una Lana Lang que transita, dolorosamente, de interés amoroso a pilar emocional de Clark, finalmente encuentra su destino y su vocación.
Pese a todos los obstáculos que puedan surgir. Superman no se convierte en superhéroe por una tragedia, como Spider-Man, sino, simplemente, porque es lo que debe ser. Tengo unos don y lo justo es ponerlo al servicio de la comunidad, primero, y después, al servicio de la humanidad. El encuentro entre Jeph Loeb y Tim Sale siempre se ha producido con el espíritu e intento de captar las esencias del personaje que tratan. Siempre consiste en mantenerse fieles a una visión, y a partir de ahí, articular un lenguaje visual que la mantenga. Aquí, Sale, intenta captar un mensaje evocador, poético y casi melancólico donde los personajes casi transmiten nostalgia.

Diferente, pero sorprendente
Una paradoja visual en un tebeo sobre los primeros años del superhéroe, donde prima la novedad del descubrimiento. Apoyado por el majestuoso color de Bjarne Hansen accedemos al mundo interior de Clark Kent a través de sus dibujos. Su diseño, excesivo, masivo y grande, de la figura de Superman enfatiza así su sensación de extrañeza, a la vez, que muestra su condición de superhombre entre simples humanos. La precisión con que dibuja Smallville tiene también un doble propósito. Servir de lugar que explica al personaje y, a la vez, de comunidad a la que regresar, cumpliendo su función de ser parte intrínseca del alma de Superman.
Mucho más que la impersonal Metrópolis. Algo que siempre se reflejó el cariñoso apodo de “Smallville” que le puso Lois Lane, pero plasmado en viñetas. Con una depuradísima caligrafía visual que logra transmitir la esencia del personaje, Jeph Loeb y Tim Sale lograron uno de esos raros tebeos definitorios de Superman. Un cómic cuya influencia sigue reflejándose en la actualidad. Una obra que no solo ha logrado el milagro de trascender su interpretación a lo largo y ancho de otras y diversas iteraciones de Superman, sino que por derecho propio formará siempre parte del canon imprescindible del Hombre de Acero.

Sobre la edición de Superman: Las cuatro estaciones
ECC Ediciones publica este Superman: Las cuatro estaciones dentro de su línea grandes novelas gráficas de DC. En el interior papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras varias historias cortas provenientes de Superman/ Batman Secrets files 2003 #1. Superman/ Batman #26 y Solo #1

Superman: Las cuatro estaciones (Grandes Novelas Gráficas de DC)
Edita: ECC Ediciones
Lanzamiento: 17/04/2024
Editorial original: DC Comics
Contiene: Superman for all Seasons USA
Autor/es: Jeph Loeb, Tim Sale
Formato: Cartoné
Tamaño: 257 x 168 mm.
Páginas: 224 pags.
Interior: Color
ISBN: 978-84-10134-34-8
Precio: 28.50 €


